
Artisautza
Gorostitxo. Centro de extracción de la miel: Procesos
Actualmente tienen 100-110 colmenas que dependiendo donde se colocan producirán uno u otro tipo de miel: romero, tomillo, bosque, etc.
Hay que decir que existen múltiples tipos de miel, pues depende de la vegetación donde están las colmenas.
A las colmenas se les va colocando las alzas, en donde las abejas producen la miel. Hay que cuidar mucho que se coloquen estas alzas con los paneles bien dispuestos, para que les sea apetecible el hacer allí la miel. No puede estar lleno, ya que entonces no trabajan o se divide la colmena. Cuando se ve que se está llenando un alza, se coloca otra.
Luego se retiran estas alzas con la miel y se sustituyen por otras. Para ello se aturde a las abejas con humo que se produce en el ahumador por medio de virutas de madera de roble, acacia o haya.
Una vez los cuadros en el local, se les quita lo primero el propóleo que está en los marcos, luego con la espátula la capa exterior, y posteriormente se mete en la centrifugadora, tras lo cual se vuelve a utilizar el cuadro. Si está muy viejo y hay que limpiarlo a fondo se hace esta operación con agua caliente y sosa cáustica, y se aclara con abundante agua limpia, tras lo cual se puede volver a utilizar colocándole una nueva plancha de cera, que queda adherida al cuadro por medio de unos alambres.
Según el tipo de miel, el tiempo (lluvia, sol, etc.) se hace la recolección en una época u otra. En términos generales podríamos decir:
· Romero: abril.
· Acacia: mayo.
· Tomillo: junio.
· Milflores: septiembre.
· Bosque: octubre.
La miel sacada de la centrifugadora se coloca en el decantador para que se separe la miel y los elementos extraños, generalmente la cera y polen. Se almacena en grandes recipientes de acero inoxidable, que se mantienen en penumbra y temperatura estable, durante unos 10-12 días por lo menos.
Cada una de los tipos de miel, una vez en el bote de cristal, tarda un tiempo en cristalizar, distinto según el tipo. La de acacia por ejemplo, tarda meses en cristalizar, es la miel que más tiempo requiere. Las demás dependen de la temperatura del local, etc. Pero todas se cristalizan a la caída de otoño. Estamos hablando de miel fresca porque las recalentadas, manipuladas, se mantienen siempre liquidas, aunque con la perdida de algunas de sus propiedades.
Venden en botes de 500 gr y 1.000 gr todos ellos con su correspondiente precinto y etiqueta sanitaria.
