480 Zenbakia 2009-04-03 / 2009-04-10

Artaretoa

Xebas Larrañaga: Eskultura



Desde los catorce años participo en varias exposiciones colectivas de pintura y escultura. En 1979 comienzo a trabajar en escultura de madera, habiendo obtenido los siguientes premios en los Certámenes Juveniles de la C.A.V.

1979: Segundo Premio: “Tiempo de meditación”, madera de olmo.

1981: Segundo Premio: “Amores de infancia”, madera de cerezo.

1981: “Sustraiak”, madera de manzano.

1982: Primer Premio: “Bakartasunean”, madera de roble.

1983: Tercer Premio: “Juegos de Formas para mi obsesión vertical”, madera de roble.

1983: Becado por la Diputación Foral de Gipuzkoa, trabaja durante un año en Carrara (Italia), aprendiendo la talla del mármol y las técnicas para trabajar la escultura clásica.

1986: “Ekaitza”. Realizado en madera de castaño.

1990: Realización de talla en madera de nogal, de la imagen del hermano Garate, para la Clínica San Ignacio de San Sebastián.

1991: Restauración de las pinturas neogóticas de la Capilla Norte de la Parroquia de Azkoitia. (400m² de paredes y techo).

1992: Reproducción en el nuevo salón de Plenos del Ayuntamiento de Urretxu, las pinturas originales perdidas durante el derribo anterior.

1992: Realización de escultura de bronce y piedra del Conde de Peñaflorida, para los jardines de la Escuela de Música, por encargo del Ayuntamiento de Azkoitia.

1992: Realización de escultura en madera para la Casa Santa de Loyola, destinada a la habitación donde nació San Ignacio de Loyola.

2002: Realización de escultura en bronce de tamaño natural en memoria del recordado maratoniano Azkoitiarra Diego García Corrales, colocada donde falleció, por encargo de varias instituciones.

2003: Diseño del trofeo en bronce “Diego García”, premio instaurado en la popular carrera Behobia-San Sebastián al primer guipuzcoano clasificado.

2003: Busto de bronce de Marcelino Gálatas de Asúa para la Escuela Municipal de Música de Donostia.

2003: Con motivo del centenario del fallecimiento de D. Sabino Arana Goiri, realización de escultura de cuerpo entero de 2,05m de altura, instalada en los jardines de Albia de Bilbao.

2004: Realización de un monolito de piedra con bajorrelieve de bronce con la imagen del lehendakari Jose Antonio Aguirre, por encargo del Ayuntamiento de Azkoitia,

2005: A petición del Ayuntamiento de Azpeitia desarrollo de la escultura “Amatasuna” en mármol de Carrara, en una escala superior al tamaño natural, para su instalación en la Avenida de Loyola.

2006: Con motivo del centenario del nacimiento del campeonísimo azkoitiarra Mariano Juarista (Atano III), realización de un busto de bronce para su instalación junto a la entrada del frontón donostiarra del mismo nombre.

2006: “Emakume”, abstracción en tamaño natural en bronce, homenaje a la mujer, colocada frente al polideportivo de Azkoitia.

2006: “Emakume”, abstracción; homenaje a la mujer.

2007: “Itsasoaren oroimenez”: Realización de realizo una escultura de una pareja de pescadores de bronce y de 2,20m-2,05m de altura. Encargo a petición del Ayuntamiento de Zierbana.

2007: Realización de escultura en bronce a tamaño natural, colocada en la misma Diputación de Gipuzkoa, a petición de la Diputación de Gipuzkoa

2008: Escultura en piedra caliza titulada “Lugar de encuentros” en homenaje al donante, colocada en el Hospital de Cruces, Bizkaia.

2008: Escultura en piedra caliza de la cantera de Lastur, “Lugar de Encuentros”, colocada en el caserío Iartza, en Altzo.

2008: “Estela”, realizada en madera.

2008: “Escultura experimental: triángulo equilátero y cuadrado”. Piedra caliza de la cantera de Lastur.

2009: “Lugar de Encuentros”. Aún en proceso. Se realizará en bronce.

De Xebas Larrañaga podemos decir:

La escultura predomina el arte de Xebas Larrañaga, pero también trabaja la pintura, dibujo…

Los materiales que emplea para la escultura son muy variados: Arcilla, madera, piedra, bronce, cera… en definitiva trabaja todos los materiales posibles.

Se define a sí mismo como “un artesano de la escultura”, pues su trabajo consiste en “dar forma a la madera, arcilla…”. Es un trabajo totalmente artesanal, que lleva mucho tiempo realizar.

Es un artista sin estilo definido pero su obra debe ser un enigma para la mente; tiene que atrapar a quien lo vea. Ése es su estilo.

