794 Zenbakia 2026-06-16 / 2026-09-16

Gaiak

Oñate: las raíces olvidadas de la Universidad del País Vasco

ALDECOA RUIZ, Arturo

A veces me da la sensación de que han pasado abismos de tiempo desde el soleado día de octubre de 1975 en el que entré en la entonces llamada Universidad Autónoma de Bilbao, flamante institución que sólo contaba con siete años de existencia, pues había sido creada en 1968.

En el aire se respiraban los tiempos finales del régimen franquista y las cosas empezaban a cambiar. Pronto las paredes de las aulas y, sobre todo, las del bar estuvieron cubiertas de manifiestos, exigencias de libertad y reivindicaciones diversas.

Una de las más repetidas, y que a mí me sonaba de lo más razonable, era la creación de una "universidad pública vasca"  pues, se afirmaba que en el País Vasco nunca se había contado con una institución universitaria común.

Yo entonces había leído en alguna parte una referencia a la existencia en Oñate de un magnífico edificio llamado "la Universidad", que aparentemente había sido durante siglos un centro de educación  superior común a los territorios vascos.

Por eso me resultaba  raro que no se mencionara como un antecedente de la universidad vasca que en aquellos días se reivindicaba.

Pregunté por ello en una Asamblea.  Recuerdo bien lo que se me dijo: "no fue en realidad una universidad, sino un seminario."

Con los años he podido comprobar que mis compañeros sabían entonces de la historia centenaria de la Universidad de Oñate aún menos que yo.

Universidad de Sancti Spiritus, edificio renacentista construido entre 1539 y 1545.

El caso es que en 1980 la Universidad  Autónoma de Bilbao se  convirtió en la UPV - EHU. Y los responsables  políticos universitarios, aunque conocían  perfectamente que desde el siglo XVI hasta comienzos del XX el País Vasco había  contado con una institución universitaria de prestigio en Oñate, por motivos que no alcanzaba entonces a comprender, deliberadamente decidieron borrarla de los antecedentes de la universidad vasca que se creaba.

Con los años he podido comprobar en este y otros casos  que en nuestra tierra vasca, tan pendiente de las raíces históricas de sus instituciones y tradiciones, cuando los antecedentes de algo no gustan o no coinciden con el discurso político oficial, se silencian directamente.

Ha pasado desde entonces un cuarto de siglo y la Universidad de Oñate sigue siendo la raíz olvidada de nuestra universidad vasca.

Merece la pena hacer una breve memoria la historia de Oñate, que nos dará la razón de por qué es hoy considerada por los expertos una universidad moderna para su época.

La universidad Sancti Spiritus de Oñate, fue creada en el siglo XVI por el obispo de Ávila Rodrigo Mercado de Zuazola, y durante varios siglos fue la única universidad del norte de España.

La intención de su fundación fue crear un centro cercano al País Vasco y su entorno geográfico, con las mismas prerrogativas que Salamanca o Alcalá, y sin sus defectos (distancia, costos, inseguridad) que atrajera a estudiantes de las provincias vascas, además de Navarra, Burgos y Santander.

El propósito era ofrecer estudios superiores a un coste muy inferior al de otras universidades, pues la vida en Oñate era mucho más barata que en las grandes capitales, y en un ambiente más cercano, seguro y  controlado.

Además, para aquellos con menos recursos existía la posibilidad de estudiar a cambio de ayudar en ciertas tareas del centro.

Para comprender la importancia histórica en época moderna en el País Vasco de la Universidad  Sancti Spiritus de Oñate, conviene recordar algunos datos de e la misma en el convulso siglo XIX.

Ya en 1807 se consideraba la universidad más progresista en el campo jurídico en España.

Curiosamente, la década absolutista (1823-33) fue la de mayor prosperidad de institución, por los favores que le dispensó Fernando VII y el apoyo financiero de las Juntas Generales.

Aunque se suele olvidar, la matrícula estudiantil del curso 1832-33 fue de 639 alumnos, similar a la de la Universidad de Salamanca y superior a la de Alcalá.

Con la primera Guerra Carlista se disolvió el claustro de profesores entre partidarios de don Carlos (en Oñate) y de la Reina Isabel II (en Vitoria), surgiendo así dos Universidades paralelas.

Por desgracia, en 1842 la universidad fue suprimida como tal  y se convirtió en Instituto Local de Segunda Enseñanza. En 1850 fue convertida finalmente en  una Escuela Práctica Agrícola.

Por esos años ya existía en la mente de los políticos locales la necesidad de crear una Universidad vasco-navarra, y así se planteó en la Junta General de Guernica de julio de 1866.

Universidad de Sancti Spiritus. Detalle de la fachada, obra de Pierres Picart.

El primer punto a resolver era su ubicación, considerándose que ésta debía determinarse en conformidad de las Diputaciones vascas y navarra.

