
KOSMOpolita
Lectura fotográfica desde el objetivo pedagógico de una mujer chilena
A Andrea Fuentealba Elizalde tuve el gusto de conocerla cuando todavía era estudiante y más tarde titulada en el arte de la fotografía en la ciudad de Santiago, allá por el comienzo de la década de 2010, cuando su padre Sebastián Fuentealba Valenzuela y yo recorríamos espacios educativos compartiendo la inquietante pedagogía de Paulo Freire. Hemos seguido comunicándonos durante todos estos años puntualmente, convirtiéndose ella para mí en portavoz de la situación político social de Chile, al mismo tiempo que transmisora de acontecimientos de su propia familia, en esa relación afectiva existente hasta el día de hoy en la que llegar a Santiago supone sentirme en casa.
Arantxa:
Me gustaría Andrea que nos dijeras quién sientes que eres a día de hoy, cómo te percibes en ese “estar siendo tu” personal y profesionalmente.
Andrea:
Andrea Fuentealba Elizalde
Fotógrafa +56964516813
instagram: foto.andreafuentealba
Mi contexto actual tiene que ver con un camino y realidad Personal. Desde octubre del 2019 hasta ahora, junto con el estallido social Chileno (manifestaciones masivas y disturbios organizados en Santiago y extendidos a todas las regiones principalmente entre octubre de 2019 y marzo de 2020) tuve mi propio estallido con la enfermedad de mi abuelo. Después de que en febrero de ese año decidiera dejar este plano, vino la pandemia y con ello un encierro medio raro en el que no sabíamos muy bien cómo actuar, sumándole a ello la miserable ayuda y control del gobierno de Sebastián Piñera.
Lo profesional fue una batalla más en este vivir en Chile, la precarización en los oficios ligados al arte se agudizó mucho más de lo que ya estaba. Rearmarse y comenzar a ser y hacer otras cosas es difícil. Y estando en este camino y en estos cambios obligados por la precarización de nuestras vidas me encontré con GAPP (grupo de apoyo a presxs politicxs-de la revuelta) donde el sentido de lo que vengo haciendo desde que tengo 12 o 13 años políticamente me reafirma hasta ahora que la fotografía es un arma potente para la memoria. Mi profesionalidad está al servicio de las familias y de los compañeros secuestrados por el estado, compañeros trabajadores y estudiantes que salieron al igual que muchos en este país a exigir una vida digna y que mediante montajes y malos procedimientos llevan casi 2 años en prisión (preventiva y condenados).
Arantxa:
Cuando en un comienzo comentamos sobre la posibilidad de este diálogo sentí que te explicitaba la palabra “atrevimiento” y al leerte ocurre exactamente lo que en la pedagogía de Paulo Freire tantas veces degusté y sigo degustando aquello de “lectura de la palabra, lectura de la realidad”, en este caso lectura fotográfica de la realidad. Acción que supone una buena dosis de atrevimiento pedagógico en la situación actual.
Andrea:
Lo que pasa es que me llegó la necesidad de hacer algo al respecto porque durante el estallido salí muy poco a las calles a registrar lo que pasaba debido a que estaba en una situación interna muy complicada y tenía que acompañar a mi abuelo el tiempo que fuera necesario. Pero hace algunos meses sentí que ir al punto más simbólico de la revuelta social en Santiago (Plaza Italia ahora renombrada Plaza Dignidad) ya no bastaba.
Visibilizar la injusticia y los malos procedimientos en el caso de los presos de la revuelta se volvió importante para mí desde el punto de vista como fotógrafa ya que la fotografía es la constatación de hechos, documentación necesaria para el rescate de la memoria histórica y muchas veces la posibilidad de visibilizar lo que algunos medios “oficiales” no muestran. Ahora mi vida transcurre en las calles y las fotografías son mi diario de vida, una extensión de mi misma.
Arantxa:
¿Cual consideras tú que es el aporte principal, de las imágenes de la revuelta y sus consecuencias, a la educación chilena y más concretamente a la educación ciudadana, teniendo en cuenta el origen de la misma, su desarrollo y la situación actual?
Andrea:
La foto que te acabo de enviar corresponde a cuando ayer nos encadenamos en la catedral de Santiago. Estuvo violentísimo pero se logró el objetivo.

Andrea portando la pancarta. 15 de julio de 2021 encadenadas con parte de la familia de los presos
políticos de la revuelta. Nosotras como grupo de apoyo. Plaza de Armas de Santiago en las puertas de la catedral.
