
Artisautza
Alberto Artal. Luthier y dulzainero: Procesos
Para explicar cómo se compone una dulzaina empezaremos por diferenciar dos partes: la fita, que es la parte superior que se desmonta del cuerpo y posibilita cambiar sobre la marcha cuando se estropea, y el cuerpo de la dulzaina.
La fita se compone generalmente de tres partes: estragul o caña, tubo y tudel.
Estragul, o caña formada por dos palas de caña, simétricas pero independientes, unidas entre sí por hilo o alambre. Se requiere una cuidada selección de las cañas. Suele cortarse en luna menguante de los meses de invierno y siempre que no haya llovido en los días anteriores. Hay auténticos especialistas en la confección de estas cañas.
Debajo lleva una parte que suele ser de mayor diámetro en donde se coloca la caña y que se llama tubo.
Debajo está el tudel que es lo que se ajustará al cuerpo, tubo cónico de metal en que se superpone la caña.
Pasamos ahora a la segunda parte de la dulzaina, que lo forma (por orden descendente) el cubilete, cuerpo y campana.
Cubilete, que es la parte superior donde se coloca a presión el tudel con la caña.
Cuerpo: es la parte central y mayor de la dulzaina, en donde están los 7 orificios en la parte delantera y uno en la trasera, que se tapa con el dedo meñique. Suele tener una longitud de 18 cm.
Antaño las dulzainas se fabricaban en la madera que abundaba en la zona. En nuestra zona de madera de manzano, peral, encina, ébano o boj. Hoy hay artesanos que usan resinas de polímeros, que son menos sensibles a los cambios de temperatura, y la humedad, por lo que son más fáciles de afinar.
Nuestro artesano las fabrica de metal.
Campana, es la parte final, así llamada por su semejanza con dicho instrumento, y suele ser de un diámetro de unos 5.5 cm una longitud de 9 cm, con un orificio en cada lado.
Hay que decir que las dulzainas se fabricantes a medida de las manos del músico, así como si es diestro o siniestro.
Hoy las dulzainas más usuales en Bizkaia son las metálicas cuyo cuerpo se fabrica de latón que se corta con láser. Luego se suelda con una soldadura de plata y se hacen los agujeros y se colocan los cubiletes donde se encajarán las fitas.
Para las boquillas o fitas se rebajan y afinan la lengüeta o caña. Los tudeles suelen ser de alpaca y se cortan con plantillas, doblándolas con alicates de punta redonda, se moldean sobre un útil y se sueldan con soldadura de plata.
En la parte superior lleva un agujero ovalado para la caña. La parte inferior es de más anchura, que tiene que ser de diámetro parecido al diámetro del cubilete donde encajará. Actualmente para ajustar el tudel con en el cubilete se usa corcho (antaño estopa).
