722 Zenbakia 2017-09-06 / 2017-10-04

Gaiak

María Pilar Pérez Ochoa, pintora de paisajes vascos

LÓPEZ DE SOSOAGA BETOLAZA, María Jesús



Un artículo de Begoña del Teso publicado en El Diario Vasco despertó mi curiosidad de investigadora acerca de la pintora donostiarra Mª Pilar Pérez Ochoa, recientemente fallecida e injustamente olvidada, y de la que otros pintores y críticos decían que: “nadie pinta el agua como Pilar... En sus paisajes el río se mueve”.

María Pilar Pérez Ochoa nació en San Sebastián el 11 de enero de 1940 en la calle San Bartolomé, (esquina Triunfo) nº 20-3º-izda., hija de Laureano Pérez Alegría y de Carmen Ochoa Narvajas, naturales de Tafalla (Navarra) y de San Sebastián respectivamente. Sus abuelos eran navarros, los paternos, D. Benigno Pérez y Dña. Victoriana Alegría eran de Barasoain y Tafalla, y los maternos, D. Ambrosio Ochoa y Dña. Nicolasa Narvajas, de Estella y Villatuerta. La dedicación de su padre era un negocio de venta de electrodomésticos e instalaciones eléctricas en la calle Narrika, nº 14 (esquina con Pescadería), mientras la madre se ocupaba de la familia, y también colaboraba en el negocio familiar.

Mª Pilar era la segunda de las hijas del matrimonio Pérez Ochoa, siendo la mayor Mª Carmen quien con el nombre de Paula Martel ha dedicado su vida a la interpretación, consiguiendo diversos triunfos en teatro, cine y televisión. Las dos hermanas han sido pintoras y actrices. Mª Pilar desde muy pequeña sintió interés por el dibujo al tratar de imitar a su hermana mayor a la que veía dibujar y pintar. También le gustaba el teatro, y aunque no de forma profesional como su hermana, sí participó como actriz en teatros de cámara. Con las hermanas Ochoa también convivió una prima, hija de una hermana de su madre, Pilar Sedano Ochoa, a la que consideraron una hermana más, y que en las ausencias de Mª Pilar y Mª Carmen también ayudaba en el negocio de la familia.

La familia Pérez Ochoa, de izda. a derecha, nº 1 Carmen Ochoa, madre de Mª Pilar Pérez Ochoa, nº 2 Mª Pilar Pérez Ochoa, nº 3 su hermana Mª Carmen Pérez Ochoa y nº 4, su padre D. Laureano Pérez.

Las hermanas Pérez Ochoa comenzaron su formación en el Colegio de la Compañía de María en San Sebastián (San Bartolomé), Mª Carmen estuvo durante doce años, pero Mª Pilar poco tiempo (unos dos años). Desde los seis o siete años como a Mª Pilar solo le interesaba el dibujo, para Sor María (su tutora), era “un elemento perturbador” por lo cual se produjo su aislamiento en clase, y su madre consciente de la incomodidad que sufría en el colegio, la sacó del centro y para completar su formación la inscribió en la Academia Parrón de la calle de San Bartolomé, en donde se impartía Cultural General y nociones de Comercio, centro en el que también estudiaba su prima Pilar Sedano. Pero estos estudios no le satisfacían, por lo que estando en tercer curso de Estudios Comerciales consiguió convencer a su padre de que su verdadera vocación era la pintura, y abandonó la Academia Parrón para dedicarse íntegramente a la formación pictórica.

Su padre, D. Laureano Pérez, tenía amistad con el pintor donostiarra Jesús Olasagasti y llevó a Mª Pilar al estudio de su amigo Olasagasti1 en cuyo taller estuvo un tiempo aprendiendo, hasta que siguiendo instrucciones del maestro donostiarra acudió a Madrid para continuar su aprendizaje, hospedándose en casa de una amiga de la familia que vivía en la calle Pilar de Zaragoza. Así a partir de los trece años en junio de 1953, inició los estudios de Dibujo, Pintura y Perspectiva en la afamada Academia de Eduardo Peña (actualmente Artium Peña)2 en donde permaneció conociendo todas las técnicas necesarias para un artista durante seis años, y a la vez acudía por libre a la Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Resguardo de matrícula de Mª Pilar Pérez Ochoa en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en abril de 1957.

