
Artisautza
Luís María Cortés. Sastre: Procesos
La materia prima: la tela
Las telas con las que antaño se trabajaban eran “puras”, sin mezclas. Se usaba generalmente la tela de lana y las de algodón. Para los forros se usaba una especial de baja calidad y más económica que llamaban “viscosa” (seda artificial fabricada a base de fibra de celulosa e hilado de rayón).
Hacia 1960 entró el poliéster, el “ter-gal”, muy usado principalmente en los pantalones pues tenía la particularidad de mantener muy bien las rayas del pantalón. Las chaquetas se siguen haciendo de pura lana.
La más usual es el tergal mezclado con lana, esta en diversas proporciones, siendo muy usual el 40 % de tergal y el 60 % de lana, aunque las hay en otras proporciones, (30 % - 70 %, y otras) según se desea sea la tela más de verano o de invierno.
También se usa la pura lana, el algodón (por ejemplo para pantalones, como los típicos “mil rayas”).
Las telas la pone la Sastrería Cortés, incluso venden telas a otros sastres.
La fabricación
En líneas generales podemos establecer el siguiente esquema simplificado para la realización de una prenda:
Cuando el cliente acude a la tienda e indica qué quiere que se le haga; se le muestran diversas telas para que elija el color, la textura, el grosos, etc.
A continuación se le toman las medidas. Muchas veces ello no es necesario ya que de los clientes asiduos guardan sus patrones. Quizás en algunas ocasiones hay que cambiar algo, por anchura, o de largo, por ejemplo.
Como hemos dicho, si no se tiene se hacen los patrones en papel y luego se usa para marcar en la tela las diversas piezas que hay que cortar. Para ello se auxilia del “jaboncillo de sastre”.
Tras cortar las piezas (partes de la prenda) pasa a manos del “piecero” o “piecera” y una vez hilvanadas se procede a realizar la primera prueba con el cliente, si es necesario, por supuesto, pues en muchos casos con clientes asiduos ello no es preciso.
Tras el “afinado”, que es ajustar y hacer en la prenda las modificaciones o retoques que se han visto al hacer la prueba, se monta de nuevo y normalmente se procede al cosido final.
A veces se realiza una segunda prueba, según el tipo de prenda, y una vez cosida, rematada y planchada se entrega al cliente.
