El ocio en los espacios hortícolas El ocio en los espacios hortícolas del periurbano norte de Pamplona Iruñea Mikel Razkin Fraile En un artículo anterior se explicaba de alguna forma qué era una franja periurbana , resumiendo el concepto en la siguiente definición: "Un espacio de transición que no es ni rural ni urbano, pero en el que coexisten ambos en razón de su plurifuncionalidad" . Se señalaba que el aspecto clave de dicho razonamiento era el de la plurifuncionalidad, haciendo referencia a que en estos lugares se advertía la presencia de espacios de transición en donde la agricultura iba perdiendo importancia, suelo y fuerza de trabajo en favor de otros usos como los industriales, viarios, dotacionales y, sobre todo, habitacionales. El objeto de estudio de dicho artículo se centró en los casos de Aranzadi, Magdalena y Rotxapea, situados al norte de Pamplona Iruñea. En esta ocasión el marco de análisis es el mismo, siendo el tema en cuestión la utilización social y en base a ello una de sus posibilidades; el ocio que acerca de las huertas, el más común y característico de sus usos, puede desarrollarse. Por ello, si una las conclusiones anteriores fue la de que estos espacios libres, verdes y abiertos pertenecientes hoy a la franja periurbana deberían caracterizarse por su continuidad con la ciudad para así dar coherencia y contenido a la misma y a todos los sectores poblacionales y sectoriales en que está distribuida, es claro que la planificación futura de desarrollo y potenciación de las mismas debería plantearse a través del conocimiento previo de la zona en cuestión. Hay que señalar que, en el caso de las zonas periurbanas, por regla general, éstas poseen y mantienen una serie de patrones generales muy habituales que, en el caso del norte de Pamplona Iruñea, igualmente se repiten. Son las siguientes: Las pautas de ocupación del suelo están en continuo cambio. Las explotaciones agrícolas son de pequeño tamaño. La producción agrícolase realiza de forma intensiva. La población es muy móvil y la densidad baja o moderada. La expansión residencial es muy rápida. La dotación institucional de servicios es incompleta. La edificación especulativa está al orden del día. En lo relativo a los beneficios que el uso social, común y público de estos espacios puede generar hay que destacar la sensación de apertura, la regulación del medio urbano, la protección del Medio ambiente, el soporte de la conformación de la ciudad, la influencia psíquica, los efectos estéticos y la creación de un espacio relacional. Sin embargo, todos estos puntos tendrían muchísimo más valor en sí mismos si se señalara hacia quiénes van a ir dirigidas dichas propuestas. Es preciso a este respecto que la planificación sobre el terreno contemple y diferencie diversas medidas en función de las respectivas características de generación. Por ello, el tratamiento, centrándose en el tema del ocio, será distinto según el destinatario sea: Infancia: Los beneficios vendrían dados de la necesidad que este grupo tiene de tener contacto con personas de su misma edad. La creación de espacios de juego especializados, de elementos naturales y de zonas libres para que la imaginación fluya serían aspectos que deberían tenerse en cuenta. Adolescencia: La necesidad de reunión y el desarrollo de actividades lúdicas, recreativas, culturales y deportivas serían los dos ejes básicos de este grupo poblacional. Igualmente, una vez que se vayan desarrollando física y mentalmente, podrían compartirse espacios con los adultos. Madurez: Las necesidades que habría que cubrir serían las de reposo, esparcimiento físico y las referentes a las relaciones sociales y de encuentro entre adultos. La perspectiva de género debe estar igualmente presente. Ancianidad: Serían más bien similares a las del anterior grupo de edad, pero acondicionadas a las problemáticas de acceso y movilidad que estas personas suelen tener. A este respecto habría que añadir que laexistencia de espacios hortícolas eje fundamental del análisis posterior sería igualmente beneficioso. Realizado ya el nexo entre las posibilidades de uso que tienen las franjas periurbanas y el ocio generacional, hay que señalar que en este análisis se va a hacer referencia a la relación que se puede potenciar entre el ocio ecológico, la tercera edad y los espacios hortícolas del norte de Pamplona Iruñea. A este respecto la dimensión ecológica del ocio lo vincula al entorno en el que éste se lleva a cabo. Según Manuel Cuenca "resulta difícil explicar la realización de cualquier experiencia de ocio separada de su medio ambiente. El ambiente físico, social o psicológico forma parte de la actividad lúdica, cultural, deportiva, festiva o comunitaria" . Esto implica que, para su correcta y satisfactoria potenciación, sean necesarias, dentro de este marco periurbano, la regeneración de los espacios puramente urbanos, la revitalización de las zonas eminentemente rurales y la preservación de los terrenos naturales. El grupo poblacional que dispone de un mayor espacio temporal para el disfrute y satisfacción