- Época del
génesis del binomio ética-empresa
- Antiguos y actuales
condicionantes sociales para la
cooperación
- Los retos éticos
del siglo XXI
1. Época del
génesis del binomio ética-empresa
En
la época de creación o génesis de las cooperativas,
la actividad social cooperativa adquiere varios sentidos y acepciones
colectivas, de las que cabe destacar cuatro:
A) PROBLEMÁTICA
SOCIAL. La Experiencia Cooperativa de Arrasate (ECA) se trata
de un intento por hallar una solución a la problemática
social que tiene su origen en la sociedad industrial capitalista,
mediante la cual se pretende poner fin al conflicto central
de la sociedad moderna.
B) CAMBIO DE ESTRUCTURAS.
El conflicto central de la modernidad entre el capital y el
trabajo se concentra en un
determinado espacio social. Resulta necesario modificar la estructura
de la empresa capitalista, considerada injusta por aumentar
las desigualdades sociales y no garantizar la dignidad del trabajador,
con la finalidad de transformar el modelo entre capital y trabajo,
dando lugar a la creación de un nuevo colectivo de sujetos
que aúna ambos aspectos y reconozca en todo caso la supremacía
del trabajo.
C) AUTOCREACIÓN
DE LA SOCIEDAD CIVIL. Sabemos QUÉ es lo que se trata
de solucionar: el conflicto social. Sabemos CÓMO hacerlo:
cambiando la estructura de la empresa desde sus raíces.
Pero ¿QUIÉN realizará tal cambio? El sujeto de
la transformación tiene que ser el propio
trabajador. Haciendo uso de términos actuales, será
el protagonismo responsable de la sociedad civil el que guíe
el proceso. Había que demostrar que los trabajadores
eran capaces de llevar la empresa sin tener que someterse a
ninguna dirección externa.
D) TRANSFORMACIÓN
SOCIAL MULTIDIMENSIONAL. El reto histórico no sólo
consistía en realizar una próspera gestión
empresarial, sino que además el pueblo tenía que
demostrar su capacidad de autogobierno en otros ámbitos
de la comunidad y de la vida social, tales como la educación
o la salud. El fin último de la Experiencia Cooperativa
de Arrasate se basaba en alcanzar un nuevo orden social y humano,
y en divulgar una experiencia humana basada en el autogobierno
personal y colectivo. (INDICE)
2. Antiguos y actuales
condicionantes sociales para la cooperación
La sociedad actual
no pertenece al tiempo del génesis de las cooperativas.
Las circunstancias han cambiado considerablemente. ¿Cuáles
son los condicionantes actuales para llevar a cabo el proyecto
cooperativista en comparación con los existentes en tiempos
del génesis? He aquí algunos aspectos de la evolución
de distintos ámbitos de la sociedad, según los testimonios
que hemos recogido:
Contexto político En tiempos del génesis,
durante la época franquista, las cooperativas formaban
un oasis democrático; sin embargo, la transformación
del marco político, aun cuando aumentó las posibilidades
de actuar democráticamente, menoscabó la función
y el significado histórico de las cooperativas.
Potenciación de lo público
Además
del marco político, el lugar ocupado por la función
pública también ha sufrido modificaciones. La imposición
histórica del Estado de bienestar ha reducido las posibilidades
de autogestión, y parece ser que como consecuencia del
cuestionamiento parcial del Estado las iniciativas basadas en
la autocreación gozarán de un mayor protagonismo.
Contexto económico Hemos pasado de una autarquía
económica (época franquista) a la globalización.
Al haber aumentado la exigencia competitiva, el espacio donde
desarrollar la lógica que va más allá de
la racionalización económica y las actividades se
ha visto empequeñecido, y las posibilidades para contar
con una racionalidad ética en una economía globalizada
no han hecho sino mermarse.
Contexto social Durante el tiempo del génesis,
las cooperativas daban una respuesta a problemas sociales tan
graves como la precariedad material y la cruda heteronomía
de los trabajadores. Sin embargo, visto lo acomodada que la sociedad
actual está en el bienestar, bien se puede
afirmar que hemos saltado de un modelo cooperativo a otro, de
la cooperativa de la necesidad a la cooperativa de bienestar o
de la abundancia, una evolución que ha afectado al
sentido y al significado de la cooperativa, tanto por el aligeramiento
de la carga dramática de la problemática a solucionar,
como por la reducción de la carga utópico-motivacional
del agente transformador.
Contexto ideológico y cultural En las sociedades modernas
avanzadas, los grandes sistemas colectivos han perdido su significado.
