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Hábitos de vida en adolescentes guipuzcoanos
BERMEJO FERNÁNDEZ, María Ángeles
Hábitos de vida y adolescencia. Diseño y pilotaje de un cuestionario sobre hábitos de vida en un grupo de adolescentes guipuzcoanos (13-17 años) Introducción
La adolescencia, constituye un periodo de importantes cambios físicos, emocionales, sociales y cognitivos que provocan ambivalencias y contradicciones en el proceso de equilibrio personal y con la sociedad en la que el adolescente desea incorporarse. Se trata de una etapa decisiva en la adquisición y consolidación de los estilos de vida, convirtiéndola en un momento crítico para el desarrollo del individuo. Durante esta etapa se conforman muchos de los rasgos principales del aprendizaje y comportamiento que van a intervenir en la elección de conductas relacionadas con la salud en un sentido amplio, es decir, con todo aquello que provee el bienestar y desarrollo del individuo a nivel bio-psico-social.
Sabemos que una parte importante de los problemas de salud que padece la sociedad actual son imputables al modo de vivir de las personas. Diversas enfermedades crónicas, enfermedades cardiovasculares, diversos tipos de cáncer, enfermedades de transmisión sexual, estrés,... tienen una relación directa con hábitos como los alimentarios, el tabaquismo, el alcoholismo y otros tipos de drogadicción, la falta de actividad física o la falta de habilidades personales para enfrentarse a situaciones conflictivas o de presión social.
Dada la importancia de los hábitos de vida saludables como patrones conductuales que contribuyen al bienestar físico y psíquico del adolescente e influyen directamente en la promoción de la salud y su desarrollo a lo largo de toda la vida, este estudio tiene por objeto diseñar un cuestionario que permita conocer determinados hábitos de vida de los adolescentes y pilotarlo en un grupo de estudiantes guipuzcoanos de 13 a 17 años, realizando un análisis de los resultados y obteniendo una serie de conclusiones, pudiéndose constituir en un punto de partida para futuras investigaciones e intervenciones educativas que favorezcan el desarrollo de actitudes y conductas saludables que ayuden al individuo a optar por estilos de vida en los que su salud sea un elemento valorado, evitando factores de riesgo que supongan una amenaza para su desarrollo y calidad de vida.
Foto: Valentin.Ottone. 1. Primera parte: marco teórico
Esta primera parte se centra en el marco teórico en el que se apoya este trabajo, analizando los siguientes puntos:
1.1. El concepto de salud. Definición y evolución
1.2. Concepción holística de la salud
1.3. Factores que determinan el nivel de salud-enfermedad en una población
La salud es una noción relativa, que reposa sobre unos criterios objetivos y otros subjetivos. Los estados de salud-enfermedad son dinámicos y variables en relación con las condiciones de vida y responden a factores socio-económicos y biológicos.
Existen diversas clasificaciones sobre los factores que determinan el estado de salud de una población, pero la mayoría de ellas coinciden en señalar que todos estos elementos se podrían agrupar en cuatro grandes apartados, con el siguiente peso específico aproximado: Biología humana y la herencia genética: 27% Atención médica y servicios asistenciales: 11% Medio ambiente y entorno: 19% Estilo de vida (hábitos de vida) : 43%
Nuestra capacidad de influir sobre el medio ambiente será siempre indirecta, aunque no por ello menos valiosa, mientras que en el caso del estilo de vida, sí que podemos tener un control mucho más directo, eliminando de nuestros hábitos de vida todas aquellas conductas que puedan suponer un riesgo para la salud.
1.4. Calidad de vida: hábitos de vida saludables
Foto: Antífama. 2. Segunda parte: elaboración del cuestionario
El “Cuestionario sobre hábitos de vida”, diseñado para conocer los hábitos de vida y opiniones de un grupo de adolescentes guipuzcoanos de 13 a 17 años, consta de un total de 70 preguntas, la mayoría de ellas cerradas y de respuesta múltiple, formuladas de forma sencilla, breve y adaptadas al nivel comprensivo de los destinatarios. El cuestionario está muy estructurado y ha sido autoaplicado.
Respecto al contenido de las preguntas, algunas hacen referencia a comportamientos o conductas, otras se refieren a conocimientos sobre diferentes temas relacionados con los hábitos de vida, mientras que otras son preguntas de opinión.
Los ítems de este cuestionario se encuentran organizados en nueve bloques temáticos, de tal forma que las preguntas más sencillas (variables sociodemográficas) se han colocado al principio del mismo y gradualmente se han ido complicando o haciéndose más delicadas, terminando con un grupo de preguntas abiertas en las que se pide a los escolares que realicen una valoración del cuestionario cumplimentado.
