461 Zenbakia 2008-11-14 / 2008-11-21

Artisautza

José Luis Urbieta. Talla popular: Proceso

AGUIRRE SORONDO, Antxon

Los procesos

Una de las obsesiones de nuestro artesano es la reutilización de la madera. Él considera que el árbol es un ser vivo que hay que respetar, y por lo tanto utilizada para sus trabajos siempre que puede “maderas muertas”, esto es, la madera de árboles muertos, o que por alguna razón van a ser talados. Incluso estudia sus estructuras y formas para adaptarse al producto. Como él mismo dice “muchas veces es la misma madera la que te dicta lo que tienes que hacer” por sus formas, tamaños, estructuras, etc.

Claro está que cuando tiene el encargo de realizar un escudo o un letrero con el nombre del caserío, por ejemplo, acude a la serrería en busca de la madera adecuada, del tamaño requerido, que sea plana y este perfectamente seca.

Usa normalmente madera de castaño y roble, aunque para él la preferida es la del nogal. Cuando se rompe un trocito si intentas pegarlo con una cola de las instantáneas actuales y la madera es de castaño, o roble, no se pega, pues tienen mucho poro y la cola se va por los agujeros, mientras que si es de nogal se pega a la primera y sin problemas.

Una vez tiene una idea la dibuja y comienza a fabricarla, empezando por las distintas piezas, que una vez terminadas las insertará para formar el todo.

Terminada la talla, tras el lijado, le suele dar una capa de barniz, a veces incoloro y otras con cierto color, dependiendo de la obra. Comenta que antaño a los barnices transparentes se les añadía nogalinas y otros colorantes buscando el tono deseado pero hoy hay en el mercado toda clase de productos y no es necesario el crear ni mezclar, incluso se puede dar una capa de tinte primero, se deja secar, se lija suavemente para alisarlo bien y luego la de barniz transparente.

Para trabajar usa: escofinas, sierras, martillos, mazos, gubias, formones, tenazas, alicantes, algún destornillador, y poco más, aunque cuenta con una motosierra, taladro eléctrico, y una esmeriladora de banco de dos piedras para el afilado de las gubias. En cuanto a consumibles: lijas de distintos granos, esmaltes, pinceles, y poco más.