Su primera “pintura seria”, fue con doce años y consistió en un paisaje sobre tabla que conservó como recuerdo durante toda su vida. Algo premonitorio de lo que luego sería su temática preferida, la pintura de paisaje, aunque Pilar a lo largo de su trayectoria artística también nos ha dejado abundantes muestras de su buen quehacer pictórico en bodegones y retratos.

Ya en el verano de 1955 un cuadro de Mª Pilar expuesto en un comercio de la Avenida de España (actualmente Avenida de la Libertad) que representaba una bailarina de ballet, llamaba la atención de cuantos lo contemplaban, y más cuando se enteraban de que su autora únicamente tenía quince años, lo que hizo decir a Fernando Zubiri en el diario Unidad: “María Pilar Pérez, una niña que pinta muy bien”... y a Miguel Vidaurre en La Voz de España, “En un establecimiento de la avenida de España se exhibe un cuadro de una jovencita donostiarra, Mari Pili Pérez Ochoa, que con sus quince años promete llegar muy lejos”. Primer premio importante, medalla nacional en la exposición de Zaragoza de 1955

Como en años anteriores la Delegación Nacional del Frente de Juventudes por medio de su Asesoría de Cultura y Arte, convocó la XI Exposición Nacional que tuvo lugar en Zaragoza en el mes de diciembre de 1955. Previamente se realizó en cada provincia un concurso en el que los jóvenes artistas podían presentar sus trabajos en las especialidades de pintura, escultura, grabado, dibujo, talla, cerámica, modelado, repujado y artes industriales en general, y los tres primeros premios de cada disciplina artística tenían la opción de concurrir a la Exposición Nacional. Al ser Mª Pilar Pérez Ochoa la ganadora del primer premio de Pintura Juvenil de Guipúzcoa tenía garantizada la participación en la Exposición Nacional.

La XI Exposición Nacional organizada por el Frente de Juventudes se inauguró el 8 de diciembre, en la Lonja de Zaragoza con la participación de más de veinte provincias españolas y la concurrencia de 216 obras que correspondían a las secciones de óleo, acuarela, dibujo, artes decorativas y escultura. Al acto de apertura asistieron las autoridades de Zaragoza, el asesor nacional de Arte del Frente de Juventudes, D. Luis de Sosa, y el jefe del Departamento Nacional de Cultura y Arte, Sr. Almudévar, además de todos los mandos del Frente de Juventudes de este distrito, artistas, críticos de arte, y público en general.

En esta exposición compitiendo con muchos y buenos artistas de las demás provincias españolas participantes, Mª Pilar Pérez Ochoa, logró uno de los máximos galardones del certamen la “Medalla Nacional de la Exposición” por uno de sus 3 bodegones. El Jurado estimó en la obra de Mª Pilar Pérez Ochoa seguridad en el dibujo, soltura en la composición, acierto en el color y originalidad para presentar el tema. Primera exposición individual

En noviembre de 1956, Mª Pilar Pérez Ochoa presentó en Madrid, en el Centro Asturiano (antiguo Palacio de Revilla) su primera exposición individual consistente en veinte óleos de temática diversa, bodegones, retratos y sobre todo paisajes guipuzcoanos, como “Isla de Santa Clara” “El molino de Endarlaza”, y rincones y calles de Pasajes de San Juan, que siempre fueron el principal objetivo de sus pinceles. En los retratos, principalmente en el de “Mi padre” de un colorido perfecto, también se apreciaba una notable calidad.

Ya desde esta primera muestra se apreciaba un gran dominio de la técnica por la firmeza del trazo, y la seguridad en la pincelada, demostrando un alto conocimiento del oficio digno de subrayar al tratarse de una persona tan joven. En cuanto al colorido, ya mostraba su inclinación a los tonos vivos que serán una de las características de su pintura posterior.