Arantxa:
En la época de Clarita de Larminat (enfermera y militante a favor de los desfavorecidos en la población Malaquías Concha) allá por 1970 vivimos la “toma de la catedral” y tres generaciones más tarde ahí estáis de nuevo. Muy conmovedor para mí, me trae muchísimos recuerdos y veo que no fue en vano. Deseo enviarte un refuerzo, mucha fuerza e intensidad interior para lograr más humanidad.
Andrea:
Qué linda tu respuesta, de hecho un medio independiente ayer puso dos fotos, la de los ochenta y la de ahora, te las enviaré para que las veas. Lo de ayer fue intenso pero se logró el objetivo: visibilizar. Espero que la gente se humanice. Estaban todas las madres aunque algunas tuvieron que irse antes, ellas están siendo ya las que hablan diciendo que quieren a sus hijos de vuelta en casa. Así que vamos a seguir al pie del cañón.
Arantxa:
En tu respuesta explicitas lo que queremos en la educación, ¿hasta qué grado habría que reforzar el objetivo? Pero para eso hay que visibilizar y eso es lo que tú en tu profesión haces, visibilizar para poder experimentar la “concientización”, caer en la cuenta de verdad que la realidad nos toque la sensibilidad para lo deshumanizante humanizar diría yo. Tú misma explicitas la respuesta. El objetivo de la educación es la formación técnica y profesional de lo humanamente necesario pero para eso hay que visibilizar.
Me gusta ir conversando así porque en este lenguajear con naturalidad como dice Humberto Maturana es donde sale, bien en el entorno a una mesa, en el compartir la vivencia y la emoción de una experiencia de este tipo etc., muchas verdades y muchas de nuestras explicitaciones.
Andrea:
Nosotros como grupo de apoyo queremos sensibilizarnos con el hecho de que hace un año y ocho meses del secuestro de los compañeros por parte del estado por salir a luchar, vincularnos con las madres exigiendo libertad y el regreso de sus hijos a casa. Hace un mes murió la mamá de un preso político y en un movimiento de apoyo se logró que él pudiera ir al funeral de su madre, eso es para mí trágico y doloroso, nosotros nos sentimos muy mal. La justicia se ha ensañado con los jóvenes.
La fotografía quiere sensibilizar, ser un documento de la memoria histórica de este país para que no vuelva a suceder. Imagínate que permanece desde los ochenta este mismo cuadro y ver que esto no ha cambiado, la democracia nunca llegó a este país. Puede haber muchas diferencias de opinión con esto que digo porque hay una gente que creyó en la democracia de Michel Bachelet pero en su gobierno se siguió militarizando al MAPU (Movimiento de Acción Popular Unitaria), hubo desapariciones de mapuches, las protestas eran criminalizadas, hubo montajes de la misma forma. No podemos seguir repitiendo esto, la presión política ahora con el estallido social hace también que cualquiera un día podamos sufrir la misma condición de los compañeros presos.

Para mí el estallido social tuvo que ver con mi estallido emocional interno consecuencia de la enfermedad de mi abuelo. Había días en los que yo iba a la clínica y después trataba de ir a alguna protesta para poder tener otra sensación en mi corazón porque tenía mucho dolor y cuando falleció el tata me permití el duelo, vino la pandemia y después hice carne de lo que es para mí la fotografía: un documento de lucha, mi arma es la cámara.
Ayer me uní a la acción espontáneamente porque iban a ser otras personas pero necesitaba hacerlo y tomé ese lugar y resistí hasta que pude. Revisé el material audiovisual y fotográfico y fue muy potente la imagen que generamos. Hubo sensibilización porque todavía hay gente que cree que no hay presos políticos, que todavía creen que los jóvenes son delincuentes. En todos los espacios que podamos vamos a decir que no son delincuentes, que la lucha no es delincuencia, que los jóvenes se manifestaron por un futuro mejor para sus padres, sus familias, sus hijos, para seguir estudiando porque muchos son estudiantes y el sustento económico de sus hogares por eso vamos a seguir en las calles. Pero la humanización falta, a mí me sorprende que la gente crea que esos jóvenes son delincuentes y a nosotros siempre nos gritan “vayan a trabajar” como si la lucha fuera algo de la gente floja.
Arantxa:
Yo me pregunto ¿qué pasa en las aulas?, ¿qué pasa con la relación profesor alumno?, ¿qué pasa con la relación del profesorado y del alumnado?, ¿qué pasa en las relaciones laborales?, ¿qué pasa en la relaciones sociales? A veces tengo la impresión de que visualizamos mirando desde una ventana como si estuviéramos viendo un espectáculo cuando en realidad los espacios y las relaciones educativas en la familia, en las instituciones y en la calle son una unidad indestructible con plateas diferentes. Escuchándote intento entender que el peso pedagógico que tenemos que potenciar debería ser:
- Intentar salir del analfabetismo político.
