33 Zenbakia 1999-04-14 / 1999-04-21

Gaiak

Zaldibiko plazan

LEGORBURU, Mikel

Zaldibiko plazan Zaldibiko plazan Mikel Legorburu * Traducción al español del original en euskera Quisiera comentar sobre una cancioncilla que me es muy querida desde niño: la canción Zaldibiko plazan (En la plaza de Zaldibia). La aprendí de mi abuela. Frantziska Antonia Otaegi Aroztegi nació en 1897 en el caserío Orue de Beizama y en 1919 se casó en San Sebastián con el famoso remontista Julian Arzamendi Larrea. Sus nietos solíamos escuchar atentamente los relatos y aventuras de su juventud, de los alrededores de Beizama; sucesos misteriosos, pasadizos mitológicos, travesuras escolares, cuentos del caserío... Entre ellos, en algunas ocasiones le escuchábamos la siguiente canción. Una vez, con veintiún años, hacia 1978, la grabé y escribí las palabras, transcribiendo la música en papel pautado. He aquí la canción: Zaldibiko plazan, Zaldibiko plazan, Amar atso dantzan. Amarrak ez dute Ardi bana poltsan. Ai! Oi! Ai! Ardi bana poltsan! Ai! Oi! Ai! Ardi bana poltsan! ( En la plaza de Zaldibia / En la plaza de Zaldibia / Diez viejas están bailando. / Ninguna de ellas lleva / Ni una oveja en el bolso/ ¡Ai! ¡Oi! ¡Ai! / ¡Ni una oveja en el bolso! / ¡Ai! ¡Oi! ¡Ai! / ¡Ni una oveja en el bolso!) Si bien comenzaba la canción con suavidad, en las interjecciones destacaba los cortes, terminando con intensidad, aunque alargaba algo la última sílaba. En cuanto a la letra, hay una curiosa frase que da cuenta de una anécdota, la de ni una oveja en el bolso. En Zaldibia, puede que en las fiestas de Santa Fe, había una cuadrilla de diez viejas que gustaban bailar. Pero, ¿ cómo podrían tener ovejas en sus bolsos ? ¿ O quizás en el bolsillo ? ¿ Como podrían, pues, tan sólo meterlas ? ¿Cada vieja una oveja ? Incluso puede que al autor le pareciera poco... ¿ Y cómo sería posible bailar así en la plaza del pueblo ? ¡ Ni siquiera siendo de Zaldibia ! Menos mal que aquella tarde le pregunté por el animal... El misterio no era para tanto : el habla popular no debía tener secretos para nuestraabuela. Estábamos ante una expresión asimilable al de las perras tan conocidas al menos durante la primera mitad del siglo. ¡ La oveja era una moneda ! Algunas monedas de hace tiempo tenían la imagen de una oveja colgada de una caena, la conocida como Toisón de Oro, símbolo de la orden cuyo Gran Maestre correspondía al Rey de las Españas. Así ya se podía entender : ¡aquellas viejas no tenían demasiado dinero para gastar en las fiestas ! A pesar de que soy aficionado a la numismática, nunca antes había oído hablar de tales monedas. Sí tenía referencias del ardite de la Edad Moderna, pero no el ardi. Además no tenía más pistas por donde seguir que la de la amoña, cuya teoría o debía dejar de lado sin más. Y teniendo en cuenta que Anttoni era de finales del XIX podemos apreciar que la canción en cuestión es ciertamente antigua. Al examinar los catálogos de monedas de España, pude saber que la última que llevó el Toisón de Oro el pasado siglo se emitió en 1851, en tiempos de Isabel II. Había otras anteriores que llevaban tal signo, pero no podía concretarse con exactitud a cuál de ellas se refería la oveja. Además eran varios los valores de las monedas que cada soberano emitía la joya, desde los reales de a cuatro hasta las hermosas monedas de oro, pero nunca de cobre. Y ésto me daba qué pensar. Posteriormente, en tertulia con otro numismático nos vino a colación el ardite (navarro, castellano y aragonés). ¿ Sería acaso nuestra oveja ? Si bien durante los siglos XVI XVIII existió tal moneda, con el valor de un dinero, posteriormente derivó en una denominación genérica de la moneda circulante de menos valor, como el ochavo, cuarto, cuartillo, óbolo, perra gorda o chica... Consultado el Euskararen Orotariko Hiztegia ¡apareció el ardit ! Sería una moneda de cobre o vellón, nunca de plata o de oro como las del Toisón. Así, no sería impensable identificar el ardi con aquella moneda. De hecho encajaba perfectamente en el contexto de la canción. Dado que la siguiente palabra comenzabacon "b", podía comprenderse la pérdida de la sonoridad de esa "t" final, quedando en ardi = oveja. Volviendo a la canción, el zaldibitarra de 84 años Inazio Garmendia dice conocer la canción, si bien al tratarse del yerno de Anttoni desconocemos si la aprendió de ella o le venía directamente del acervo cultural de su patria chica. A excepción de estas dos fuentes, no había dado con referencia alguna de este canto en tantos cancioneros del país. Sin embargo, trabajado otro hilo de información he tenido noticia recentísima de otra versión de esta misma canción, armonizada por el notable Bruno Imaz. ¡ La canción estaba recogida ! Y me presentaba una ilusionante y aclaratoria sorpresa : en lugar de ardi o posible ardit dice txanpon (=moneda, N. del T.), precisamente. Se aclararon nuestras dudas... Para terminar, ofreceré también la necesaria para cantarla, pues no siendo tan reconocida pueda ser transmitida a nuestros descendientes, y la semilla que guardaba en el desván florezca en el jardín del folklore. Mikel Legorburu, folklorista