275 Zenbakia 2004-11-05 / 2004-11-12

Artisautza

Jose Negrillo Maeztu. Sastre: Historia

AGUIRRE SORONDO, Antxon

HISTORIA

Indumentaria. Grupo del Goierri guipuzcoano de mediados del siglo XIX. Dice el primer diccionario de la Lengua Castellana de Sebastián de Covarrubias (año de 1611):

SASTRE: El oficial de cortar ropas y vestidos, del verbo latino sarcior, iris. Sator, sarcinator. Proverbio: “El sastre del Campillo io del Cantillo, que ponía de su casa el hilo” y en otra forma: “El alfaiate de la Adrada, pone el hilo de su casa”.

Hablar del origen del oficio de sastre o alfayate es remontarnos a la prehistoria. Sería suficiente seguir la evolución de la vestimenta para conocer las vicisitudes de este oficio, y dado que ya existen en el mercado diversos libros sobre la historia del traje obviamos tratarlo.

Quizás como novedoso sería interesante citar el tratado sobre sastrería, obra escrita en el siglo XVI, del guipuzcoano Juan de Alzega.

Como suele ocurrir con todos los oficios tradicionales los dichos y refranes a ellos dedicados son abundantes. De entre los cientos que hemos localizado por su curiosidad plasmaremos algunos.

Foto antigua sastre. Despectivos: De tres pedos hizo a los sastres Lucifer: ¡ zas!, uno; izas!, dos; y izas!, tres. Los enemigos del cuerpo son tres: sastre, casero y mujer. Cuenta de sastre, desastre. No mudes de sastre mientras no le pagues. Al sastre haragán, cuando la aguja, cuando el dedal. Buen hombre, pero mal sastre. El alfayate del CantilIo hacía la costura de balde, e ponía el hilo. El sastre de Ciguñuela, que pone la costa y hace de balde la obra (Ciguñuela es nombre ficticio de una población). El sastre Trastrós, que como no sabía coser, guisaba arroz (Trastos también ficticio). Las prisas del Corpus: tres a un ojal, y el maestro enhebrando agujas. No hay sastre bien vestido ni zapatero bien calzado. Alfayate de las mentiras, todo el año hace tiras. Sastres y zapateros, a cuál más embusteros. En todas las artes hay engaños a pares, y en la del sastre, a centenares. Un sastre, un barbero y un zapatero, tres personas distintas y ninguno verdadero. Cien sastres y cien molineros, y cien tejedores, son trescientos ladrones. Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja. Sastre que no hurtó, pobre murió. De sastre, mudarás; pero de ladrón, no podrás. De sastre mudaré yo, pero de ladrón no. Mudarás de cortador; pero darás con otro ladrón. Sastre y ladrón, una misma cosa son. Sastre y sisón, dos parecen y uno son. Sastre y sisón, parecen hombre y ave, y un hombre son. Sastre y hombre de bien, no puede ser. ¿Sastre y santo? Errado está el calendario. Para los buenos se hizo el reino de los cielos; y para sastres y escribanos, el de los condenados Aun dando pesado el paño, no estás libre de engaño. En casa del sastre, hasta los ratones roen paño. Los botones del sastre: tente mientras cobro.

Los positivos: Dándole en el culo a la toledana (por aguja), pasa el sastre tarde y mañana. Cojo y sastre, no es desastre. Sastre jorobado viste a los que andan derechos. Sastre viejo, esmerado remendero. Manos de sastre no ensucian la tela. El sastre es tan honrado como cualquier magistrado. Mujeres de Pamplona. Miniatura de 1570.

También existen refranes referente a las partes del trabajo del sastre. Así tenemos: Quien no hace y deshace, no es buen sastre. Más vale medir y remedir que cortar y arrepentir. Tasar y retasar, y bien la cuenta echar, antes de cortar. Corta, cortador, y compón, cosedor. Corta mucho y largo, y no te verás amargo. Trabajé sin medir, y ahora trabajo en añadir. Ruin tijera hace boquituerto al sastre. Pespuntar y sotejar, sobre coser y apuñazar (apuñazar, golpear con el puño lo cosido). Aprendiz, ¿qué sabes hacer? - Apulazar y sobrecoser. El hilván hace al oficial. Cuando el sastre hilvana y deshilvana, cosiendo está de mala gana. Alfayate sin dedal, cose poco y eso mal. Obra niñal, mala de hacer y peor de acabar y pagar (obra niñal, traje de niños). Ñudo que el sastre no dio, puntada que perdió. Sastre que nudo no da, pierde puntá.