83 Zenbakia 2000-06-16 / 2000-06-23

Gaiak

El despliegue transnacional de la industria fonográfica: los casos de América Latina, España y el País Vasco

JONES, Daniel

El despliegue transnacional de la industria fonográfica: los casos de América Latina, España y el País Vasco El despliegue transnacional de la industria fonográfica: los casos de América Latina, España y el País Vasco Daniel E. Jones INTRODUCCIÓN 1. PANORAMA LATINOAMERICANO 1.1. Mercados fonográficos desequilibrados 1.2. Coto de las transnacionales 2. SITUACIÓN ESPAÑOLA 2.1. Discos de éxito 3. SINGULARIDADES DEL PAÍS VASCO 4. CONCLUSIONES INTRODUCCIÓN La industria fonográfica, que comenzó a gestarse como tal en Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania a finales del siglo XIX, tuvo desde su nacimiento un carácter transnacional. A los pocos años estaba establecida ya en diferentes partes del mundo a comienzos del siglo XX en Barcelona y en Buenos Aires, por ejemplo y su evolución ha estado marcada por una creciente concentración económica en un grupo muy reducido de grandes empresas euro americanas y por una expansión transnacional que ha cubierto todas las regiones del orbe. Al tratarse de una industria que no requiere inversiones demasiado cuantiosas como la cinematográfica, por ejemplo , las grandes corporaciones que controlan el mercado mundial de manera oligopólica han establecido a lo largo del siglo centenares de filiales en todo el planeta que han podido distribuir sus productos originales en los diferentes mercados y al propio tiempo dedicarse a la grabación de producciones con intérpretes locales. De esta manera se ha podido desarrollar mínimamente una industria fonográfica autóctona en países muy diversos. Por lo que respecta al área cultural iberoamericana, se ha conseguido este objetivo primero en España y Argentina, después en México y Brasil y finalmente en Portugal, que se han convertido actualmente en los cinco mercados más importantes, sobre todo Brasil y, en menor medida, España y México. En este artículo se presenta una panorámica sobre el despliegue transnacional de la industria fonográfica en tres ámbitos territoriales distintos, pero muyrelacionados entre sí: una macrorregión periférica dentro del sistema capitalista mundial (América Latina), un Estado periférico (España) dentro de una de las áreas más desarrolladas del planeta (la Unión Europea) y una microrregión desarrollada (País Vasco) dentro de este mismo Estado. Se pueden constatar así los grandes desequilibrios que se dan tanto en el ámbito mundial como en las macro o microrregiones. (INDICE) 1. PANORAMA LATINOAMERICANO 1.1. Mercados fonográficos desequilibrados Según datos publicados por la IFPI, de los 11.200 millones de dólares vendidos en todo el planeta en l982, un 4% correspondió a América Latina. Quince años después, con 38.664,3 millones de dólares vendidos en 1998, la proporción había aumentado: América Latina, con 2.353,3 millones de dólares vendidos en l998, se reserva conjuntamente ahora un 6,1% del total mundial, es decir un porcentaje mayor que el del mercado francés pero menor que el británico, el alemán o el japonés y, aproximadamente, una sexta parte del mercado estadounidense. Brasil se ha erigido indiscutiblemente como el mercado más importante del área ocupa el sexto lugar mundial , con casi la mitad de las ventas latinoamericanas en l998. Sin embargo, en l957 el mercado más destacado parecía ser el de Argentina, con unas ventas de 3,4 millones de discos ese año sobre un total mundial de 550 millones de unidades , al ser el único país del área que aparecía en una relación estadística de la IFPI. Durante la pasada década, los mercados brasileño y mexicano han sido bastante similares, aunque mayores que el español o el argentino. En l974, por ejemplo, Brasil vendió fonogramas por valor de 90 millones de dólares; México, 85 millones, y España, 60 millones. En l977, Brasil vendió por valor de 139 millones de dólares; España, 122, y Argentina, 58. En l982, Brasil vendió ya 365 millones de dólares; México, 150; España, 100; Venezuela, 70, y Argentina, 60 millones. Se adviertía, por tanto, un crecimiento lento del mercadobrasileño, que se ha acelerado en los últimos años, lo mismo que el español. También existen grandes diferencias entre los distintos países si se comparan las ventas de fonogramas en cada uno de ellos con su población. En cuanto a los dólares gastados por habitante en l998, se encontraba en primer lugar Argentina, con más de ocho dólares. En el extremo opuesto, los países más pobres del área Perú, Ecuador, Bolivia, Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua , con poco más de medio dólar por habitante. Como contrapunto, se gastaron ese año 52 dólares por habitante en Japón, 49 dólares en el Reino Unido, 48 dólares