Estructuración del “Cuestionario sobre hábitos de vida”:
1. Variables Sociodemográficas: 5 ítems
2. Hábitos Alimenticios: 9 ítems
3. Actividad y Ejercicio Físico: 11 ítems
4. Conductas de Riesgo
• Consumo del Alcohol: 6 ítems
• Consumo de Tabaco: 8 ítems
• Sexualidad: 7 ítems
5. Higiene y Salud Buco-Dental: 4 ítems
6. Sueño y Descanso: 3 ítems
7. Seguridad Vial: 5 ítems
8. Ocio y Tiempo Libre: 6 ítems
9. Valoración del Cuestionario: 6 ítems
Foto: Pink Sherbet Photography. 3. Tercera parte: pilotaje del cuestionario y análisis de los resultados
3.1. Contexto de aplicación de la prueba piloto y características de la muestra
El “Cuestionario sobre hábitos de vida” ha sido pilotado en un Centro Público de Educación Secundaria, ubicado en la Comarca de Oarsoaldea en la provincia de Gipuzkoa.
La administración del “Cuestionario sobre hábitos de vida” se ha llevado a cabo en el propio Centro Escolar, dentro del horario lectivo y durante la segunda quincena de enero de 2009. El tiempo medio aproximado de cumplimentación del cuestionario ha sido de 60 minutos.
La muestra elegida para la aplicación de la prueba piloto ha estado constituida por un total de 224 alumnos, con edades comprendidas entre los 13 y 17 años y cuya distribución por curso y género presenta las siguientes características:
Distribución por curso 1º ESO 2º ESO 3º ESO 4º ESO Frecuencia % Frecuencia % Frecuencia % Frecuencia % 67 29,9% 48 21,4% 72 32,1% 37 16,5%
Distribución por género Chicos Chicas Frecuencia % Frecuencia % 106 47,32% 118 52,68%
3.2. Análisis de los resultados
Una vez que los cuestionarios fueron cumplimentados por los escolares del centro educativo elegido, se codificaron las distintas variables y se introdujeron los datos en el programa estadístico SPSS para Windows, realizando un análisis descriptivo de los mismos a través de la utilización de procedimientos de frecuencias, porcentajes y tablas de contingencias, representando algunos de los resultados en forma gráfica a través de diagramas de barras.
A la hora de analizar las respuestas obtenidas, los resultados se han presentado distribuidos en las mismas áreas en las que se organiza el cuestionario.
A continuación presento únicamente algunos de los resultados obtenidos en el ámbito de hábitos alimenticios.
3.2.1. Hábitos Alimenticios
Los cambios físicos propios de la adolescencia la convierten en un periodo en el que le ingesta de nutrientes cobra una especial importancia. Cuanto antes se adquieran hábitos alimentarios saludables más fácil será mantenerlos y, con ellos, disminuirá la probabilidad de desarrollar en edad adulta un amplio abanico de enfermedades: problemas cardiovasculares, digestivos, endocrinos...
Así mismo, unos buenos hábitos dietéticos contribuyen a mejorar la calidad de vida de la persona y su rendimiento en diferentes ámbitos.
En este apartado voy a presentar los resultados obtenidos en este ámbito relacionados con aspectos tales como la frecuencia con la que se realizan las principales comidas del día, frecuencia con la que se consumen diferentes tipos de alimentos así como la valoración que los adolescentes hacen de los alimentos que consideran más o menos sanos y por los que ellos presentan mayor o menor preferencia.
. Respecto a la frecuencia con la que se realizan las principales comidas: El 48,8% de los encuestados manifiesta desayunar todos los días, el 30,7% afirma desayunar algún día por semana y un 20,5% declara no desayunar nunca o casi nunca
Frecuencia semanal de toma de desayuno por género Los alimentos más consumidos entre los escolares que desayunan son: leche chocolateada, cereales con leche, zumo de frutas y sobre todo galletas y bollería. Respecto a la comida, un 68,3% afirma que todos los días de la semana come caliente, un 26,3% manifiesta hacerlo de 4 a 6 días por semana, un 3,9% de 1 a 3 días por semana y solamente el 1,5 % dice no comer caliente nunca o casi nunca. No existen diferencias en función del sexo. El 46,3% de los escolares que han cumplimentado el cuestionario dice merendar todos los días, el 40% algún día por semana y el 13,7% de los encuestados afirma no merendar nunca o casi nunca. Existen diferencias en función del sexo, siendo más alto el porcentaje de chicas que meriendan que el de chicos. Respecto a la cena, los porcentajes son similares a los obtenidos en la comida: un 64,9% afirma realizar una cena caliente todos los días de la semana, un 24,4% de 4 a 6 días por semana, un 8,3 % de 1 a 3 días a la semana, y tan solo en 2,4% manifiesta no realizar una cena caliente nunca o casi nunca. No existen diferencias en función del sexo.
