790 Zenbakia 2025-09-15 / 2025-11-15

Gaiak

La salud cognitiva de las mujeres en los procesos de empoderamiento

VALDÉS ITUARTE, Jaione

Neuropsicóloga clínica, sexóloga, psicológa, técnica de igualdad e Investigadora. Codirectora de Munduberriak para la innovación sexológica

La salud cognitiva es un pilar fundamental del bienestar integral, especialmente para las mujeres, quienes, a lo largo de la historia debido al Paradigma patriarcal dominante enfrentan múltiples desafíos que pueden comprometer el funcionamiento óptimo cognitivo (atención, funciones ejecutivas,). En consecuencia, los procesos de empoderamiento de las mujeres no pueden abordarse de manera efectiva sin incluir la atención y el cuidado de la salud cognitiva ya que esta influye directamente en la capacidad de toma de decisiones, la autonomía y el bienestar emocional. Para entender la relevancia de este tema, es fundamental analizar qué es la salud cognitiva, su relación con las emociones, las causas de la prevalencia en las mujeres, la necesidad de que las administraciones públicas incorporen políticas específicas en este ámbito, así como algunos aspectos concretos del Programa que llevo a cabo denominado Neuroempoderamiento o Fortalecimiento de la salud cognitiva de las mujeres.

¿Qué es la salud cognitiva y su relación con las emociones?

La salud cognitiva se define como el funcionamiento óptimo de diferentes tipos de competencias cognitivas tales como, el razonamiento, la atención sostenida, selectiva, alternante, dividida, las funciones ejecutivas (inhibición de respuesta, planificación, toma de decisiones y resolución de conflictos, anticipación,), la memoria, etc. Este conjunto de habilidades se encuentra estrechamente relacionado con la salud emocional, ya que el estrés, la ansiedad y la depresión pueden afectar negativamente funciones como la memoria, la atención y la flexibilidad cognitiva. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que el bienestar mental y emocional es clave para un adecuado desempeño cognitivo, lo que refuerza la idea de que no se puede hablar de empoderamiento sin garantizar una mente-cuerpo saludable y en equilibrio.

Las mujeres, debido a factores biológicos y psicosociales, se encuentran más expuestas a ciertos riesgos que impactan su salud cognitiva. La sobrecarga de responsabilidades en el ámbito familiar, la brecha salarial, el techo de cristal y sobre todo, los diferentes tipos de violencias machistas a los que se ven sometidas en este Paradigma sociopatriarcal. Estos aspectos han de profundizarse teniendo en cuenta una perspectiva interseccional.

Causas del menoscabo de las competencias cognitivas en las mujeres

1. El impacto del rol asociado al género

Los mandatos de género han condicionado históricamente la vida de las mujeres, asignándoles funciones de cuidado, lo que, en muchos casos, han dificultado la gestión de la conciliación de la vida personal, familiar y profesional.

2. Cambios hormonales y salud cognitiva

Las fluctuaciones hormonales que pueden experimentar las mujeres a lo largo de su vida -pubertad, ciclo menstrual, embarazo, plenopausia- presentan un impacto directo en el cerebro. Investigaciones recientes han demostrado que los cambios en los niveles de estrógenos pueden afectar la memoria, la concentración y la regulación emocional. Durante el climaterio, por ejemplo, la disminución de estrógenos/progesterona se asocia con dificultades en la memoria generando lo que se denomina “niebla cognitiva”.

3. Violencias machistas y sus secuelas en la salud cognitiva

La exposición a los diferentes tipos de violencias machistas, ya sea psicológica, física o sexual, tiene graves consecuencias en la salud mental y cognitiva de las mujeres. Según datos de la OMS, las mujeres que han sido víctimas de violencia presentan tasas más altas de ansiedad, depresión y trastornos de estrés postraumático (TEPT), lo que puede afectar la estructura y función cerebral. El estrés prolongado genera niveles elevados de cortisol, una hormona que, en exceso, deteriora la memoria y la capacidad de toma de decisiones. En contextos de violencia, muchas mujeres desarrollan un patrón de hipervigilancia y fatiga mental, lo que repercute en su capacidad para salir de estas situaciones y avanzar en su proceso de empoderamiento.

 

La urgencia de incorporar la salud cognitiva en las políticas públicas

La salud cognitiva es clave ya que interfiere con la capacidad de participar activamente en la sociedad, acceder a oportunidades laborales y ejercer autonomía en la toma de decisiones. Sin embargo, a pesar de su relevancia, sigue siendo un aspecto poco abordado en las políticas públicas. Por ello, desde hace 4 años a través de dos organizaciones Munduberriak y Mujeres de colores estoy implementando el Programa de Neuroempoderamiento o Fortalecimiento de la Salud Cognitiva de las mujeres en diferentes Escuelas de empoderamiento y organizaciones sociales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.

La implementación de este Programa no presenta un enfoque ni clínico ni terapéutico, sino que tiene una perspectiva sociocomunitaria. En otras palabras, el objetivo del Neuroempoderamiento es que las mujeres participantes incorporen, por un lado, la necesidad de cuidar la salud cognitiva y por otra, la adquisición o fortalecimiento de hábitos saludables en estimulen de las competencias cognitivas.

El Programa se implementa a través de un mínimo de 4 sesiones. Y en su aplicación metodológica se evita infantilizar a través de juegos o actividades que les resulten ajenas a las mujeres participantes. De hecho, una de las características de este Programa que más atractivo presenta es justamente que las dinámicas con las que se trabajan se encuentran relacionadas de forma directa con diferentes situaciones de empoderamiento, visibilización de neurocientíficas relevantes en las que el objetivo estratégico sería potenciar la memoria, la atención etc.

Conclusión

El empoderamiento de las mujeres pasa, necesariamente, por garantizar su bienestar cognitivo. Desde la neuropsicología, la salud cognitiva se comprende como la capacidad del sistema nervioso central (SNC) para procesar información, regular emociones y ejecutar respuestas adaptativas de manera eficiente. Este conjunto de habilidades se encuentra estrechamente vinculado con la salud emocional, dado que factores como el estrés crónico, la ansiedad y la depresión pueden impactar negativamente en funciones cognitivas como la memoria operativa, la flexibilidad cognitiva y el control inhibitorio. La OMS enfatiza que el equilibrio mental y emocional es clave para un rendimiento cognitivo óptimo, lo que subraya la importancia de su integración en los procesos de empoderamiento de las mujeres.

Las mujeres, debido a factores biológicos, psicológicos y sociales, presentan una mayor exposición a condiciones que pueden afectar su salud cognitiva. La sobredemanda derivada de la conciliación de roles, la desigualdad de oportunidades y la exposición a situaciones de violencias machistas de diferente orden pueden generar dificultades en circuitos cerebrales relacionados con la regulación emocional y la toma de decisiones.

Referencias

  • Organización Mundial de la Salud (OMS). (2022). Informe sobre salud mental y bienestar.
  • Sociedad Española de Neurología (SEN). (2021). Salud cognitiva y prevención del deterioro.
  • Harvard Medical School. (2023). The role of hormones in brain health.
  • Naciones Unidas (ONU). (2021). Igualdad de género y salud mental en el siglo XXI.
  • Asociación Americana de Psicología (APA). (2023). Trauma and cognitive functions in women.

www.munduberriak.com
www.jaionevaldes.com


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