en Estados Unidos, y 36 dólares en Francia y Alemania. Una relación similar se da en el número de fonogramas vendidos por habitante en América Latina, con una tasa más alta en México, Argentina, Brasil y Chile. Tanto en dólares gastados por habitante, como por el número de fonogramas vendidos, la media de América Latina se encuentra por debajo de la media mundial. Después de la primera mitad de los años ochenta, en la que el estancamiento de la actividad fonográfica en América Latina fue bastante evidente, a partir de la segunda mitad la recuperación ha sido lenta pero sostenida, con la excepción de Venezuela y Ecuador. Si se comparan las ventas de fonogramas con las de aparatos electrónicos dedicados a la reproducción sonora como receptores de radio, tocadiscos o equipos de alta fidelidad puede advertirse que la diferencia de volumen de negocio entre uno y otro sector, que en 1975 era mínima, fue acentuándose años más tarde, en beneficio de la industria electrónica, aunque últimamente la tendencia parece reequilibrar ambos sectores. A lo largo de los años ochenta, el crecimiento de diversos subsectores próximos a la actividad musical en América Latina ha sido desigual. Es decir que cada vez aumenta más el consumo de música a través de medios como la radio o la televisión, por lo que el público gasta más en equipamientos domésticos. En contrapartida,el número de fonogramas vendidos tiende a estancarse y aumenta el precio medio por unidad. La estrechez de los mercados latinoamericanos resulta especialmente grave en el caso del disco de música clásica, cuyo promedio de tirada oscilaba durante los años setenta, según los países, entre 250 y 300 ejemplares por título. Bien es cierto que en los últimos años ha aumentado esta cantidad mínima, aunque la música clásica no suele pasar en estos mercados del 3% de las ventas globales de fonogramas, frente a un 56% de música ligera nacional y un 41% de música ligera extranjera. (INDICE) 1.2. Coto de las transnacionales Como se ha apuntado más arriba, las empresas fonográficas nacientes comenzaron a establecer en los albores del siglo XX algunas filiales en América Latina y en la Península Ibérica. Como más destacada en aquella época pionera merece citarse, entre otras, la británica The Gramophone Company, instalada en Barcelona en 1903. En el caso de Portugal, debido a la pequeña dimensión del mercado interno, no se establecieron fábricas; sin embargo, The Gramophone Company, por ejemplo, contó con agentes locales en Oporto desde la segunda década de este siglo. Pero hasta los años cincuenta y sesenta la producción de discos en América Latina fue bastante escasa y orientada preferentemente hacia una franja de población muy reducida. Por esos años comenzaron a instalarse unas cuantas empresas extranjeras importantes como CBS en Argentina o EMI en Chile y otras de capital autóctono como Arena y Caracol, en Chile que dinamizaron la actividad discográfica de los principales países hasta límites nunca antes conocidos. Coincidiendo con el desarrollo de los distintos mercados nacionales, durante los años sesenta y setenta, las corporaciones transnacionales de la industria fonográfica que todavía no lo habían hecho fueron asentándose en los países más importantes, desplazando a las pocas empresas autóctonas que todavía quedaban hasta hacer desaparecer a la mayoría de ellas.No se dispone aquí de datos completos y pormenorizados sobre la actividad de estas corporaciones hegemónicas en toda América Latina. A título indicativo, el grupo de cabeza constituido por CBS, EMI, PolyGram, RCA y WEA controlaba en l975 un 53% del mercado de discos sencillos (singles) y un 75% del de discos de larga duración (LP) en Brasil, y un 53% del total de sencillos en México. En l978, entre EMI y PolyGram acaparaban un 60% del mercado discográfico chileno. Como puede observarse, el control de los mercados más importantes de la región latinoamericana por parte de las transnacionales es similar al del conjunto mundial, que es en la actualidad de aproximadamente un 78% del mercado, como se ha explicado más arriba. Sin embargo, existen tres países que se diferencian en buena medida del resto, gracias sobre todo al papel ejercido en ellos por algunos de los grupos comunicativos autóctonos más importantes del área. Tanto Televisa, en México, como Globo, en Brasil a través de Som Livres o Cisneros y Phelps, en Venezuela, han creado en los últimos años sus propios sellos discográficos. En las últimas dos décadas, el número de empresas fonográficas ha aumentado considerablemente en América Latina, aunque el grado de concentración económica ha sido determinante en la evolución del sector. Intrínsecamente relacionada con este fenómeno, se aprecia una concentración geográfica de las principales empresas en ciudades