Frecuencia semanal del consumo de comida
caliente, merienda y cena caliente
. La frecuencia semanal con la que los alumnos encuestados consumen los diferentes grupos de alimentos aparece reflejada en el siguiente gráfico:
Frecuencia semanal del consumo de diferentes grupos de alimentos Los tres alimentos que más gustan a los adolescentes son, en primer lugar y con gran diferencia, la pasta seguidos de la carne y del arroz. Los tres alimentos que menos gustan a los encuestados son las verduras y hortalizas, el pescado y las legumbres. Los escolares encuestados consideran que los tres alimentos más sanos son las frutas, verduras y hortalizas junto con el pescado mientras que estiman que los alimentos menos sanos y perjudiciales son los dulces y bollería, las hamburguesas y los alimentos fritos y con mucha grasa así como los refrescos y bebidas azucaradas. Respecto a la valoración que los encuestados realizan sobre su peso actual, un 53,4% de los adolescentes consultados considera que su peso es correcto y un 36,8% estima que debería perder algún kilo, no observando diferencias en este aspecto entre chicos y chicos. Un 9,8% considera que debería ganar peso, siendo doble el número de chicos que tienen esta opinión en relación a las chicas. Por último, un 11,3% de los encuestados (del 36,8% que estima debería perder peso) afirma estar siguiendo, actualmente, algún tipo de dieta de adelgazamiento, observándose importantes diferencias en relación al sexo, ya que el número de chicas que responden positivamente a esta pregunta duplica al de chicos.
Valoración sobre el peso actual En relación con el mejor método para perder peso, un 47% de los encuestados considera que comer menos y hacer más ejercicio es la opción más acertada, seguido muy de cerca por los que opinan que solamente hacer más ejercicio es suficiente para perder peso (42%). Un 2% estima que sólo con comer menos se adelgaza y tan sólo un 1% estima que el mejor método es tomar pastillas. El 8% restante manifiesta no saber cual es el mejor método para perder peso.
Valoración del mejor método para perder peso por género
3.3. Conclusiones
Una vez analizados los resultados obtenidos del “Cuestionario sobre hábitos de vida”, y a la vista tanto de las respuestas ofrecidas por los adolescentes encuestados como de los diferentes aspectos surgidos a lo largo de todo el proceso de planificación y puesta en práctica del mismo, considero oportuno recoger en este último apartado aquellas conclusiones que estimo más importantes y significativas de este trabajo.
3.3.1. Referentes al cuestionario y su funcionamiento
Respecto al “Cuestionario sobre hábitos de vida” que he presentado en este trabajo y en relación con la valoración que los adolescentes consultados realizan del mismo, el 99% de los encuestados opinan que su cumplimentación no ha presentado ninguna dificultad, siendo así mismo alto el porcentaje de escolares que opinan que sus resultados pueden ser de utilidad, ya que, según apuntan algunos de ellos, a través de las respuestas, los adultos van a conocer en mayor profundidad como son y como piensan, todo ello en aras de ayudar y prestar apoyo a jóvenes con problemas.
Así mismo, algunos adolescentes consultados opinan que este cuestionario les ha hecho reflexionar sobre algunos aspectos de su vida y tomar mayor conciencia de los mismos.
Un porcentaje pequeño de escolares encuestados señalan haberse sentido molestos con algunas preguntas relacionadas con el consumo de alcohol, tabaco y sexualidad, pues consideran que estas cuestiones son íntimas y personales, no resultando fácil ni agradable hablar de las mismas.
3.3.2. Referentes a los datos obtenidos en el apartado de hábitos alimenticios
Foto: Just a Temporary Measure. La dieta de los adolescentes que han cumplimentado el “Cuestionario sobre hábitos de vida” parece mejorable, al menos en cuanto a su ingesta de fruta y verdura así como en la necesidad de insistir en la importancia de tomar un desayuno completo. Aunque los escolares consultados parecen tener muy claro cuales son los alimentos más sanos y buenos para la salud, no son nada consecuentes a la hora de su consumo y los alimentos que más gustan a estos escolares distan mucho de ser los más saludables. Resulta significativo el alto porcentaje de adolescentes (37%) que considera que debería perder peso, aunque tienen bastante claro que la combinación de dieta y ejercicio es el mejor método para conseguirlo.
Para terminar, quiero señalar que el estudio y análisis detallado de las respuestas ofrecidas por los escolares a este “Cuestionario sobre hábitos de vida” me confirmar la necesidad de considerar la adolescencia como una etapa de intervención para la promoción de conductas relacionadas con la salud y la prevención de conductas de riesgo. Es importante fomentar el compromiso con la salud, su mantenimiento y promoción, sin olvidar que los patrones de conducta establecidos durante la infancia y adolescencia se mantienen, frecuentemente, a lo largo de toda la vida.
Es importante atender con mayor premura a aquella población adolescente en la que se produce una concatenación de factores de riesgo, incluyendo la variable de género en las propuestas de intervención.
Dada la importancia socializadora que tiene durante la adolescencia el grupo de iguales, resulta muy operativo que las intervenciones propuestas con objeto de mejorar los hábitos de vida de los adolescentes se dirijan, no sólo a sujetos individuales sino sobre el grupo, sin olvidar la posibilidad de intervenir sobre otros agentes socializadores como la familia.
Resulta fundamental no olvidarse de la escuela como poderoso agente de cambio, utilizando sus recursos personales y materiales como instrumentos ineludibles para ganar salud.
Comunicación presentada en las “IV Jornadas de Antropología de la Alimentación, Nutrición y Salud: alimentación y globalización” de Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos.