Es un artista atípico en su tiempo: Sus obras figurativas son más cercanas a los artistas renacentistas como Leonardo, Donatello o Berruguete, o al neoclásico Rodin. Esta semejanza tiene dos bases: la búsqueda de la perfección en la obra y la capacidad de trabajar diversos lenguajes artísticos.

Aunque sus obras más reconocidas son figurativas, también trabaja la abstracción.

La escultura abstracta saca al artista de su perfeccionismo, dejando al autor plasmar sus expresiones y sentimientos de manera más libre. La abstracción es para Larrañaga: “Un juego de formas para su obsesión vertical”. “Xebas Larrañaga Odriozola y el último aliento de un corredor de fondo”

El escultor azkoitiarra Xebas Larrañaga Odriozola tiene una completa formación clásica, es decir, domina tanto la talla, como la escultura, o la realización de monumentos; y además se atreve con obras más vanguardistas. Pero eso no es algo que deba sorprender, ya que la vanguardia es una consecuencia del conocimiento de lo clásico (nunca al revés) y la creación artística no es tan sólo fruto de unas capacidades determinadas, sino también de una actitud que impele a crear algo nuevo, a sacar algo de uno mismo. Así, se puede intentar entender algunas de las motivaciones que pueda tener el azkoitiarra para no dedicarse tan sólo a las obras de imposta clásica, y a su necesidad de expresarse de otra manera, y con otra actitud respecto al tiempo en el que le ha tocado vivir y no centrarse en la estética que ya domina dada su formación, sino avanzar y avanzar...

Y avanza como Diego García avanzaba en su carrera, entre su pueblo y el vecino Azpeitia, o viceversa, hasta que alguna esquirla en su pleura segara la vida, abatiéndole fulminado a mitad de carrera, de un hombre tan acostumbrado a correr la media, y la completa Marathon, y cayó fulminado como Filípides, pero con su identificativa cinta en lugar de yelmo.

Y en la escultura en bronce a tamaño natural (ubicada en el lugar donde cayo sin aliento), aparece en su expresión algo más de angustia y fatiga que la que en él era habitual. Y Larrañaga representa muy bien la fibrosa y espigada anatomía del fondista azkoitiarra entregado a su público.

En un lateral del Frontón Atano III de Donostia-San Sebastián hay un busto en bronce del campeonísimo pelotari azkoitiarra, con aire solemne y la txapela calada de lado, como si de un pintor se tratara; pero como un pintor que adaptaba su anatomía al albur de las disparidades del juego, con sus ágiles reflejos y potente pegada.

Y si hablamos de seriedad un buen ejemplo lo tenemos en la escultura de 2 metros con 5 centímetros de Sabino Arana y Goiri en los Jardines de Albia de Bilbao (junto a Sabin Etxea y la Iglesia de San Vicente) erguido, y con traje, en conmemoración del Centenario de su fallecimiento en 1903.

Y aunque no esté en este Artaretoa, y ya que hay esculturas de egregios representantes de la cultura vasca en toda su amplitud, es de justicia mencionar la escultura que dedicó al Conde de Peñaflorida, fundador de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País o “Caballeritos de Azcoitia” para Pío Baroja, en el siglo XIX.

Y evidentemente, también es de justicia citar el busto de bronce que encargó el Ayuntamiento de Azpeitia dedicado a San Ignacio de Loyola, para recordarle en la que se supone era su alcoba en el caserío natal del santo guerrero y fundador de la Compañía de Jesús, junto al cual se erigió la Basílica barroca del mismo nombre.

Una de las esculturas más impresionantes de Larrañaga es “Amatasuna” que esculpió en mármol de Carrara. Es una obra de gran volumetría, y en la que una madre prodiga con maternal arrobo cuidados a su retoño, sentada en un banco del parque. La concepción de la escultura es deudora de la estética de Moore, escultor inglés de gran éxito en los años 30 y 40 del siglo XX, quien dio nueva vida al concepto de escultura en general, y escultura al aire libre en particular.

Tiene una escultura en piedra de la cantera de piedra caliza de Lastur en la que experimenta con la materia y su ausencia, o sea , con el hueco- vacío. Es algo que dice mucho de él, ya que intenta no limitarse a lo que ya domina, es decir, a la técnica clásica, sino que intenta vivir como escultor en su tiempo.

Como de su tiempo es hacer esculturas de manzano “Sustraiak” y castaño “Ekaitza”, árboles no tan utilizados para tallar, pero apropiados ya que del primero hay muchos ejemplares, y el segundo alcanza un gran grosor, como “el abuelo” al sudeste de Ávila.

Xebas Larrañaga Odriozola es un escultor con todas las letras y bien se merecería en un futuro no muy lejano una retrospectiva amplia organizada por alguna institución cultural o no, pública o privada de la geografía vasca.

Ramuntcho Robles Quevedo