367 Zenbakia 2006-10-27 / 2006-11-03

Gaiak

Elias Salaverria: El amor en el conocimiento

SALABERRIA, Urkiri

BELAXE. ITZULPEN ZERBITZUA



E Elías Salaverría Inchaurrandieta. lias Salaverria fue un afamado pintor del siglo XX muy reconocido en su época. Tal vez su nombre no ocupe actualmente el lugar que le correspondería, pero su obra permanece viva entre nosotros y su espíritu ha logrado pervivir en el Arte, escapando así de la muerte.

El propósito de este artículo no es hacer una gran disertación sobre Elias Salaverria el pintor, de eso ya tendremos oportunidad en otros artículos, sino poner de manifiesto lo esencial que es la investigación para el conocimiento, y del mismo modo el conocimiento para el respeto.

Es de todos sabido que en el respeto subyace el amor y, ¿qué sería nuestra vida sin amor?

Son muchas ocasiones en las que los que nos dedicamos a investigar caigamos en la desesperación (porque no le encontramos ni sentido ni salida a un trabajo que realizamos “por amor al arte”), así que siendo esto así, debemos tener siempre muy claro que nuestra aportación, aun siendo diminuta, proporcionará al mundo algo más de amor. Y eso, en los tiempos que corren, no es poco.

En nuestro caso, estamos investigando el trabajo y la vida de Elías Salaverria, y cuanto más buscamos y sabemos, más interesantes nos parecen su persona y su vida.

¿No nos ha ocurrido en alguna ocasión que, estando en una cena, alguien empieza a hacer observaciones de degustación sobre el vino que estamos bebiendo, y cada vez encontramos más y más sabroso el caldo que se expande por nuestra boca? O, cuando estamos haciendo una visita guiada en cualquier sitio, ¿no cambian nuestra mirada y nuestro sentimiento hacia ese lugar y lo guardamos en el recuerdo con un cariño especial? Pero los datos no caen del cielo y hay que investigar. Y sí, muchas veces una información puede ser en sí misma interesante, pero la búsqueda de documentos también es sumamente importante.

A veces no necesitamos más que unos simples datos, pero ¿quién nos dice que lo que el investigador omite porque no entra en su investigación no le va a resultar interesante a nuestros lectores?

Pongamos por caso: Elias Salaverria Inchaurrandieta nació en Lezo, el 16 de abril de 1883.

O bien En el Archivo Histórico de San Sebastián, en el microfilm nº 425, en la página 32, con el nº 19 aparece lo siguiente:

“Aniceto Elias de Salaverria é Inchaurrandieta. Legítimo.

En la Universidad de Lezo, Provincia de Guipuzcoa, Obispado de Vitoria, yo Don Rafael Maria de Zabaleta, Presbítero Vicario interino de la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista bautizó con mi licencia causa infirmitati el Presbítero Coadjutor D. Eusebio de Pildain con toda solemnidad a un niño que nació ayer a las once de la noche, hijo legitimo de Don Juan José de Salaverria de oficio carpintero y de Doña Josefa de Inchaurrandieta naturales de Lezo, siendo sus abuelos paternos Don José Gerónimo de Salaverria y Doña María Joaquina Clara de Aguirre, maternos Don Ignacio de Inchaurrandieta y Doña Maria Ascensión de Isasa naturales los cuatro de Lezo. Se le puso por nombre Aniceto Elias. Fueron sus padrinos Don Valentín de Maragarti jornalero y Doña Cristina de Garmendia su esposa, naturales y residentes en esta a quienes advirtió la cognación espiritual que contrajeron y demás obligaciones siendo testigos Don José Agustín de Isasa organista y Don Martín José de Lizarazu Sacristán, naturales de Lezo y para que conste extendí y abriré dicha partida en el libro de bautizados de dicha Parroquia de Lezo a diez y siete de Abril de mil ochocientos ochenta y tres.”

Firmado: Don Rafael Maria de Zabala y Eusebio de Pildain. “Monaguillos”. Elías Salaverria Inchaurrandieta.

En la misma página también se nos da cuenta de los nacimientos de “Josefa Ignacia Echegaray y Ezcurra” y de “José Miguel de Lizarazu y Zabaleta”.

Los datos son iguales, pero el deseo de conocer más, en cambio, no es el mismo.

Como lectora e investigadora me pregunto:

¿Quién le iba a decir a Eusebio de Pildain que, gracias a él, ese niño que estaba bautizando iba a ser uno de sus más queridos “monaguillos” y que, gracias al Arte, iba a dar fama a la Universidad de Lezo? ¿Y quién le iba a decir al pintor Salaverria cuando estaba pintando el cuadro “Monaguillo” que, setenta años después, ese cuadro iba a ser la clave de alguna tesis doctoral?

Pero esas son cuestiones para otro artículo...

Como investigadora y como madre algo que no puedo evitar: Hace algunos días nació Eñaut, mi segundo hijo. La primera, Iribe, hace dos años y medio.

Al igual que Aniceto Elias hace 123 años, Iribe y Eñaut tienen toda la vida por delante. Su madre les desea felicidad, salud, que sean gente de bien y que conozcan la satisfacción del trabajo bien hecho, y, como madrina que soy, también a Mattin Elias.

A ellos y a todos los niños y niñas que un día serán hombres y mujeres: La sabiduría y el conocimiento son muy importantes en nuestras vidas, en cualquiera. Y la voluntad y el tesón también lo son, porque de lo contrario no se harían investigaciones.

Me viene ahora a la memoria nuestro lema: “Asmoz eta jakitez” (“con voluntad e inteligencia”).

En este artículo hablo sobre Arte, pero leyendo el periódico, oyendo la radio, encendiendo la televisión, no hay más que guerras, catástrofes naturales y producidas por los humanos, inmigrantes en “cayucos”, terrorismo doméstico, corrupción... ¿dónde vivimos? ¿dónde está nuestra gente de bien? El trabajo es ingente, y nosotros pequeños, pero entre todos, trabajando unidos, creo que es posible difundir más conocimiento (y, ¿por qué no? más amor) en nuestra sociedad actual.