| Formación
de gestores de turismo rural |
| Pilar
Díez Arregi |
Cada
vez viajamos más, más lejos y para intervalos más
cortos de tiempo, en un intento de aprovechar al máximo
los escasos momentos libres de que disponemos y hacer aquello
que el día a día no nos permite. Y decimos que disfrutamos
más de nuestro tiempo de ocio. O por lo menos así
lo creemos. A pesar de que huir de la ciudad y llegar al destino
playero, suponga horas de atascos y retenciones, volvamos a ver
a quienes pretendíamos perder de vista por un tiempo y
suframos los mismos ruidos y aglomeraciones que en casa, pero
con vistas al mar. Lo cierto que este tipo turismo masivo, nada
respetuoso con el entorno, está muy extendido y pone en
peligro además de la sostenibilidad local, el mismo concepto
de descanso.
En
los últimos años, sin embargo, está en auge
otro tipo de turismo que busca el contacto con la naturaleza y
con el mundo rural. Ante el peligro de invasión de las
zonas rurales por las zonas industriales y las ciudades y la consiguiente
pérdida del modelo de vida tradicional, comenzó
en Europa hace unos años, un movimiento que impulsó
el turismo rural. La experiencia europea también ha llegado
aquí: los cada vez más escasos recursos obtenidos
de la producción agrícola pueden complementarse
con un servicio de alojamiento en las habitaciones que quedan
libres en la casa y dando salida a los productos que ellos mismos
generan. Al mismo tiempo, es cada vez más la gente que
busca en sus vacaciones la tranquilidad del entorno natural, el
disfrute del paisaje y el trato personal cercano que ofrece este
tipo de establecimientos. Además hay quienes tienen curiosidad
por conocer cómo se vive en el campo y aprender a elaborar
productos caseros u objetos de artesanía.
Hasta el momento,
la gestión de los agroturismos, la ha llevado la propia
familia dueña de la casa, especialmente la madre, que sacaba
adelante el negocio sin ninguna preparación específica
pero con voluntad y tesón y con el apoyo y asesoría
de las asociaciones. Sin embargo son cada vez más los jóvenes
con formación en áreas de turismo y/o empresa que
se animan a montar este tipo de actividad, recuperando casas rurales
y ofreciendo al visitante no una muestra del modus vivendi
rural, sino actividades lúdico-deportivas que se pueden
desarrollar en el entorno próximo.
Criterios
de mercado y de comercialización, y una mayor exigencia
por parte de los clientes, les están llevando a los responsables
de los hoteles, casas rurales y agroturismos, a buscar una mejora
en la calidad de su servicio, desde la propia infraestructura,
equipamiento y decoración de la casa, hasta el trato con
el cliente, pasando por las normas de seguridad y de carácter
ambiental que desde Europa exigen una actitud responsable con
el entorno, en la edificación y rehabilitación,
consumo de energía, agua y otros recursos.
Necesitan tener conocimientos
de gestión y marketing aplicados al tipo de empresa de
que se trata, para ser capaces de realizar estudios previos de
la zona que indiquen el tipo de salida de su proyecto. Además,
resulta conveniente que adquieran nociones de otros idiomas para
atender a la clientela extranjera y de informática, no
sólo para utilizar los programas de gestión específicos
ya existentes para este tipo de empresas, sino también
para su comercialización directa y para establecer una
red de los establecimientos en internet que les aporte soluciones
a sus problemas de gestión actuales. Conocer las fuentes
de financiación y apoyo que se dan a iniciativas de este
tipo, puede salvarles de apuros económicos.
Es
evidente que una mejor preparación del responsable de la
gestión, elevará notablemente el éxito del
negocio. Aún no son muchas las ofertas de este tipo de
formación, pero van surgiendo nuevas ya que es un campo
sin explorar. Las nuevas tecnologías pueden solucionar
problemas de falta de tiempo y lejanía respecto de los
centros que los imparten. La formación on line puede
contribuir en la especilización de este tipo de profesionales
y favorecer este tipo de turismo y en consecuencia el desarrollo
local. Colaboraremos en el empeño.
Pilar Díez
Arregi, responsable
del área de educacación virtual de Eusko Ikaskuntza
Fotografías: Página web del Pirineo navarro |