- Empoderarnos de la verdadera memoria histórica.
- Dejar de naturalizar la desproporción existente entre la fuerza estructural y la ciudadana.
- Reconocer que estamos alimentando, tanto consciente como inconscientemente, una violencia personal, social y estructural.
- Aprender a expresarnos con la naturalidad de quien sabe lo que dice para de esta manera ser más y mejor en alguna cosa o circunstancia.
- Educar la inteligencia emocional para podernos afectar de lo humano y poder así visualizar y luchar por una mejor humanidad.
Al hilo de tu descripción relacional entre el hecho de la enfermedad de tu abuelo y tu estallido emocional (así lo defines), veo un hilo conductor afectivo que no queda en la pura emocionalidad sino que se concreta en la acción real.
Andrea:
Hola Arantxa no estamos muy bien porque me robaron la cámara hace un par de días junto con mi disco duro, perdí todo mi trabajo fotográfico, trabajo de años. Estoy juntando dinero para comprar la cámara porque me van a hacer una campaña mis compañeros y el disco duro estoy intentando recuperarlo de alguna forma por todos los lados. Me encuentro en un shock muy fuerte aunque estoy tranquila pero intentando asimilar que perdí todo.
Fue en Santiago, hace unos pocos días que volví de Concepción y de Valparaíso. Hemos estado en una acción en el CENAME (centro de atención a menores). No me di cuenta de nada ni me hicieron nada y esto también es importante. Trato de aceptarlo como un nuevo comienzo, no quiero pensar mucho en todo lo que perdí para no volverme loca o entrar en un estado depresivo que no deseo. He tenido mucha solidaridad diariamente y eso también me tiene muy contenta y muy tranquila. Perdí también documentos. Tengo que armar todo de nuevo.
Arantxa:
Qué me dices Andrea. Qué fuerte, lo siento mucho, espero que te vayas recuperando y reconstruyendo, es impresionante constatar que nunca faltan palos en las ruedas. Mientras, si quieres retomar nuestra conversación, si lo deseas, si te conviene… aquí me tienes. Espero que esta situación además de insospechada sea reconstructiva. Me conmueve la solidaridad de tu entorno, me agrada que lo explicites por escrito. Sigo atenta a lo que quieras comunicarme. Qué impresionante.
Ninguna de las dos somos ajenas a la práctica sanadora de la lectura del tarot ejercida por Alejandro Jodorowsky (chileno nacido en Tocopilla) en donde la adivinación pierde la relevancia que en ocasiones deseamos, siendo excluida de esta lectura en la que vislumbrar la realidad personal, familiar, social y cósmica mediatizada por esta simbología nos puede ayudar a ver con más luz que otras veces, a explicitar y sentirnos más capacitados y capacitadas para tomar decisiones apropiadas.
Ayer después de comunicarme contigo me costó dormir y hoy por la mañana como es habitual en mí, he tomado el mazo de cartas y siguiendo “La vía del tarot” (JODOROWSKY-Marianne Costa. Traducción de Anne-Hélène Suarez Girard. Ediciones Siruela segunda edición 2009. España.) he intentado leer y comprender el alfabeto simbólico que después de barajar las cartas me han regalado las imágenes de esta fotografía.

Me llama la atención el eje central (I el mago, VIII la justicia, XIIII la templanza) en el que un inicio mágico de inteligencia infinita (mira la forma del sombrero del mago), pisando y conociendo la muy trabajada condición humana (los pies son amarillos y el amarillo nos remite al conocimiento, pisan un suelo color carne) selecciona el oro de la vida en una mesa plena de condiciones humanas sostenida por patas muy receptivas (azules) y en su mano izquierda tiene la varita mágica necesaria para la transformación y sucesivas creaciones en la vida. Llama la atención la luz del fondo que me atrevo a considerar como luz del origen de este mundo siempre firme para quien se deje iluminar por ella.
En el centro está la justicia que encuentra el equilibrio entre las dos balanzas, a su derecha está la carta XIII símbolo de la transformación necesaria y a su izquierda la carta XX el juicio, la nueva consciencia que muestra una llamada irresistible. Entre ambas balanzas puede colocarse esta justicia que va más allá de la terrenal. Su espada no es sanguinaria sino receptiva (azul) y en su corona la línea blanca nos habla de transcendencia, revestida de verde (eternidad), rojo (vitalidad) y azul (receptividad) en sus dos modalidades uno más intenso y otro más claro. Sus pies reposan en el conocimiento (amarillo) y el trono en el que se asienta guarda también un travesaño de color carne (humanidad) para reposar la espalda como no podía ser menos. El XIII incluye podas necesarias y el XX responder a la llamada irresistible.