como México, Río de Janeiro, São Paulo, Buenos Aires, Bogotá, Santiago y Caracas. Consecuentemente, existe una concentración empresarial y geográfica de la venta de fonogramas en los grandes almacenes y shoppings, que se encuentran ubicados en los centros urbanos más densamente poblados y de mayor nivel de renta. Por otra parte, a pesar de su moderado consumo interno, conviene no olvidar el liderazgo que ha ejercido España dentro del conjunto del área iberoamericana particularmente entre los países hispanos como productora y exportadora de bienes culturalesde todo tipo, aunque bien es cierto que este papel es menor que el que le correspondería por su historia y por su potencial económico y cultural. En el caso específico de la fonografía, en España se graban y editan muchas de las producciones discográficas de intérpretes latinoamericanos dirigidas a sus propios países y también de aquí salen muchos intérpretes españoles que después logran triunfar en los diferentes mercados de América Latina. Pero rara vez ocurre el fenómeno inverso, por lo que el flujo entre ambas orillas del Atlántico es bastante desequilibrado, aunque recientemente se impongan aquí los ritmos caribeños. De esta manera puede constatarse que, mientras en España se consumen sobre todo producciones fonográficas provenientes del mundo anglosajón en particular y desarrollado en general, sus propias producciones se exportan de manera preferente a América Latina. (INDICE) 2. SITUACIÓN ESPAÑOLA Después de la primera mitad de los años ochenta en la cual el estancamiento de la actividad fonográfica en España fue muy evidente, la recuperación ha sido considerable hasta 1991 y desde entonces existe una nueva recesión acentuada en 1993 , dentro del marco general de la economía del país. Si se comparan las ventas de fonogramas con las de aparatos electrónicos dedicados a la reproducción sonora tales como receptores de radio, tocadiscos o equipos de alta fidelidad se puede advertir que la diferencia entre uno y otro sector, que en 1975 era mínima, fue muy acentuada años más tarde, en beneficio de la industria electrónica, aunque la tendencia actual es a reequilibrarse, después de una cierta saturación del equipamiento doméstico. A lo largo de los años ochenta, el crecimiento de diversos sectores próximos a la actividad musical en España ha sido desigual. Por ejemplo, la inversión publicitaria en el medio radiofónico ha aumentado mucho más que la audiencia. Por su parte, las ventas de aparatos electrónicos de audio han crecido de modo semejante a las de fonogramas,pero menos que las otras dos citadas. Estos hechos permiten constatar que cada vez más se incrementa el consumo de música a través de medios audiovisuales como la radio o la televisión, motivo por el cual el público gasta más dinero en equipamientos domésticos. En contrapartida, el número de fonogramas vendidos tiende a estancarse despúes del bache del 1985 y sube el precio promedio de cada fonograma, que ha pasado de 3,9 dólares en 1975 a 10,7 dólares en 1998. (INDICE) 2.1. Discos de éxito El mercado fonográfico español no es demasiado grande y, consecuentemente, las tiradas de fonogramas acostumbran a ser bajas y la rentabilidad del sector, escasa. Aproximadamente, en unas tres cuartas partes de los lanzamientos fonográficos, los beneficios no consiguen cubrir los costos de producción, y se ha de compensar el déficit con las ventas de la cuarta parte restante. Últimamente las cantidades han crecido de manera considerable. En 1993, por ejemplo, se concedieron en España 123 discos de platino es decir, con una venta superior a los cien mil ejemplares cada uno y los seis títulos de más éxito del año vendieron, en conjunto, más de 3,3 millones de ejemplares, lo que supuso aproximadamente un 7% del total de un mercado de 50 millones de fonogramas ese año. No resulta nada fácil conocer quienes han sido los intérpretes musicales que más discos han vendido en España en el último cuarto de siglo, debido a la opacidad de la SGAE y de la AFYVE. No obstante, a través de los discos de oro y de platino otorgados se advierte una cierta predisposición del púbico hacia los intérpretes españoles sobre los extranjeros, y parece ser que el cantante más éxitoso de todos los tiempos en España ha sido Julio Iglesias con más de diez millones de ejemplares, que se han de sumar a los más de doscientos millones comercializados en todo el mundo , seguido, seguramente, por intérpretes como Manolo Escobar y el Dúo Dinámico y, más recientemente, Alejandro Sanz, Enrique Iglesias y el grupomadrileño Mecano, sobre todo porque sus discos han sido reeditados varias veces. Otra fuente interesante para conocer la evolución del mercado fonográfico español es el programa Los 40 principales, de la Cadena SER, fundado el 18 de julio de 