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Recuerdo que el primer contacto que tuve
con lo que es el rodaje de una película fue a los 14 años.
Y una de las cosas que se me quedó grabada fue la filmación
de una secuencia en la que tenía que mirarme en el espejo.
Me coloqué frente al espejo, pero para que la cámara
pudiera recoger el reflejo de mi mirada, tenía que ir
"un poco mas a la izquierda". Yo por supuesto
me movía. "Un poquito más, más,
más, más... ¡Eso es, ahí!".
¿Aquí?- pensé como si me estuvieran gastando
un broma, pero sin atreverme a preguntar nada. Me encontré
mirándome en el espejo sin mirarme, es decir yo miraba
la pared blanca que tenía delante, mientras la cámara
hacía cine. ¿O es cine vasco?
Cuando me encargaron estas líneas
leí varias veces el tema y el título sobre el que
tenía que escribir: "PERSPECTIVAS DE VIABILIDAD
DEL OFICIO DE ACTOR EN EL CINE VASCO". Y la primera
idea que me vino fue el recuerdo de aquella primera experiencia
en el cine. Vamos, que este título me resulta tan irreal
como aquella primera escena que rodé. Y me hace pensar
en... ¿qué perspectivas de viabilidad tiene un
actor en el cine vasco?.
Juguemos a suponer, y supongamos
que un actor/actriz de aquí quisiera dedicarse al cine
aquí. Es decir, exclusivamente al cine y exclusivamente
aquí. Olvidándose de caer en la tentación
de "tocar" otros medios, como pueden ser el teatro
o la televisión.
Este
actor/actriz una vez tomada la decisión, y suponiéndosele
cualidades, tiene que esperar que se rueden muchas películas.
Y de tantas que se vayan a rodar, que haya un papel adecuado
para su edad, condición, físico y demás
suertes. Y que el director o el director de casting crean en
él/ella, y que les guste. Y por supuesto que no se ponga
demasiado nervioso/a en las pruebas que vaya a hacer. Y que tenga
el nombre suficiente, o que no tenga, y en tal caso que esté
en la situación de ser el actor/ actriz revelación
a ser descubierto/a por ese director.
Una vez superados todos estos
inconvenientes (ahí es nada) y de haber rodado la película
de bajo presupuesto, y con gente estupenda (En eso el cine que
se hace aquí tiene una gran ventaja), hace falta que la
película haya quedado bien (¡Ojalá! Y que
normalmente suele quedar). Y luego viene el tema de la distribución
que tampoco es moco de pavo. Y...
...vuelta a empezar. Otro proyecto, otro personaje en el que
el actor/actriz tiene que encajar. Otras pruebas y quizá
ahora su nombre suene un poco más, pero no lo suficiente,
o quizá ya está "demasiado" visto/a,
o...
Está claro que este pobre
actor/actriz no tiene un gran futuro, por lo tanto, o se empeña
en seguir siendo actor/actriz solamente de cine, para lo cual
tendrá que moverse allá donde se hagan más
películas, (sin mirar si es cine vasco o no) o si no tendrá
que buscar trabajo de actor/ actriz en otros medios (sea T.V
o teatro). En fin...
Supongo que a los/las guionistas
les pasará algo parecido, y a los eléctricos, y
a los directores/ras, y... y por cambiar de tercio, también
a los futbolistas (¡Vaya! En este caso no puedo decir "las".
¡Lástima!). Por ejemplo, en el fútbol las
cabezas visibles del oficio son (o casi se podría utilizar
el singular) grandes figuras que cobran millones, y sus jugadas
son comentadas y recordadas, como las grandes interpretaciones
en el cine. Pero, hay "otros" equipos... que son necesarios
para que existan esos grandes equipos y esos pocos grandes jugadores.
Pero que ni tienen el campo en las condiciones que estamos acostumbrados
a ver en "los partidos", ni tienen a los seguidores
animándolos como en los "otros" campos. Ni pueden
entrenar en las condiciones apropiadas, pero sudar, sudan igual.
Y al final en los equipos vascos, los jugadores que mas cobran
son los extranjeros. Y los vascos que cobran mucho es porque
están jugando en algún equipo que no es vasco.
¿Que hay excepciones? ¡Por supuesto! Y en el cine
vasco también. ¿Y productores que apuestan por
la cantera? ¡También! Y directores, y espectadores,
y... de todo.
A fin de cuentas, dicho lo dicho,
tengo la sensación de que en el cine vasco, hay mucho
lábel para pocas películas. Y creo que la única
perspectiva de viabilidad en el oficio de actor en el cine vasco,
es que se hagan muchas más películas. ¡Y
que vivamos para verlo! ... ¡O para velas! O... ¡para
trabajar en ellas! Aunque todo esto sea tan irreal y sorprendente
como el propio cine donde vemos a los actores/actrices mirándose
en un espejo, pero en realidad donde se están mirando
es en la pared que tienen delante, y gracias al cine se ve tal
y como no es. Porque el cine es capaz de transformar cualquier
irrealidad. Y si se creó Hollywood, y también Boolywood,
¿por qué no... Txoriwood? Aitzpea Goenaga,
actriz |