de sus necesidades de tiempo libre es precisamente el de la tercera edad. Sin embargo, hay que estacar el hecho de que, una vez que llega la jubilación, esta etapa vital es una realidad sumamente problemática si no se estructuran de forma clara los nuevos roles y se plasman nuevas expectativas en las personas. De no ser así, todas las personas que alcanzan los 65 años podrían no dejar de "añorar lo pasado, desde el trabajo a los compañeros. Y, lo que es peor, llegar también a languidecer a ojos vistas y el perder interés por la supervivencia". Lo que la gerontología social trata de trabajar, entre otras cosas, es la educación en el ocio y para el ocio de las personas que alcanzan estas edades. Se da la circunstancia de que estos grupos de edad disponen de la más rica gama de ofertas de tiempo libre, pero al mismo tiempo es la época más difícil para adaptarse.A este respecto habría que advertir que la mejor educación visto este término como "preparación" a este respecto tendría que ser la práctica misma del ocio. Sobre este apartado cabe resaltar la circunstancia de que son varios los aspectos personales o sociales que determinan la forma en que se va a desarrollar el ocio o el empleo del tiempo libre. Bien es cierto que conforme se envejece aumenta la pasividad y el aislamiento, y que con la pérdida de familiares y amigos de la misma generación hay algo que se va con ellos. A pesar de todo ello, volviendo a retomar el tema, el primero de los determinantes es el de la profesión anterior a la jubilación, puesto que de ella dependerá el nivel económico de que se disponga. La situación geográfica (inmerso en un medio rural o urbano) también será otra circunstancia a tener en cuenta, así como la de haber desarrollado anteriormente algún tipo de hobby o afición. La composición familiar o el estado civil serían otros aspectos a tener en cuenta. Por ello, la consecución de personas mayores con mentes abiertas, con gusto por la naturaleza, con afán productivo y ansias de verse útiles no serían la materia prima de la que servirse, sino el resultado obtenido a través de la práctica de estas habilidades. Cómo conseguirlo es el objeto de las siguientes líneas. De esta forma, y entrando ya de lleno en el tema en cuestión, es hora de hablar del hobby farmer (agricultor aficionado) como ejemplo de que en estas zonas periurbanas se puede fomentar su desarrollo, con lo que se entrelazarían finalmente los temas de ocio ecológico, tercera edad y espacios hortícolas. Ésta sería una forma de que la gente de la ciudad volviera al campo sin necesidad de salir de ella. En el caso específico de las Islas Baleares en donde se desarrollan este tipo de políticas desde mediados de los años ochenta la ocupación de estas tierras tiene una finalidad agrícola en tan sólo un 35 %, mientras que el 65 % restante las utiliza para otros usos entre losque sigue estando el ocio, aunque no encaminado hacia la mera explotación. Esto viene a indicar que los cultivos dentro de la ciudad se pueden complementar con otra serie de usos tales como el esparcimiento público y el desarrollo de actividades deportivas, contemplativas, etcétera. A través del trabajo realizado por Carminda Cavaco en Lisboa se pueden vislumbrar los rasgos básicos de la agricultura que se desarrolla en las áreas periurbanas de las grandes ciudades. Son cinco los rasgos que, explicados de forma sucinta, les dan a estos espacios un sabor y color diferentes: 1) Una agricultura familiar, de gente modesta. 2) Una agricultura de adultos y ancianos; posiblemente antiguos agricultores. 3) Una agricultura para el autoconsumo. 4) Una agricultura diversificada, pero de técnicas simples. 5) Una agricultura temporal, reciente e inestable ante el avance del desarrollo urbanístico. Uno de los rasgos a los que hace referencia Cavaco viene a destacar las características personales y económicas de quienes trabajan estas tierras. Se trata de personas que han adquirido una pequeña franja de tierra, o bien la han ocupado, y que la trabajan cuando buenamente pueden, puesto que, bien el trabajo "formal", bien el escaso terreno que poseen, bien la salud (en muchos casos son jubilados quienes trabajan estas tierras), les impide dedicarle todo el tiempo que en verdad desearían. Igualmente es cierto que la gente que trabaja estos espacios es modesta, puesto que, por regla general, suele ser gente jubilada que ya no recibe la misma cuantía de renta que en el pasado. Esta debilidad económica se suele paliar en algunos casos con la venta de parte de los productos, que con tanto amor, trabajo y sudor se logran obtener, a conocidos, amistades y pequeños establecimientos situados en las cercanías. Cabría señalarse igualmente que, en otros casos, esta agricultura tiene como única función el autoconsumo. Sin embargo, el doctor pamplonés José Joaquín Arazuri, recientemente fallecido,señalaba en su obra "Pamplona, calles y barrios" , que entre los vecinos de la Rotxapea destacaban los hortelanos, a los que calificaba de auténticos maestros de la azada y conocedores de los secretos de la