747 Zenbakia 2020-02-19 / 2020-03-18

Gaiak

María de Maeztu y Ernestina de Champourcin: dos alavesas en el Lyceum Club Femenino

AGUINAGA, Maialen

Fueron dos ilustres alavesas, reconocidas en su vida por sus méritos en sus respectivas áreas de influencia, aunque tuvieron que sortear obstáculos en un mundo marcado por una mayor representación masculina. De hecho, en sus comienzos se les conocía más por ser la primera, hermana de Ramiro de Maeztu y la segunda, esposa de Juan José Domenchina. Mujeres valientes, inteligentes, polifacéticas, intrépidas, trabajadoras infatigables, independientes en su modo de conseguir las metas propuestas a pesar de las dificultades, altruistas en su afán de servicio a la sociedad sin esperar recompensas, discretas, y con gran sensibilidad hacia los necesitados de cualquier índole, a pesar de su elevado estatus social y de cierta élite intelectual por su procedencia familiar (Porto y Vázquez, 2015: 42-49 y Aguinaga, 2015: 49-51). María de Maeztu y Ernestina de Champourcin compartían el deseo de dignificación de la mujer, a través de su capacitación intelectual y de su integración en la sociedad del primer tercio del siglo XX. Y lo hicieron desde las diversas instituciones fundadas por María de Maeztu, considerada por Ortega y Gasset “la primera pedagoga de España” en el periódico Plus Ultra de Nueva York en 1918.

Estas dos mujeres alavesas de origen, aunque ciudadanas del mundo por diversas circunstancias de su vida y que también experimentaron el exilio, se conocieron en el Lyceum Club Femenino, fundado en Madrid en 1926 por María de Maeztu e inaugurado oficialmente el 4 de noviembre de 1926 (Fructuoso, 1998: 85). En ABC del 5 de noviembre de 1926, se destaca una visión reductiva de los objetivos del Club: “Madrid, otra inauguración. Un salón del casino para señoras, instalado en la calle de las Infantas, primero de su género en España”.

María de Maeztu.

El primer Lyceum Club Femenino se había fundado en Londres en 1904. Había otros en Berlín, París, Roma, Suiza, Amsterdam, Bruselas, Nueva York, etc. En 1926, año de la fundación del de Madrid, promovido por María de Maeztu, la Asociación internacional de Lyceum Clubs integraba 28 liceos. Posiblemente María de Maeztu supiera de ellos por su hermano Ramiro, ya que entre 1905 y 1919 fue corresponsal de varios periódicos españoles en Inglaterra (Porto y Vázquez, 2015: 45). Unas cien mujeres figuran desde el principio, inscritas en el Lyceum Club de Madrid. Contaba con el siguiente organigrama de cargos directivos. Presidenta: María de Maeztu; Vicepresidentes: Isabel Oyarzábal de Palencia y Victoria Kent; Secretaria Zenobia Camprubí; Vicesecretaria Helen Phipps y Tesorera Sra. de Salaverría. Junto al grupo de fundadoras, figuraban las señoras de Ortega y Gasset, Marañón, Araquistain, Caro Raggio, Fabra Rivas y Gutiérrez. Eran Presidentas de Honor, la Reina Victoria y la Duquesa de Alba (Fructuoso, 1998: 85). Durante las frecuentes ausencias de María de Maeztu, por sus diversos trabajos como directora de la Residencia de Señoritas, viajes internacionales, asistencia a congresos de educación, etc., la presidenta efectiva del Club era María Lejárraga. Estaba situado en la calle Infantas 31, en la Casa de las Siete Chimeneas y más tarde se trasladó a la calle de san Marcos (Pérez-Villanueva, 1989: 113) por resultar el alquiler más económico.

El fin, según el Reglamento, era: “Defender los intereses morales y materiales de la mujer, admitiendo, encauzando y desarrollando todas aquellas iniciativas y actividades de índole exclusivamente económica, benéfica, artística, científica y literaria que redunden en su beneficio” (Lyceum Club Femenino, 1929: 2). Sobre el estatus social de las asociadas dice Caro Baroja (1972: 112): “La institución congregó a muchas señoras de la burguesía madrileña, mujeres e hijas de escritores, profesores, médicos, etc.”. Constaba de siete secciones: Social, Musical, Artes Plásticas e Industriales, Literatura, Ciencias e Internacional. En 1934 se añadió la sección de Hispanoamérica. Tenía un carácter aconfesional y apolítico, lo que dio lugar a algunos ataques por parte de algunos sectores confesionales. María de Maeztu salió en defensa de esos ataques de frivolidad y de tratarse de mujeres excéntricas y desequilibradas, publicados en Iris de Paz en cuatro números desde el 26 de junio al 17 de julio de 1927. María contestó a ellos en una carta dirigida a la Junta Central de la Unión de Damas Españolas (Lastagaray, 2015: 192): “El Lyceum expuso desde el primer instante, en sus estatutos cuáles eran sus ideales y la manera de realizarlos y fiel a las mejores tradiciones de nuestro país, se propone realizar una honda labor social y de cultura”. Sin embargo, poco antes de la guerra civil, el Lyceum se politizó debido a las mujeres de algunos republicanos y socialistas: “La institución evolucionaría, en los años inmediatos a la guerra, hacia posturas más radicales en lo ideológico, probablemente unidas a concepciones feministas más beligerantes” (Pérez-Villanueva, 1989: 114). El Lyceum Club se sostenía con cuotas de las afiliadas, sorteos y concursos organizados en la sede y una subvención que obtuvo María de Maeztu del Ministro de Instrucción Pública de 10.000 pesetas.