En la cima tenemos la templanza XIIII belleza angelical llena de espiritualidad para poder volar (alas azules muy trabajadas), cuerpo equilibrado en sus dos colores de la túnica (receptividad y acción), todo fluye de arriba abajo como de abajo arriba (jarras llenas de conocimiento y acción) y abajo sosteniendo todo su ser la serpiente símbolo de la sexualidad. En su cabello luce una rosa que lo perfuma todo sin barullo pero haciendo sentir su perfume. Así es la sabiduría se olfatea.
Las cuatro esquinas que rodean las cartas centrales nos hablan de la inteligencia sexual creativa (VI bastos) indicándonos, belleza, amor, emociones. La inteligencia espiritual (II de espadas) indicándonos el ideal y el deseo de llagar a la perfección soñada. La inteligencia emocional (IIII de copas) indicándonos una estabilidad emocional en la que es necesario pasar de la confianza mutua como seguridad a la seguridad personal. La inteligencia material (la sota de oros) indicándonos que el oro material, las condiciones familiares, relacionales… no se han de vivir como algo que siempre arrastramos como si fuera una bola en el pie, es necesario crear lo propio y disfrutarlo.
Lo que te expreso es lo que yo vislumbro, tu puedes hacer lo mismo viéndote reflejada en el alfabeto de esta lectura para poder explicitar, vislumbrar, desear… y finalmente practicar, esto último es indispensable y fundamental.
Los ángeles indican la energía interior y exterior que te acompaña.

Andrea:
He estado en otra dimensión intentando aterrizar las ideas, tranquila pero aún asimilando. Puedo decirte que aquí “estamos” procurando resolver el problema de mi cámara, de mi instrumento de trabajo porque no estoy trabajando y necesito trabajar. Nos sentimos agotados con el tema de la revuelta porque entre otras cosas se está retrasando la ley de indulto, angustiados, tristes, desesperanzados, está todo muy lento y caro. No hacer fotos me tiene muy mal, recuerdo todo lo que he perdido y por ahí me baja la pena. Intento tomar distancia de varias cosas para no sentirme tan mal para poder cuidarme y auto protegerme tratando de estar firme.
No quiero caer en la inacción por eso quiero cuidar mis emociones para no decaer.
Arantxa:
Observo el eje central de las cartas y las tres simbologías, el mago, la justicia y la templanza expresan la realidad que contemplamos: nuevo inicio, deseo de un justo equilibrio y fluidez con su correspondiente templanza. Pronuncio contigo ese “estamos” que me transmites para poder resistir. Es una auténtica pesadilla cuando comenzamos a reclamar lo que no quieren dar, ¡son tan rápidos en quitarnos lo que nos pertenece en justicia y tan lentos en devolvernos!, en el caso que nos lo devuelvan. No puedes ni imaginarte las cosas de las que participo en la asociación de S.O.S. bebés robados, en un inicio no logras entenderlo, ni la peor imaginación lo podría haber imaginado pero es así y ahí “estamos”. Esperemos mejores noticias no gracias precisamente a los y las que deberían dárnoslas sino a nosotros y nosotras mismas.
Andrea:
Quizás esta fotografía que rememora parte de mi vida e historia podría acompañar este texto. Estamos mis hermanos Francisco y Sebastián con Lorena, soy la más pequeña, en casa de María nuestra abuela paterna. Contemplo esta fotografía sobre todo ahora que siento el peso de no tener cámara, reafirmando de esta manera la importancia de la misma para mi historia y mi memoria. Siento alegría de pertenecer de alguna manera a un territorio de amor que es la base para construir y reconstruir todo.

Mirarla en este momento de “no cámara” me fortalece.
Arantxa:
Un aterrizaje conmovedor, os conozco a todos en el hoy y me quedo mirándola recordando desde la distancia la conexión relacional que hasta el día de hoy permanece con cada uno y cada una. Fotografía cargada de historias familiares y personales. Una auténtica red afectiva en tiempos de la “no cámara” actual que evidencia y fortalece su necesaria presencia.
Considero que esta fotografía puede ser un buen broche en esta entrevista que nos ha dado la oportunidad de experimentar las dos caras de la realidad: “la pertenencia a esa red afectiva en tiempos de cámara y de no cámara”.
Muchas gracias Andrea por esta experiencia relacional, espero que llegue la cámara de nuevo y esta vez sabiendo mucho mejor cual es el terreno en el que se asienta que no es otro como tu muy bien expresas que la pertenencia de alguna manera a un territorio de amor, base indispensable de la reconstrucción.
Un gran abrazo.

