457 Zenbakia 2008-10-17 / 2008-10-24

Artisautza

Majestik. Escenografía festiva: Historia

AGUIRRE SORONDO, Antxon

Historia

Tanto en Grecia como en el Imperio Romano, en los países teutones y en la sociedad celta, existía la costumbre de pasear un barco con ruedas (carrus navalis, posible origen del nombre de “carnaval”) interpretándose encima de él danzas satíricas y obscenas. Tenemos constancia de ello desde el siglo VI a.C. en Grecia, y posteriormente en el Imperio Romano.

Tácito cita las procesiones germánicas, en donde a veces un arado símbolo de Nertha suplía a la divinidad que estaba entronizada en el barco.

En Roma se procesionaba con un carro dedicado a la diosa egipcia Isis, propagándose posteriormente su culto a los pueblos celtas y germanos.

La fiesta fue institucionalizada en Roma por Publius Hostillius dedicándola al primer santuario en honor a Saturno y cuya liturgia se estableció en el año 217 a.C. En aquellas calendas se celebraba durante un solo día el carnaval: el 17 de diciembre.

Augusto amplió a tres días dichas fiestas. Calígula a cuatro y finalmente Domiciano las decretó para una semana. Se realizaban fiestas, intercambios de regalos, fiestas y ferias callejeras, había indultos y amnistías judiciales, se acordaban treguas militares y muchas más actividades.

Como podemos ver ya desde el siglo VI a. C. tenemos constancia de la realización, y preparación de carrozas para las fiestas de carnaval, en lugares tan lejanos y a la vez cercanos como Grecia y Roma, sin descartar el interesante dato sobre la antigüedad de esta fiesta.

Según el primer diccionario de la lengua castellana de Sebastián de Cobarruvias de 1611 cuando el “carro” se acomodó para ser usado por las damas se le puso nombre femenino llamándole “carroza”.

El actual diccionario de la Real Academia de la Lengua define como carroza a “coche grande, ricamente vestido y adornado” y por extensión “se llama así a las que se construyen para funciones religiosas”.