508 Zenbakia 2009-11-13 / 2009-11-20

Gaiak

Tensión social

AGÚNDEZ BASTERRA, Mertxe

Miembro del Comité Científico del XVII Congreso de Eusko Ikaskuntza



El XVII Congreso de Estudios Vascos reunirá en Vitoria, del 18 al 20 de noviembre, a una nutrida representación de especialistas en torno a la Innovación para el progreso social sostenible.

La innovación será el punto de partida y el motor del congreso que, desde un enfoque interdisciplinario, pretende reflexionar sobre los nuevos modelos de desarrollo sostenible y ofrecer respuestas a una sociedad en constante evolución.

Se pretende innovar en la forma y en el fondo. Articulado en 9 ejes se desarrollará en sesiones plenarias pero también a través de mesas redondas, exposiciones, concursos, comunicaciones... Tratará de conjugar el conocimiento científico y la experiencia, como herramientas necesarias para la creatividad y la transformación de la realidad, sin olvidar que el progreso conlleva una dimensión social pues supone un impacto en la vida de las personas.

Una sociedad que progresa de forma genuina y sostenible tendrá que valorar la importancia de las personas y reflexionar sobre su bienestar y condiciones de vida, sobre la igualdad o diferencias para acceder a bienes sociales como el ocio, la cultura, el empleo, la educación y también a la participación social y política...

Entre las personas invitadas contaremos con la presencia de Michael Warschawski militante israelí comprometido en el movimiento contra la ocupación y a favor de una paz justa. Se encargará de la ponencia plenaria sobre tensión social. En este eje analizaremos las sociedades en conflicto, la violencia política, la crisis económica, la violencia en el ámbito privado, la importancia de los movimientos sociales, el reto de la paz... Para ello contaremos con las numerosas comunicaciones recibidas y que hemos englobado bajo el título “El individualismo globalizado y los límites sociales”. Además estarán con nosotros Ramón Alzate, Javier Elzo y Amalia Valcárcel que, en torno a una mesa moderada por Mariano Ferrer, debatirán sobre la Violencia y ausencia de paz en Euskadi: Reflexiones y propuestas de futuro. (www.eusko-ikaskuntza.org/es/congresos/xvii).

Ellos nos ayudarán a preguntarnos sobre las razones de la violencia de ETA y su estela de personas amenazadas, extorsionadas, asesinadas...

¿Cuáles son los motivos para que, después de tres décadas de democracia, ETA continúe teniendo respaldo social a pesar de haber asesinado a casi a mil personas?

El Ararteko en un reciente informe presentado al Parlamento Vasco sobre la “Atención institucional a las víctimas del terrorismo en Euskadi”, analiza las actitudes de los adolescentes vascos ante el terrorismo y las víctimas. En el mismo se constata que el rechazo a ETA, bajo la formulación de que su violencia es inaceptable, es muchísimo más frecuente que su aceptación. Según el 58% de los escolares, en el seno de las familias se dice con frecuencia que “la violencia de ETA es inaceptable” cifra que ante la afirmación “hay razones para que ETA actúe” desciende a un 18%, nada desdeñable.

Foto: Nati.

En el bloque de respuestas de los escolares que justifican las acciones de ETA, hay una correlación fortísima con lo que se dice en casa, en la escuela y entre los amigos. Normalmente la familia y el grupo de amigos y en algún caso en orden inverso, aparecen en primer lugar como agentes de socialización, quedando la escuela siempre en tercer lugar.

Los conceptos asociados a los derechos humanos deberían adquirirse desde la temprana edad. Educar en valores supone un proceso formativo que implica la visión crítica de la sociedad para su transformación.

Sebastian Haffner en la obra autobiográfica “Historia de un alemán” se preguntaba ¿Qué les ha pasado a los alemanes para que no se dieran cuenta de lo que estaba ocurriendo, ni de lo que se estaba perpetrando en su nombre?

Dice que no es posible acercarse a estos procesos sin seguirlos hasta el lugar donde se desarrollan, en la vida privada, en los sentimientos y las ideas propias de cada alemán.

Por ello la Resolución 53/243, de 6 de octubre de 1999, aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas sobre Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz, declara que “puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombre donde deben erigirse los baluartes de la paz”.

La idea de una cultura de paz se elaboró por primera vez en el Congreso Internacional sobre la Paz celebrado en Yamusukro, en julio de 1989. El congreso instó a la Unesco a “contribuir a la construcción de una mejor concepción de la paz, mediante el desarrollo de una cultura de paz, fundada en los valores universales del respeto a la vida, a la libertad, la justicia, la solidaridad, la tolerancia, los derechos humanos y la igualdad entre hombres y mujeres”.

Hoy, en el País Vasco, nos encontramos con una cultura de la violencia que ha penetrado profundamente y se ha enquistado en nuestra sociedad. Es necesario trabajar por la paz en todos los foros públicos y privados, desde todos los ámbitos institucionales, políticos, sociales, culturales, deportivos, en las relaciones personales, familiares y también en nuestros corazones.

Como relata John Carlin en el “Factor humano”, la primera vez que entrevistó a Mandela, a principios de 1993, le preguntó cómo era posible que el mensaje de “no racismo” del CNA hubiera capturado la imaginación de los negros sudafricanos en detrimento del vengativo “un colono, una bala” del CPA. Mandela le respondió que la historia había enseñado a su pueblo a ser cálido, amable y generoso, incluso con sus enemigos.

Carlin reflexiona sobre lo que hubiera podido ocurrir si otro tipo de líder del CNA hubiera escogido la opción más fácil de apelar a la indignidad y el dolor que había sufrido Sudáfrica negra para convertirlos en un enfrentamiento violento. Como relata Carlin hacía falta una sabiduría poco frecuente para que Mandela dijera a su gente “Entiendo vuestra ira. Pero si estáis construyendo una nueva Sudáfrica debéis estar preparados para trabajar con gente que no os guste”.

John Carlin dice que Mandela era la encarnación de las mejores cosas que podía ofrecer su país, pero tuvo junto a él a otros mini-mandelas que hicieron posible la democracia.

La paz es tarea de todas y cada una de las personas que vivimos en Euskadi. Espero que el Congreso nos ayude a reflexionar y hacer propuestas comprometidas sabiendo que la paz no llegará sino que tendremos que buscarla y asentarla sobre bases sólidas que la hagan perdurable.