Ante la venida a menos de las ideologías, la principal
figura de la actualidad es un ser pragmático y menos idealista.
También en el campo del fenómeno cooperativo la
capacidad de almacenar pasiones se ha visto debilitada, al igual
que en resto de los ámbitos humanos. (INDICE)
3. Los retos éticos
del siglo XXI
Los profundos cambios
acaecidos en la política, economía, sociología
e ideología han influido en la cooperación. Se ha
de tener en cuenta que los cambios que han tenido lugar durante
las dos últimas décadas de la mano de la globalización
y de la revolución científico-técnica nos
conducen hacia una nueva etapa histórica que nos obliga
a redefinir el sentido y la identidad de la cooperación.
En el nuevo mundo que se nos avecina las dimensiones éticas
son también novedosas, con lo cual el proyecto ético-económico
de la cooperación tendrá que adaptarse a las nuevas
coordenadas.
He
aquí algunos de los retos que durante los próximos
años, e incluso hoy día, la Experiencia Cooperativa
de Arrasate y el mundo empresarial en general tendrán ante
sí. No se trata de proceder a la búsqueda de novedades,
sino de impulsar las lógicas y prácticas que ya
han cobrado vida a lo largo de esta experiencia:
-
Revivificación
de la democracia. Parece que la nueva cultura empresarial
que se está imponiendo, basada en una gestión
más participativa, puede resultar ser un importante
medio para revivificar la democracia.
-
El mundo empresarial
y las cooperativas de Arrasate tendrán que mantener
su responsabilidad social continuando generando empleo y,
en consecuencia, creando riqueza y distribuyéndola
equitativamente.
-
El proceso de
internacionalización habrá de llevarse a cabo
del modo más coherente posible con los valores de la
cooperación. MCC ha dado inicio a un serio proceso
de reflexión.
-
La principal
exigencia ética del siglo XXI radica en la problemática
del Tercer Mundo. En este sentido, destaca la creación
y consolidación de una iniciativa como Mundukide.
-
El actual modelo
de desarrollo no es sostenible ni desde la perspectiva humana,
ni desde la ecológica. La cada vez más extendida
conciencia ecológica exige a la empresa una actuación
respetuosa con el medioambiente. Una de las preguntas más
importantes a la que el mundo empresarial y demás operadores
sociales habrán de contestar es la concerniente al
modelo de desarrollo.
-
La globalización
conlleva el riesgo de perder la diversidad cultural. Son cada
vez más las entidades internacionales que reivindican
la conservación de la diversidad cultural y lingüística,
tan enriquecedora para la humanidad, y donde incluso el mundo
empresarial puede realizar su aportación. Es de destacar
la labor emprendida por varias cooperativas de MCC en pos
de la normalización del euskera en ámbitos tan
fundamentales como el mundo laboral y empresarial.
-
La sociedad se
muestra más y más exigente con la calidad. En
el futuro la sociedad no sólo demandará rentabilidad
a la empresa, sino también calidad, factor que parece
ocupar un destacado lugar en la nueva cultura empresarial.
-
Para
poder llevar a cabo todo lo que se ha mencionado, falta por
citar un estratégico aspecto: el de la "preparación"
de cooperativistas y ciudadanos. Es imprescindible que la
enseñanza se adapte a los nuevos tiempos y combine
la educación técnica y la ético-social.
En este aspecto, la Experiencia Cooperativa de Arrasate cuenta
con sendos recursos propios, entre los cuales destaca Mondragon
Unibertsitatea, una universidad cooperativa que puede resultar
fundamental para promover un pensamiento social y una práctica
progresista y avanzada. Proyectos como "Mendeberri" resultan
eficaces adelantos que vigorizan el mencionado proceso educativo.
La experiencia cooperativa
de Arrasate no es más que un pequeño átomo
en el inmenso universo internacional. A la vista está que
la ECA no soluciona todos los problemas del mundo, por si alguien
lo ha pensado. Lo esencial es impulsar un proyecto económico
que integre tanto las necesidades éticas del nuevo mundo
que se está gestando como las exigencias éticas
de las nuevas generaciones atendiendo a su carácter histórico
y a la envergadura de las fuerzas. Se trata de seguir guardando
el malvado equilibrio entre la ética y la economía
teniendo presentes las actuales exigencias de la ética
y desarrollando la lógica y la práctica en la medida
de lo posible. (INDICE)
Joseba Azkarraga Etxagibel,
miembro del Centro de Investigación LANKI. Sociólogo
Fotografías: Página web Mondragón Corporación
Cooperativa, MCC |