1966, que a finales de los años ochenta se transformó en la Cadena 40 Principales, en FM, y que actualmente es la de mayor audiencia de España con unos tres millones de oyentes , entre las cadenas de radio fórmula. Los discos promovidos a los primeros lugares de la famosa lista de éxitos musicales han sido muchas veces los más vendidos en España, sobre todo los primeros años, ya que estaban varias semanas en la primera posición. Actualmente el gran número de novedades fonográficas lanzadas por las grandes empresas editoras y distribuidoras transnacionales que controlan el mercado español y, consecuentemente, la mayor caducidad de las producciones musicales, hace que existan pocos discos que puedan estar más de dos o tres semanas en el primer lugar de la lista. Finalmente, por lo que respecta a la comercialización de fonogramas, los establecimientos de venta al público más importantes de España en 1998 han sido las tiendas especializadas en fonogramas, como Discos Castelló, en Barcelona (que supusieron un 37,6% de las ventas totales), seguidas por los hipermercados, como Pryca, Alcampo o Continente (un 21,5%), la cadena de grandes almacenes El Corte Inglés (un 20%) y las tiendas multimedios, como Virgin, FNAC o Crisol (un 5,5%). A continuación se encontraban los puestos de mercadillos (un 5,2%), otros grandes almacenes (un 3,7%), las ventas por correo (un 3,5%) y los expositores de casetes (un 3% del total). Las ventas a través de Internet son todavía insignificantes. (INDICE) 3. SINGULARIDADES DEL PAÍS VASCO Es evidente que en el caso de la industria musical se encuentran diferencias importantes entre los vascos y el resto de habitantes de España. Según una encuesta del Ministerio de Cultura, publicada en 1985, se puede afirmarque el interés por escuchar música es, en general, más elevado en el País Vasco que en el conjunto del Estado. La edad de la población establece grandes diferencias en el interés por la música, aunque lógicamente, son los jóvenes (entre los quince y los veinticinco años) los que escuchan más música ligera y pop/rock y, sobre todo, acuden a las salas de baile y discotecas. Otro indicador importante y actual lo constituyen los datos sociográficos que suministra el Estudio General de Medios respecto del equipamiento de radiocasetes y de equipos de alta fidelidad (con o sin disco compacto). La tasa de posesión de este tipo de aparatos es algo superior a la media española, debido sobre todo al mayor nivel de renta de esta Comunidad Autónoma. Analizar el mercado fonográfico vasco no es nada fácil porque es prácticamente imposible desglosarlo del resto de España. El mercado fonográfico español está unificado en casi todos los aspectos y se encuentra muy transnacionalizado y oligopolizado. Esto quiere decir que existe, como ya se ha dicho, un grupo de grandes corporaciones transnacionales europeas, norteamericanas y japonesas que controlan el negocio fonográfico español y, por ende, el vasco. Pero diferentes indicadores nos permiten calcular que el País Vasco representa aproximadamente un 5,85% del mercado español por lo que respecta al nivel de equipamientos musicales, de manera que se puede inferir que el mercado fonográfico vasco se aproxima a una vigésima parte del total español. Por lo tanto, si en 1998 el mercado estatal llegó a un volumen de ventas de 680,8 millones de dólares, la parte que corresponde al País Vasco fue de unos 39,8 millones de dólares (unos 5.867,7 millones de pesetas). A pesar de todo, existen algunas particularidades que diferencian el mercado vasco del resto del Estado. Lo más significativo es la existencia de una lengua propia, hecho que ha generado en las últimas tres décadas unos circuitos de edición, distribución y consumo de fonogramasespecíficos en vasco. El cálculo que se acaba de hacer permite comparar este mercado con otros pequeños Estados europeos, entre los cuales se encuentran algunos bastante más ricos y otros mucho más pobres que el País Vasco, pero todos ellos con una población de entre dos y cuatro millones de habitantes. En general, se puede afirmar que los Estados escandinavos y centroeuropeos especialmente Noruega tienen un nivel de renta y un consumo de fonogramas mucho más alto que los que acaban de entrar en la economía de mercado, como Eslovenia, Croacia, Letonia y Lituania. Dentro de este panorama europeo, el País Vasco se encuentra en un punto intemedio entre estos dos tipos de Estados, lo cual significa estar entre los primeros mercados mundiales de consumo fonográfico por habitante. A su vez, dentro de España, constituye un mercado mediano, inferior a Cataluña, Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana, pero superior al resto de Comunidades Autónomas. Pese a esta relativa importancia respecto del consumo fonográfico, es evidente