789 Zenbakia 2025-06-17 / 2025-09-15

Gaiak

Memoria viva de la artesanía vasca

Durante casi cuarenta años, Errenteria fue la capital de la artesanía en Euskal Herria. Cada mes de mayo, entre 1979 y 2017, la que fuera apodada ‘pequeña Manchester’ por la gran concentración industrial, hizo de su feria anual el primero y el más importante espacio de promoción, dignificación y sensibilización en torno a la artesanía vasca en sus más variadas expresiones. Un punto de encuentro ineludible para los profesionales del trabajo creativo y manual, al mismo tiempo que una plataforma para su difusión y su desarrollo económico.

La iniciativa surgió en el seno de Ereintza Elkartea en una época de importantes cambios, los años de la Transición política, cuando la entidad buscaba una actividad con la que contribuir a la cultura popular vasca en general y al pueblo de Errenteria en particular. Dieron así en la idea de que la artesanía enlazaba con una parte de la memoria histórica local relacionada con unos modos de producir y de vivir, con un patrimonio de raíz creativa y popular casi olvidados. En definitiva, se trataba de restaurar una tradición que había caído en el olvido con la industrialización y el espectacular crecimiento demográfico de la población.

En aquel momento el sector artesanal era colectivamente inexistente, no había catálogos ni registros de profesionales, asociaciones de enlace ni lugares de referencia para su contratación, por lo que la organización de la Feria exigió que las gentes de Ereintza emprendieran una ‘investigación de campo’, pueblo a pueblo, buscando artesanos y artesanas a los que invitar. Así fue como, no sin esfuerzo, consiguieron agrupar dieciséis puestos en la Plaza de los Fueros durante la primera edición de la Feria de Artesanía del País Vasco. Corría el mes de mayo de 1979.

No tardaron sus impulsores en percatarse de que con organizar un acto cultural y festivo cada año no bastaba, que la artesanía necesitaba apoyos de mayor calado. Se plantearon entonces el ambicioso objetivo de generar en torno a la Feria una dinámica para la revalorización y la expansión de la artesanía en coherencia con el contexto socio-económico que marcaban los tiempos. Con esta idea, consiguieron dar forma a una muestra con importante repercusión social: lugar de encuentro y de diálogo entre los propios artesanos y de estos con el público, pero también escaparate de compra-venta y por tanto con rentabilidad económica. Ninguna otra de las muchas ferias que a partir de entonces empezaron a celebrarse por toda la geografía vasca alcanzaría el volumen de ventas de la guipuzcoana, ventas que podían ser directas o a través de encargos y de contactos que iban rindiendo frutos en meses y años sucesivos.

En paralelo, se emprendió el estudio y análisis de la realidad del sector. ¿Quiénes lo conformaban?, ¿a qué perfiles respondían?, ¿qué especialidades practicaban?, ¿cuál era su distribución geográfica?, ¿qué fortalezas y qué debilidades presentaba?, ¿cuáles serían las claves para su futuro? Un ramillete de investigadores y de especialistas ayudaría a elaborar las respuestas, así como a actualizarlas al paso de los años.

En este contexto nace el empeño que desde el principio se puso en la edición de catálogos-guía con los datos de cuantos profesionales tomaban parte en la Feria. Un esfuerzo que culmina ahora con la apertura de la web https://eskulangintza.ereintza.com, como resumen y recopilación de esos casi cuarenta años de trabajo en favor de la artesanía vasca.

La web

Ereintza Elkartea, con apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Errenteria, ha puesto en Red una página web con exhaustivos materiales sobre la Euskal Herriko Ereintza Eskulangintza Azoka / Feria de Artesanía Ereintza del País Vasco. La web posee el valor de memoria viva de lo que fue y lo que en parte sigue siendo el sector al reunir tanto un archivo histórico sobre el trabajo artesanal en Euskal Herria desde hace cuatro décadas como un censo de artesanos y artesanas en activo.

Quien se adentre en https://eskulangintza.ereintza.com encontrará información sobre cada una de las ediciones celebradas: los carteles anunciadores (siempre atractivos), el programa completo año a año, reportajes fotográficos, etc. No faltan las referencias históricas y anecdóticas sobre cada edición, la crónica visual del ambiente festivo y algunos recursos educativos para comprender la importancia de la artesanía en la sociedad vasca.

La parte más sustantiva la conforman las fichas de los 680 talleres que participaron en las 39 ferias provenientes de todas las comarcas de Euskal Herria más algunos foráneos: población, territorio, sector, producto, teléfono, web y email de contacto. Por medio de buscadores, se puede acceder directamente a las personas a través de sus nombres y apellidos. Y también por sus especialidades agrupadas en trece bloques: Madera, Fibras vegetales y cestería, Barro, Piedra, Vidrio, Metales, Cuero y piel, Textil, Joyería y bisutería, Instrumentos musicales, Papel y cartón, Alimentación, y Artesanías varias.

Todo ello en euskera y castellano, e ilustrado con más de dos mil imágenes.

En definitiva, un valioso vaciado documental que Ereintza pone a disposición de la ciudadanía, de las instituciones y de los interesados en el tema.

Haciendo balance

En una pestaña, Ereintza Elkartea Artesanía hace balance del legado de la feria errenteriarra. Que resume en seis puntos:

  • Ha visibilizado la artesanía y sensibilizado al público hacia la misma.
  • Ha concienciado sobre el valor patrimonial de la artesanía y contribuido a hacerla económicamente rentable.
  • Promovió la coordinación de diferentes asociaciones artesanales apadrinando el nacimiento en 2012 de Artiola Artisautzaren Gunea como puente de conexión entre instituciones públicas y privadas.
  • Impulsó una constante reflexión sobre el presente y el futuro de la artesanía, organizando jornadas de formación y mesas redondas para analizar las necesidades del sector.
  • Fomentó la investigación, la experimentación y el diseño, contando con el asesoramiento de investigadores y expertos en este ámbito.
  • Promovió la colaboración entre diseñadores y artesanos para ampliar las posibilidades de la artesanía en la sociedad del siglo XXI.

Pero la historia de este esfuerzo no termina aquí. Pues, una vez finalizado el ciclo ferial, Ereintza Elkartea y las instituciones públicas han alumbrado el Centro de Industrias Culturales y Creativas Agustinak de Errenteria, un espacio que busca garantizar el futuro de la artesanía con una perspectiva moderna e innovadora.


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