Contaba con una amplia y variada biblioteca, en torno a 200 libros, donde se encontraban desde el catecismo del padre Ripalda al Corán. Ernestina junto con María Baeza, sucedieron a Pilar de Zubiaurre, hermana de los pintores vascos Ramón y Valentín, en la sección de Literatura, desde 1929 a 1936. Precisamente sería en el estudio de estos, donde Pilar presentaría a Juan José Domenchina a Ernestina en 1930, con quien se casaría en 1936. Ernestina de Champourcin, en sus cartas a Carmen Conde, le mantiene al tanto de reconocidos conferenciantes de actualidad, invitados al Club: “en fin la plana mayor de la joven literatura” (19/4/1929: 284). Más comentarios sobre actividades del Club pueden leerse en cartas del 20/I/1928: 60); 21/12/1928: 256; 13/11/1929: 329). “Hoy habla Lorca; ya te contaré” (16/2/1929: 273). “nos leyó Obregón sus poemas que recitará el miércoles en el Lyceum. Romanticismo nuevo, finte expresado, un soneto que según Pilar va por mí… Luego conferencia soberbia de Ortega” (14/4/1929: 282).

Ernestina de Champourcin.

Otro rasgo común entre ambas alavesas es que compartieron amistad con mujeres intelectuales, artistas y escritoras, que llegarían a ser la plana mayor del primer tercio del siglo XX. Incluso, algunas llegarían a ser muy reconocidas antes o después de la guerra civil. Más amistades, dentro del Lyceum, fueron Concha Méndez (carta de Ernestina del 20/12/1928: 255), Amaia Galinizaga, Carmen Baroja, Zenobia Camprubí, Helen Phipps, Pilar Valderrama, Pilar de Zubiaurre, Victoria Kent, María Teresa León, Isabel Buendía, Blanca de los Ríos, Rosa Chacel, etc. Otras procedían de la Residencia de Señoritas, dirigida por María de Maeztu desde 1915. También Ernestina mantuvo contactos con escritoras coetáneas españolas como Cristina de Arteaga, Josefina de la Torre, Concha Espina e hispanoamericanas como Alfonsina Storni, Dulce María Loynaz, Juana Ibarbourou. Gabriela Mistral, Premio Nobel de literatura en 1945, compartió cierta amistad con Ernestina, pero fue más intensa y larga su relación con María de Maeztu, con sus altibajos. Ernestina mantuvo amistad con Gabriel Miró y leyó sus libros como se advierte en su epistolario con Carmen Conde, primera mujer de la Real Academia Española en 1978. Precisamente a través de esta conoció a la hija de Gabriel Miró, Clemencia (carta de Carmen del 22/5/1928: 91). El Lyceum Club cesó sus actividades en 1936 y fue finalmente confiscado, en 1939, por la sección femenina de la Falange que le cambió el nombre  por el de “Club Medina”.

Sin embargo, además de fundadora del Lyceum Club Femenino, la gran obra pedagógica de la vida de María de Maeztu, fue la Residencia de Señoritas en 1915, promovida por su gran interés por la educación de la mujer; era la rama femenina y paralela a la Residencia de Estudiantes. A esta se añadió en 1917 la dirección de la sección Primaria del Instituto Escuela para chicas, también encomendada a María de Maeztu; la sección de chicos había empezado en 1914. Ambas instituciones dependían de la Institución Libre de Enseñanza. Ernestina de Champourcin asistía a las conferencias organizadas por María en dicha Residencia de Señoritas  y a otras en la de Estudiantes (carta a Carmen Conde del 14/4/1929).

Otra coincidencia de ambas alavesas es que comparten su estatus de exiliadas: María en Argentina y Ernestina en México por razones ideológicas opuestas. Pero este capítulo  de sus vidas daría para otro artículo.

Bibliografía:

AGUINAGA ALFONSO, Magdalena (2015). “Una voz silenciada de la generación del 27: Ernestina de Champourcin”, Cálamo, Faspe, nº 64, enero-diciembre, págs. 49-55.

ASCUNCE ARRIETA, José Ángel (1991). Ernestina de Champourcin. Poesía a través del tiempo. Edición y Prólogo. Barcelona: Anthropos.

CARO BAROJA, Julio (1972). Los Baroja (memorias familiares). Madrid: Taurus.

CHAMPOURCIN, Ernestina (2006). Ernestina de Champourcin: mujer y cultura en el siglo XX. Edición de Rosa Fernández Urtasun y José Ángel Ascunce. Madrid: Biblioteca Nueva.

CHAMPOURCIN, Ernestina y CARMEN CONDE: EPISTOLARIO 1927-1995 (2007). Edición, introducción y notas de Rosa Fernández Urtasun. Madrid: Castalia.

FRUCTUOSO RUIZ DE ERENCHUN, Mª Cristina (1998). María de Maeztu Whitney. Una vitoriana ilustre. Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País: Colección Egintzar, nº 4.

LASTAGARAY ROSALES, María Josefa (2015). María de Maeztu Whitney. Una vida entre la pedagogía y el feminismo. Madrid: La Ergástula.

LYCEUM CLUB FEMENINO (1929). Reglamento. Madrid: Ramona Velasco Viuda de Pérez.

PÉREZ-VILLANUEVA TOVAR, Isabel (1989). María de Maeztu. Una mujer en el reformismo educativo español. Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia.

PORTO UCHA, Ángel Serafín y VÁZQUEZ RAMIL, Raquel (2015). María de Maeztu. Una antología de textos. Madrid: Dykinson.

RESIDENCIA DE SEÑORITAS. http://www.residencia.csic.es/expomujeres/video.htm. Consultado el 22/VI/2017.

ZULUETA, Carmen y MORENO, Alicia (1993). Ni convento ni college. La Residencia de Señoritas. Madrid. Publicaciones de la Residencia de Estudiantes: C.S.I.C.


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