742 Zenbakia 2019-09-18 / 2019-10-16

Gaiak

Leonardo Aguinaga, organista y secretario de la Cendea de Galar

AGUINAGA, Maialen

El reciente y emotivo discurso del último premiado con el galardón de Príncipe de Viana, el profesor y escritor Tomás Yerro Villanueva,  el pasado 4 de mayo en Viana, con motivo del 800 aniversario de la ciudad, nos habrá traído a la mente de muchos navarros, similares deseos de reconocimiento y afecto hacia nuestros progenitores, por tratarse de personas sencillas, honradas y con hombría de bien. Trabajadores que se hicieron a sí mismos en la universidad de la vida, cuando no había acceso tan asequible y universal, como en la actualidad, al Alma Mater.

Aquel niño, Leonardo, nació el 18 de febrero de 1904 en Viana, en una casa adinerada de la calle san Miguel, de cuyos dueños Obdulio Aguinaga Greño, su padre, natural también de Viana, llevaba la administración de la hacienda. Obdulio se casó con Máxima Fernández de las Heras Echaide, natural de Bargota, hija de Ignacia Echaide y de Manuel Fernández de las Heras, y nieta –por tanto– de Martín Echaide en su segundo matrimonio, tras enviudar de la primera. Martín Echaide, bisabuelo de Leonardo, era conocido como el arriero de Bargota, mencionado por Pérez Galdós en su episodio nacional dedicado a Vergara[1]. Sobre este antepasado que logró, por su probidad, discreción e imparcialidad, la reconciliación entre Espartero y Maroto tras el abrazo de Vergara, con el que finalizó la primera guerra carlista, dejó mi padre unas notas escritas en máquina de escribir para la familia: “En casa de El Risco o de la Risca de Bargota, donde nació mi madre, es donde se podrá investigar sobre todo esto, pues creo tenían un libro en la familia”[2]. Poco después la corta familia de tres miembros (padres e hijo único, nacido a los dieciocho años de matrimonio), se trasladaría a su propia casa en el apreciado lugar de la Solana en Viana, alternando con otros lugares, como Pradejón, Torremontalbo, Cenicero, Salinas de Añana, Nanclares de Oña y Amurrio, durante la infancia de su hijo, por ser Obdulio Aguinaga, administrador de las fincas de sus dueños. Leonardo quedó huérfano a los nueve años, de su madre Máxima, tras haber salvado a una niña de morir ahogada en Torremoltalbo y allí está enterrada. Así lo contaba mi padre en familia: “Aconteció, pues, que estaban realizando tareas de cosechas en Torremontalbo, un pueblecito de la Rioja, donde hay una casa solariega que es de una marquesa… Pues bien, la finca estaba atravesada por un riachuelo y una niña, hija de unos peones, estaría jugando con otros cuando cayó al río. Mi madre que la vio, acudió a socorrerla pues debía estar medio ahogada. Tengo entendido que se salvó, pero a mi madre se le metió en la cabeza que se había muerto y parece ser que, fruto de la gran emoción, sufrió un infarto y murió, dejando a mi padre viudo y a mí huérfano con nueve años”.

Este acto de heroísmo, sin duda, debió de marcar la infancia del hijo, quien, por contraste, de huérfano y único, llegaría a ser padre de catorce hijos, de los que tres fallecieron al poco tiempo de nacer y sobrevivieron once. Con frecuencia llevaba a sus hijos a Torremontalbo, pueblo al que guardaba mucho cariño por recordarle a su madre. También le dedicó un poema al que puso música y la solía tocar al piano.

Leonardo Aguinaga junto a su esposa Magdalena Alfonso Egüés el día de su jubilación, con la asistencia del Diputado del Distrito Sr. Esponda y D. Joaquín Sagües.

Este niño, educado en los Maristas y luego en el Seminario de Logroño, años más tarde, se convertiría en el polifacético Secretario de Ayuntamiento que ejerció en sucesivos pueblos: Erice de Iza donde ejerció un año de maestro, Esparza de Galar donde trabajó de maestro durante cinco años, y ya en Eneriz-Úcar como secretario del ayuntamiento durante seis años, ya una vez casado con Magdalena Alfonso. Esta mujer, nacida en Arre, guapa, delicada, culta, con una gran fe y devoción a la Trinidad de Arre, que cada año visitaba en su fiesta con sus hijos, debía su educación a las Dominicas de Villava. Pasaba temporadas con tíos de Esparza de Galar, de donde procedía la familia de su padre. Allí conoció a Leonardo, quien obtuvo su primer trabajo como maestro y organista en dicho pueblo y de donde contaba algo que pudo costarle la vida: “Tras un accidente de moto, en Esparza me hicieron una Misa de difuntos en la Iglesia Mayor del pueblo”. Y comentaba con sentido del humor: “¡Vaya bromita!, menos mal que la Misa no era de corpore insepulto”.