Los comentarios de los críticos al conocer la pintura de Mª Pilar Pérez Ochoa eran unánimes “un conjunto maravilloso, que acusa afanes, esfuerzos, pensamientos, éxtasis, concreciones”3, adivinando un futuro muy prometedor para la pintora donostiarra, y esperando que encontrase la ayuda necesaria para proseguir su vocación y divulgar su obra.

Asistentes a la inauguración de la Primera Exposición Individual de Mª Pilar Pérez Ochoa en el Centro Asturiano de Madrid. 1.- Antonio Sánchez. 2.- la artista, Mª Pilar Pérez Ochoa, 3.- Dña. Carmen Ochoa, madre de la pintora. 4.- D. Eduardo Peñadirector de la Academia Peña. 5.- D. Manuel García Cuervo, abogado del ilustre Colegio de Madrid.

En este mismo año, en San Sebastián, Mª Pilar participó en la VI Exposición del Artistas Guipuzcoanos del Círculo de San Ignacio que se celebró en las Salas Municipales de Arte, del 1 al 27 de mayo. Las exposiciones que tradicionalmente organizaba el Círculo de San Ignacio gozaban de gran prestigio y constituían todo un acontecimiento en la vida artística de la ciudad. En esta ocasión además de mostrar el panorama actual del arte guipuzcoano, se ofrecía el aliciente de servir de homenaje a dos jóvenes pintores recientemente fallecidos Ignacio Echandi y Jesús Olasagasti, a los que se dedicó una sala individual. En dos salas amplias se mostraban un centenar de obras correspondientes a cuarenta expositores entre los que se encontraban los profesionales guipuzcoanos más representativos, y junto a ellos un grupo de noveles todavía desconocidos por el gran público, pero con obras muy interesantes y personales. Entre estos últimos estaba Mª Pilar Pérez Ochoa quien presentó con los números 81 y 82, “Bodegón” y “Retrato”.

Mª Pilar Pérez Ochoa en compañía de otros artistas pintando en Montmartre.

Todo pintor que quería abrirse paso en su carrera, tenía que trasladarse a París, por el ambiente tan especial que tiene y porque el escenario de París para ser captado por los lienzos de los pintores es único. En estos años de formación Mª Pilar acompañada de su madre estuvo en París en varias ocasiones, según ella misma comentaba “para ver y trabajar”. En la ciudad del Sena conoció a los impresionistas y desde entonces además de Goya, Renoir, Manet y Degas serán sus maestros favoritos, y Mª Pilar definirá su estilo como impresionista. Mientras se encontraba en París en mayo de 1958, su padre envió tres óleos de Mª Pilar uno de los cuales era un “paisaje de barrio de París”, a Montilla (Córdoba), con objeto de participar en la VIII Exposición Nacional de Arte, Industria y Artesanía. En este certamen la pintora Pérez Ochoa consiguió un Diploma de Honor y una Medalla.

Fallo del jurado de la VIII Exposición Nacional de Arte, Industria y Artesanía de Montilla (Córdoba).

Una de las pocas ocasiones que tenían los pintores guipuzcoanos de darse a conocer eran las Exposiciones de Noveles de la Diputación de Guipúzcoa, que aunque en estos años no tenían el prestigio que alcanzaron en la etapa anterior a la Guerra Civil, seguían manteníendo cierto renombre que hacía interesante su participación. Desde su inicio han sido una plataforma de promoción para los creadores guipuzcoanos y gracias a este certamen se dieron a conocer pintores tan importantes como Bernardino Bienabe Artia, Mauricio Flores Kaperotxipi, Nicolás Lekuona, Gaspar Montes Iturrioz, Jesús Olasagasti, etc.; y escultores como Jorge Oteiza y Remigio Mendiburu. Estos concursos fueron instituidos por la Diputación de Gipuzkoa por acuerdo de 27 de Diciembre de 1917 aunque no comenzaron su andadura hasta 1920, para sustituir a las Becas que se concedían con anterioridad para el estudio de la pintura y la escultura, y el presupuesto para las mismas fue destinado a estas Exposiciones de Bellas Artes. Las exposiciones de noveles y la labor entusiasta de los artistas despertaron en la sociedad guipuzcoana el interés por el arte.