Pero el proyecto se frustró con los acontecimientos políticos de 1868. Los graves sucesos ocurridos en el País en septiembre de aquel año movieron al Gobierno a conceder libertad de fundar establecimientos de instrucción pública en todo el reino.

En este contexto Oñate se planteó la recuperación de su antigua Universidad. Las Juntas Generales de Guipúzcoa acordaron impulsar los deseos de Oñate para restaurar la facultad de Derecho en su universidad. Las gestiones realizadas en el Ministerio de Fomento fructificaron, y en 1868 se permitió en Oñate la docencia de las facultades de Artes y de Derecho Civil y Canónico.

Surgió así la “Universidad Libre de Oñate”, que contó ya en su primer curso con doscientos treinta y cinco alumnos. Posteriormente se incorporaron a su enseñanza materias de Filosofía y Letras, la carrera de Notariado y disciplinas de la facultad de Ciencias.

Comenzada la tercera guerra carlista, el 12 de febrero de 1874 Carlos VII restableció la facultad de Teología y, tras alcanzar la aprobación papal se denominará «Real y Pontificia Universidad de Oñate».

Se creó así un distrito universitario, con centro en la Oñate, «para que fuese el centro de la enseñanza católica en las cuatro provincias vasco-navarras». Oñate se convirtió así en el centro coordinador de la enseñanza vasca.

No obstante, al finalizar la guerra, en febrero de 1876 la universidad de Oñate fue clausurada y el edificio utilizado como cuartel militar del ejército liberal.

Viendo que los tiempos políticos no eran los más propicios para solicitar la restauración de la universidad en Oñate, se pensó en instalar en el edificio un Seminario Menor de estudios eclesiásticos. El Obispo de Vitoria asumió el proyecto. Inaugurado el 2 de noviembre de 1884, durante ocho años se enseñó Latín, Historia de la Religión, Geografía, Retórica y Francés, además de Filosofía, Matemáticas, Física y Química e Historia Natural.

El 18 de agosto de 1885, a instancia de la villa, se instaló en el mismo edificio un Instituto de Bachillerato, cuyos alumnos compartieron, en parte, docencia y materias con los del Seminario.

Pero en 1892, suprimido el Seminario se planteó de nuevo la instauración de la universidad.

La idea fue defendida en Cortes con vehemencia por el Diputado don Joaquín Sánchez Toca, que consiguió la reapertura para el curso 1895/1896 de la llamada «Universidad Católica y Pontificia de Oñate», con enseñanza en las facultades de Filosofía y Letras, y Derecho, y en la carrera de Notariado.

Por estas fechas parte de la prensa regional abogaba ya por la creación de una universidad vasco-navarra y una implicación mayor de la enseñanza superior a los temas del País.

En ese contexto, el 13 de mayo de 1900 se aprobó su reglamento, y meses después se inició el curso con una nueva cátedra de Derecho Foral a cargo del don Carlos Riba.

El ascenso del antiguo Diputado a Cortes don Joaquín Sánchez Toca como Ministro de la Corona, hizo que se albergara esperanzas para conseguir del Ministerio de Instrucción Pública que se concedieran a la universidad de Oñate las mismas atribuciones que tenían las demás Universidades del reino.

Nada más lejos de la realidad. Todo se frustró, posiblemente por motivos políticos, como suele suceder en este mundo.

El 12 de abril de 1902 un real decreto acabó con el régimen especial de la Universidad orientando a sus alumnos a la de Zaragoza. El claustro universitario protestó el decreto y sus representantes en la Corte defendieron sus intereses, pero nada más se pudo hacer.

El 12 de abril de 1902, después de cuatrocientos cincuenta años de actividad, terminó la vida legal de la universidad de Sancti Spiritus de Oñate.

Me preguntaba al principio sobre las causas por las que  no se recuerda hoy a la misma como el genuino antecedente de la Universidad del País Vasco.

Creo que son puramente políticas: era un proyecto abierto a otros territorios y protegido por la Corona, algo que no interesa recordar cuando solo queremos mirarnos el ombligo.

Referencias:

"Historia social de la Aniversidad Sancti Spiritus de Oñati"
José Antonio Azpiazu Elorza,
KUTXA FUNDAZIOA,
Donostia-San Sebastián 2020.
Kutxa Fundazioa
https://www.kutxakultur.eus

"Universidad de Sancti Spiritus de Oñate (siglos XVI-XX)"
M.ª Rosa Ayerbe Iribar
Iura Vasconiae, 2023, 20, 53-100.
https://doi.org/10.1387/iura.vasconiae.26274

“La Universidad de Oñati y la historia de las universidades”
Juan Antonio Morales Arce
Euskonews nº67 (2000)

“Oñati: Euskal Herriko Unibertsitatearen ahazturiko sustraiak”
Arturo Aldecoa Ruiz
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