tierra. Igualmente afirmaba que gastronómicamente los de allí arriba, quienes vivían al cobijo de las murallas que recogen el centro de Pamplona Iruña, les debían algo más que un "gracias y buen provecho". Esta referencia advierte la importancia que la producción de hortalizas para el consumo en general tuvo en su época, destacándose aún hoy en día el caso del mercado de Santo Domingo. A día de hoy, todavía, pueden degustarse lechugas de Aranzadi y Magdalena. El caso de la Rotxapea es ya un residuo del pasado... pero del resto ¿hasta cuándo? Volviendo a las características de los espacios hortícolas periurbanos, Cavaco afirmaba que las personas que dedicaban su tiempo al cultivo de estas tierras eran mayores. Bien es cierto que un alto porcentaje de las personas que trabajan estos espacios pertenecen a la tercera edad, al igual que lo es también que gran parte de ellos vuelven a trabajar la tierra una vez que han alcanzado la jubilación en lo que representa una vuelta a sus orígenes. Se da la circunstancia de que muchos de estos agricultores periurbanos son ancianos que en su época se establecieron en la ciudad en busca de una mejora en sus condiciones de vida y que, una vez alcanzada una edad determinada (la que marca la jubilación), vuelven a trabajar la tierra de la misma forma que lo hicieron cuando eran jóvenes. Esta circunstancia hace a esta población de la tercera edad rejuvenecer de alguna forma y ver que están vivos y sirven para lago. Después del "trauma" que supone la desligazón de la jornada laboral "formal", estas personas con esta nueva labor se dan cuenta de que todavía sirven para algo y de que su vida es capaz de crear más vida. Ejemplos como éstos no se dan solamente en Pamplona. Así, Camarero Bullón , haciendo referencia a los "huertosfamiliares" de la periferia de Madrid, realizó su estudio acerca de las huertas próximas a los ríos Jarama y Henares. Si bien es cierto que estos terrenos no son comparables en cuanto a su extensión (son más grandes) y situación geográfica (se encuentran en la periferia rural de Madrid) con los espacios hortícolas de Lisboa o Pamplona (más pequeños y en plena urbe), los hilos de conexión entre ambos ejemplos son el tipo de personas que trabajan dichos espacios. En el caso de Madrid los hortelanos "calman sus frustraciones". Este autor recoge dos objetivos que coinciden con el trabajo de Cavaco: La obtención de rentas complementarias (o autoconsumo) y la huida de la gran ciudad. Ya se ha explicado algo al respecto de las rentas suplementarias o el autoconsumo que estas explotaciones pueden proporcionar, por lo que el último tema a comentar es el de la huida de la ciudad. Camarero Bullón afirmaba que existía una intención de "huir de la gran ciudad para refugiarse en el campo, lo que equivale a aire libre y puro frente a contaminación, ejercicio físico frente a sedentarismo, ocio activo frente a ocio pasivo, apertura al encuentro humano frente al aislamiento de la gran ciudad, horizontes abiertos frente a espacios cerrados". Estas últimas palabras resumen fielmente los beneficios que estos espacios recogen en su ser. Esta frase da cabida a casi todos los aspectos positivos que poseen las franjas periurbanas y en especial los espacios hortícolas para la ciudad y la totalidad de sus habitantes, haciendo especial mención para aquellos que tienen sobre sus espaldas más años que los demás. Medio ambiente, espacios abiertos, aire puro, ociosidad y humanidad son varios de los argumentos que deben priman en el futuro de estas zonas. No se puede negar que quien disfruta plenamente de una huerta es quien la trabaja, pero quien igualmente se beneficia de su existencia es aquél que pasea a su alrededor, quien consume lo que de ella brota y quien al caminar a su lado se da cuentade que en la ciudad hay algo más significativo que las prisas, el cemento, los quehaceres y el asfalto. Euskonews nº 181 octubre de 2002. Mikel Razkin; . ANDRES SARASA, José L. "Las áreas periurbanas: Espacios plurifuncionales en crisis". En: IX Coloquio de Geógrafos Españoles. Murcia; Centro Editorial de Servicios y Publicaciones Universitarias, 1985. R.G. Golledge; "Sydney's metropolitan fringes: a study in urban rural relations". Australian Geography, Sydney, 1960. J. Dumazeider; "Realidades del ocio e ideología"; Fontanella, Barcelona, 1971. En la obra Ocio y sociedades de clases. M. Cuenca; Temas de Pedagogía de Ocio; Universidad de Deusto, Bilbao, 1995. Carminda Cavaco; A pequena agricultura de complemento na periferia de Lisboa. Centro de Estudios Geográficos, Lisboa, 1977. José Joaquín Arazuri; Pamplona, calles y barrios. I.G. Castuera, Pamplona, 1980. C. Camarero Bullón; "Los huertos familiares, una nueva forma de uso y aprovechamiento del suelo en el área periurbana de Madrid". AGE, Murcia, 1985. En el IX Congreso de Geografía. Mikel Razkin Fraile, sociólogo Fotografías: Bio Lur Navarra Euskonews & Media 195. zbk (2003 / 01 / 17 24) Euskomedia: Euskal Kultur Informazio Zerbitzua Eusko Ikaskuntzaren Web Orria
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