Artisautza
Jesús María Perona Lertxundi. Maestro Modelista: Historia
Ya sabemos que en las tumbas de los egipcios solían ponerse maquetas de barcos, con la intención de ayudar al alma del emperador a pasar el río que separaba esta vida y la eternidad.
Ya en la península, uno de los modelos más antiguos que conocemos es el de Mataró, pieza del siglo XII.
Es a partir del siglo XVIII cuando se impone la costumbre de realizar los “modelos de construcción”, o de “arsenales”, que se fabricaban a escala para presentar junto con los planos, antes de comenzar la construcción para que pudieran ser examinados por la “Junta de Constructores” que debía aprobar el proyecto, y que también se presentaba al rey para su aprobación.
Gracias a estos modelos hoy conocemos bien como eran las naves a partir de esa fecha.
Pero será Antonio de Gaztañeta e Iturribalzaga, quien revolucionó el tema de la construcción naval, al pasarla del campo artesanal al científico. A partir de Gaztañeta los barcos se realizan por medio de planos, que luego se mejoró con las maquetas.
Para eso, conociendo las medidas del nuevo barco, se adoptaba la escala de la maqueta, que podía ser de 1/24 (por cada centímetro de la maqueta, 24 en el barco real), o en otras escalas menores, como por ejemplo 1/48, 1/72 ó 1/96. Los tratados de construcción naval aconsejaban la escala de 1/96 para barcos pequeños, 1/48 para medianos y 1/24 para grandes. "Beti San Nicolas" Orio. Pesquero de bajura.
Del catálogo de la exposición que se instaló en el Museo Naval de Madrid entre enero y marzo del 2003, copio:
Antonio de Gaztañeta e Iturribalzaga, teniente general en la Real Armada
Nació en Motrico (Guipúzcoa), en 1656, en el seno de una familia vinculada a la mar tanto por sus antecedentes maternos como paternos. Con doce años estaba en Cádiz estudiando para ser piloto, y siendo adolescente su padre le hizo acompañarle en sus viajes a Indias. Comenzó a servir en la Armada del Mar Océano a los veintiocho años de edad, dos más tarde obtiene el título de piloto mayor de la Armada. En 1687 se trasladó a Colindres (Santander) para dirigir la Construcción de la Capitana Real; en esa época comenzó a escribir su primera obra El Arte de fabricar reales que culminó en 1691. En 1696 publicó en Sevilla Norte de la navegación hallado por el cuadrante de la reducción, obra que refleja el dominio de las matemáticas, la trigonometría y geometría del autor y con la que contribuyó decisivamente a la generalización su uso en la náutica española.
Su obra científica se desarrolla en paralelo a su carrera militar. El Rey le premió con el título de capitán de mar y guerra de la Capitana Real, con la que navegó por el Mediterráneo participando en varias campañas (1694-1695). En 1700 tomo parte en la campaña de Darién (Panamá) para expulsar a los escoceses que por segunda vez intentaban establecerse en ese territorio. Durante la Guerra de Sucesión (1702-1713) se le nombró superintendente general de los astilleros de Cantabria, época que dedica a la construcción naval.
Asciende a jefe de escuadra y embarca en Pasajes hacia Holanda en 1717 objeto de reconocer navíos para su compra. Al regresar, unos meses más tarde, se hizo cargo de una escuadra, una de las formaciones más poderosas preparadas hasta entonces por España - 40 buques de guerra y 399 transportes – que condujo a Sicilia al ejército del marqués de Ledé; allí tuvo lugar uno de los acontecimientos más infortunados en la vida de Gaztañeta. Desembarcadas las tropas su escuadra fue atacada por una escuadra inglesa sin que mediara por ninguna de las partes declaración previa de guerra (Batalla de cabo Pessaro, 11 de agosto de 1718).
Repuesto de las heridas recibidas en combate, se dedicó de lleno a la construcción naval.
Asciende a teniente general. En 1726-27 regresó a las flotas de Indias y un año más tarde falleció en Madrid. Los primeros diseños labrados, o “medios modelos”, se deben a este autor, y fueron realizados hacia 1720. Hoy se guardan en su casa de Arrietakua de Mutriku, propiedad del Conde de Motrico D. Enrique Areilza Churruca.