Finalmente, tras varios destinos, el matrimonio se instaló en Salinas de Pamplona, desde el 20 de agosto de 1935 hasta la jubilación de Leonardo Aguinaga, a fines de 1971. De esta etapa como Secretario dejó sus memorias en un libro titulado Cendea de Galar, publicado en 1974 por la editorial Verbo Divino en colaboración con el Ayuntamiento de la Cendea de Galar. En los próximos meses estará accesible a través de la Biblioteca Navarra Digital.[3]

Este flamante secretario de la Cendea de Galar, que ganó su plaza por unanimidad de  9 concejales, entre todos los presentados  –12 abogados y 6 que no lo eran–  fue muy bien recibido por toda la Cendea, que entonces se componía de 10 pueblos. Pero su actividad no quedaba reducida al trabajo de secretario. Lo hacía compatible con una importante labor musical como organista de la parroquia de Salinas, donde tocaba el armonio en las misas de los domingos y días laborables. Y nos dejó dos himnos compuestos por él: “Himno eucarístico de la Cuenca”[4], con motivo del Congreso eucarístico de la Cuenca por el Obispo Olaechea, y estrenado en Arazuri el 1 de mayo de 1945 por la Schola Cantorum del Seminario Conciliar de Pamplona, bajo la batuta de Domingo Galarregui.

Fotografía en el homenaje a Leonardo Aguinaga.

El “Himno a la Virgen de Fátima” se interpretó por primera vez en la iglesia de Salinas, sede del Ayuntamiento de la Cendea de Galar, en 1950. Este lo compuso para la ocasión de la primera visita de la imagen peregrina por los pueblos de la Cendea.

Además fue autor y compositor de otras piezas musicales, novenas, auroras de primeras misas como la de Domingo Aranguren y de su hijo mayor Luis, ordenado sacerdote con otros dos jóvenes del mismo pueblo de Salinas y celebrada el 2 de julio de 1955 en la plaza del pueblo, convertida en un amplio espacio abierto y engalanada para la gran fiesta. El nombre de Leonardo Aguinaga está registrado como compositor musical en un Diccionario de músicos de Navarra[5]. A todo ello hay que añadir el haber sido el padre de una familia numerosa, a los que sacó adelante con un único sueldo familiar y con el sacrificio de procurarles estudios para abrirse un futuro.

Cómo olvidar en el 800 aniversario de la villa de Viana, a este hombre de fe arraigada, polifacético,  creativo, culto, con gran afición a la lectura –una escena típica era verle cada noche acostado con un libro entre las manos–con don de gentes y capacidad de liderazgo, gran conversador, extrovertido, entusiasta de cuanto de bueno ofrece la vida, promotor y dinamizador de múltiples actividades que redundaron en bien de la Cendea de Galar –desde la traída de aguas a Salinas, a organizar partidos de fútbol y grupos de teatro– en la que dejó huella por su simpatía, buen humor, enjugador de lágrimas y buen hacer. Decía en una entrevista en el Diario de Navarra, con motivo de su jubilación en 1971: “La de veces que he visto llorar en la Secretaría de la Cendea”.

 

[1] “Martín Echaide, el arriero de Bargota que durante la Primera Guerra Carlista, aprovechando sus viajes de uno a otro campo, llevó notas entre los generales Baldomero Espartero y Rafael Maroto para iniciar conversaciones para finalizar la guerra, que cristalizaron con el Convenio de Oñate, también conocido como Abrazo de Vergara” en https://es.wikipedia.org/wiki/Bargota (Consultado el 10 de junio de 2019).
http://fundcastro.org/tienda/perezg/perez-galdos-benito-episodios-nacionales-3a-serie-tomo-ii-la-estafeta-romantica-vergara-montes-de-oca-los-ayacuchos-bodas-reales/.

[2] Libro que se ha reeditado por el Ayuntamiento de Bargota en 2019, con prólogo de Ángel Fernández Arrieta, heredero de la familia de la Risca, y se presentará este próximo verano en dicho pueblo, en un evento organizado por el Ayuntamiento local: https://www.todostuslibros.com/libros/el-arriero-de-bargota_978-84-09-08063-2 (Consultado el 13 de junio de 2019).

[3] https://binadi.navarra.es/opac/index.php?codopac=OPBIN (Consultado el 13 de junio de 2019).

[4] http://memoriasdelviejopamplona.com/tag/pamplona-ano-a-ano (puede verse imagen conmemorativa del Congreso Eucarístico de 1945)