que esta industria vasca ha estado condicionada siempre por un elevado grado de concentración empresarial a través de unas pocas compañías extanjeras. En Cataluña, por su parte, fue determinante la trayectoria de la británica The Gramophone Company (actualmente EMI Music) que se estableció en Barcelona en 1903 y fue la más importante del Estado durante varias décadas , y desde los años sesenta la alemana Ariola (ahora denominada BMG Ariola). La otra transnacional discográfica extranjera instalada en España desde antes de la Guerra Civil fue la Columbia Graphophone Company, establecida en 1923 en San Sebastián Donostia. Como subsidiaria de la homónima británica, había sido fundada por el empresario vasco Juan Inurrieta, quien abrió inmediatamente delegaciones en Madrid y en Barcelona. Debido a problemas legales y de derechos, Inurrieta disolvió la sociedad en 1935 y fundó en su lugar la Fábrica de Discos Columbia, que en 1984, poco después desu traslado a Madrid, fue adquirida por la norteamericana RCA, hoy propiedad de la alemana BMG Ariola. Por su parte, la EMI y BMG Ariola se trasladaron a Madrid en los años ochenta, donde se encuentran actualmente también las otras empresas líderes la japonesa Sony Music y las norteamericanas Warner Music y Universal Music que controlan conjuntamente un 80% del mercado vasco. Las iniciativas empresariales propias en Cataluña, por ejemplo, Discos Belter, EDIGSA o Concèntric, en los años sesenta y setenta fracasaron frente a la embestida de aquellos grupos extranjeros. De esta manera, se han consolidado en el mercado vasco las mismas transnacionales europeas, norteamericanas y japonesas que dominan la escena internacional, con un control oligopólico del mercado: cinco empresas establecidas todas en Madrid. El resto ha quedado en manos de un conjunto de compañías mucho menores, que comercializan productos propios por ejemplo, música clásica, canción folclórica o rock o de sellos extranjeros. En concreto, podría hablarse de una decena de empresas vascas entre las que destacan Elkar, Ohiuka e IZ , con la edición de un centenar de producciones anuales y una facturación de unos cuatro millones de dólares, lo que supone aproximadamente una décima parte del mercado fonográfico vasco. (INDICE) 4. CONCLUSIONES Tal como se ha expuesto en este artículo, en el mercado fonográfico mundial se advierten unos desequilibrios muy acentuados entre las diversas áreas geopolíticas del globo. Por tanto, una clara hegemonía de los tres polos del sistema capitalista mundial Estados Unidos, la Unión Europea y Japón , tanto en ventas globales de fonogramas y volumen de negocio, como en el control empresarial y de contenidos musicales. Por ello, tanto el País Vasco como el conjunto de España o los países de América Latina han ejercido tradicionalmente un papel más bien modesto dentro del panorama mundial de la industria fonográfica. A pesar de ello, en las dos últimas décadasse ha producido un gran desarrollo interno, hecho que ha permitido a los mercados más activos equipararse progresivamente con los países del Norte. Este avance, de cara al futuro, parece cada vez más evidente. La evolución de las ventas de los diferentes tipos de fonogramas ha sido, y será en un futuro próximo, bastante desigual. El disco compacto digital aparece como el gran triunfador en los mercados iberoamericanos, aunque aún se encuentre algo lejos de la importancia adquirida en otros países industrializados. El resto de soportes tiende a equipararse con Estados Unidos, la UE y Japón, es decir: desaparición progresiva de los discos de vinilo y estancamiento de las casetes analógicas. La industria fonográfica española y por tanto, la vasca y también la latinoamericana han estado marcadas siempre por un elevado grado de concentración geográfica y económica por medio de unas pocas corporaciones extranjeras. Estas características convierten a esta industria en una de las más concentradas y transnacionalizadas entre todas las industrias culturales. Por lo tanto, la reducida capacidad de maniobra latinoamericana o española dentro de sus propios mercados fonográficos también altamente transnacionalizados por lo que hace a contenidos no es más que un reflejo de las decisiones económicas y estratégicas que se toman en Nueva York, Londres, Gütersloh, Hollywood o Tokio, pero poco o nada en las capitales latinoamericanas, en Madrid o en Vitoria. (INDICE) Daniel E. Jones, Universitat Ramon Llull Facultat de Ciències de la Comunicació Blanquerna. Valdonzella, 23. 08001 Barcelona djones@maptel.es Euskonews & Media 83.zbk (2000 / 6 / 16 23) gratuita | Abonnement gratuit | Free subscription Eusko Ikaskuntzaren Web Orria webmaster@euskonews.com http://ikaskuntza.org/cgiBanner/banner.cgi?datos=denda&link=www.euskoshop.com http://ikaskuntza.org/