545 Zenbakia 2010-09-10 / 2010-09-17

Artisautza

Carmen Pérez. Escultura Cerámica: Procesos

AGUIRRE SORONDO, Antxon

Los procesos

Compra las diferentes arcillas, gres, refractario, barro rojo, o porcelana ya preparada, del tipo que necesita para cada trabajo (generalmente gres chamoteado), pues existen diferentes calidades, con colores, temperaturas y texturas diferentes, que hay que conservarlo y trabajarlo con una humedad determinada para que no pierda plasticidad.

La suele comprar en un comercio especializado de Vitoria.

Lo primero que hace la artesana amasar la pasta, esto es trabajarla con las manos, como si estuviera amasando pan, con el fin de homogeneizarla, que no haya unas partes más duras que otras y sobre todo para eliminar las posibles burbujas de aire que a veces pueden producir la rotura de la pieza.

Trabajando al torno o modelando sin él, ya sea por medio de hacer planchas con los rodillos de madera, o tiras o rulos, va formando el volumen, hasta terminar la pieza, que luego deja secar de forma natural, que según la climatología del momento puede ser de solamente unas horas, hasta varios días. Todo proceso de secado forzado puede provocar fisuras en la pieza.

Una vez seca la pieza se mete en el horno, generalmente a unos 900º C. Hay que saber que según sea el material, el barro, la temperatura del “bizcochado”, que es el nombre que recibe este proceso, es distinta. La elección de la temperatura adecuado es de suma importancia pues si no llegamos a la temperatura adecuada la pieza no se cuece suficientemente y queda frágil y si nos “pasamos” de temperatura podemos quemarla o incluso fundirla.

Si la pieza no va llevar ningún esmalte se cuece directamente a su temperatura final de entre 850 a 900º C. y podemos considerar que ya está terminada, pero si la vamos a colorear o esmaltar este es el momento. Esta decoración se puede realizar de diversas formas usando diferentes técnicas: esmaltado a brocha, a pistola, reservas de látex, esgrafiados, etc. usando en caso de pintura óxidos, esmaltes o engobes.

Una vez terminada esta segunda fase se mete de nuevo la pieza en el horno hasta la temperatura de 1.250º C al objeto de lograr la vitrificación de las pinturas o esmaltes. Llegado a esta temperatura (unas 6 a 8 horas), se dejan enfriar las piezas dentro del horno, sin abrirlo, ya que se requiere que igual que la subida de temperatura tiene que ser lenta y pausada, igual tiene que ser el proceso de enfriamiento, ya que el cambio brusco de temperatura hace que las piezas se rompan, incluso estallen.

Los materiales que utiliza son sobre todo arcillas refractarias para altas temperaturas, gres chamoteado y ocasionalmente también recurre a la arcilla roja, la loza, e incluso la porcelana.

Los esmaltes también los elabora la misma artesana una y otra vez, hasta conseguir el color y la textura deseada. Para ello utiliza arcillas, rocas y óxidos metálicos que mezclados entre si dan lugar a infinidad de colores, texturas y matices.

Las cocciones las realiza normalmente en un horno eléctrico, aunque a veces hace algunas cocciones de Raku en un horno de elaboración propia y que funciona con gas.

Su taller está dotado de todo el equipo necesario para su trabajo, que por otra parte tampoco requieren mucho equipamiento, tornos, rodillos para aplanar el barro, tornetas, palillos de modelar (generalmente de madera de boj), además de los materiales fungibles: barros, refractarios, esmaltes, colores, etc.