
Artisautza
Keixart. Talla en madera y carteles: Procesos
Le gusta trabajar con madera de roble, aunque también lo hace con haya, castaño, maple, pino, o cualquier otra que se le pida o le lleve el mismo cliente.
Para él el rey del bosque es el roble y la reina el haya.
Para las piezas mayores usa tableros alistonados, encolados y machihembrados, ya que son más estables. La madera alistonada está ya calibrada y tratada, y los compra a un distribuidor.
Para los cuadros usa piezas rechapadas de roble, haya, pino, maple, o cerezo, aunque también usa madera maciza.
Toda la madera (tablón) la compra a un mismo aserradero que le garantiza que ha sido cortada en la época adecuada, y ha sido secada convenientemente, ya que si no se cumplen ambas condiciones existe el riego que una vez terminada la pieza esta se abra, o revire.
Todas las piezas llevan dos capas de barniz, una con barniz ecológico y otra con barniz sintético o poliuretano. Algunas se enceran con ceras naturales de nogal, roble, cerezo. La cera le da un toque muy especial a la talla, resaltando el trabajo y la veta de la misma.
Para la realización de estos trabajos tiene dos fresadoras, lijadoras, regruesadora, cepillos, taladros, motosierra, sierra de cinta, y una ingleteadora.
A partir del boceto lo escanea en el ordenador, y por medio de unos programas informáticos, prepara el trabajo. “Esto lleva mucho tiempo”, nos comenta.
Luego se trasforma a las medidas que precise el cliente, para posteriormente darle la forma exterior a la pieza solicitada.
Este sistema le ofrece infinidad de posibilidades, jugando con líneas curvas, rectas, etc.
Hace unas pruebas del boceto tallándolo en madera para corregir las diferencias o fallos, y cuando ya esta bien se envía al cliente una foto de cómo quedará el trabajo.
A la conformidad se talla la pieza, y se le dan los últimos toques a mano, con la gubia. Se lija la pieza con distintos granos de lija (desde la 60, a la de 240), y se le da la mano de la terminación, a base de barnices o esmaltes sintéticos, o ecológicos, o con ceras naturales en distintas tonalidades.
Para los trabajos meramente manuales y para la terminación de todas las piezas que salen de su taller, tiene una buena colección de herramientas: gubias, formones, varios mazos de tallista, escofinas, metros, compases, escuadras, sargentas, serrucho, sierra de arco, tenazas, destornilladores, llaves inglesas, martillo de carpintero, de oreja, de nylon, de bola, niveles, calibres, cuchillas, bastreles, grapadoras, plantillas de curvas, cepillos, garlopas, garlopines, sargentas de varias medidas, etc.
Respecto a la procedencia de sus herramientas indica Jabier que él prefiere las herramientas de corte de Alemania, pues son de la mejor calidad. Las afila él mismo: primero en la electro-esmeriladora y acaba con la piedra al aceite, salvo las fresas de las máquinas que las manda a una empresa especializada de Azpeitia.