Terminada la contienda bélica se convocaron nuevamente por la Diputación de Gipuzkoa en 1942 de manera bienal, aunque desde 1950 hasta 1953, no se celebró ninguna exposición por restricciones que hubo que introducir en el presupuesto provincial. A partir de 1953 se convocó la XVI, y en 1959 el concurso se interrumpió nuevamente hasta el año 1977 en que se volvió a convocar. Mª Pilar Pérez Ochoa se presentó por primera vez a este concurso en 1957 la edición nº XVIII consiguiendo un premio de 2.000 ptas. En la última edición de esta etapa, la nº XIX de 1959 Mª Pilar consiguió un 2º premio, y también fue premiada su amiga, la pintora Irene Laffitte.

En estos años Mª Pilar Pérez Ochoa trabaja incansablemente, siempre pintando al aire libre y en compañía de Irene Laffitte. Era bastante frecuente ver a las dos artistas pintando en El Barrio de la Jarana de San Sebastián, los barcos y las casas de los pescadores, y en Pasajes, los rincones y calles de Pasajes de San Juan. Cuenta Irene, que “en este período solía ir con Pili muy temprano a pintar al puerto, y a media mañana la Panchica nos preparaba el desayuno con sidra y sardinas, y luego seguíamos pintando. Sólo lo interrumpíamos para ir a casa a comer, pero dejábamos instalado el caballete allí mismo para retomarlo después”4. Irene y Mª Pilar siempre fueron amigas, y fruto de esa amistad son las fotografías de ambas pintoras en casa de Irene y un retrato de Irene realizado por Mª Pilar5.

Irene Laffitte y Mª Pilar Pérez Ochoa. Mª Pilar Pérez Ochoa fotografiada por Irene Laffitte en casa de Irene. Primera exposición individual en San Sebastián

Con fecha del 1 al 15 de octubre de 1959 María Pilar Pérez Ochoa inauguró su primera exposición individual en las Salas Municipales de Arte. Presentó 58 óleos entre bodegones, retratos, y paisajes.

Era la primera vez que Mª Pilar Pérez Ochoa se presentaba en una muestra individual ante el público guipuzcoano. Aunque ya se conocía su pintura por su participación en las exposiciones colectivas citadas anteriormente en las que había demostrado sus dotes artísticas, había mucho interés en ver sus últimas obras que incluían varias temáticas, bodegón, figura, paisaje, y retrato.

Mª Pilar Pérez Ochoa contemplando el retrato de “Mi hermana”, que fue la portada de su 1ª Exposición Individual en las Salas Municipales de Arte.

La exposición fue un éxito rotundo, según la crítica “la revelación de una futura figura pictórica”, ya que muy pocos artistas habían conseguido a tan temprana edad, un dibujo tan excelente y certero, un cromatismo tan vibrante y una gran seguridad en la ejecución. Sus pinceladas largas y fluidas plasmaban hermosos bodegones, paisajes intensos de color, y sobre todo magníficos retratos, aparentemente sencillos, pero muy expresivos y llenos de color. Mª Pilar Pérez Ochoa, en el Teatro de Cámara de San Sebastián

Otra de las aficiones de Mª Pilar Pérez Ochoa fue el teatro, también por influencia de su hermana mayor, Mª Carmen, que alternaba sus estudios de ballet, y de Arte Dramático en el Conservatorio Superior de Música y Declamación de San Sebastián. Ambas hermanas pertenecían al “Teatro de Cámara y Ensayo del Círculo Cultural y Ateneo Guipuzcoano”.

A mediados de febrero de 1947 se creó en el entonces Círculo Cultural Guipuzcoano un “Cuadro de Arte”, una compañía de teatro de aficionados, que más adelante, en septiembre de 1955, se convirtió en una agrupación de Arte y Ensayo para obtener subvenciones y pasó a ser el “Teatro de Cámara y Ensayo del Círculo Cultural y Ateneo Guipuzcoano”6. Su objetivo era dar a conocer obras que no suelen figurar en los repertorios del teatro comercial, poniendo en escena ciclos de teatro español, inglés, francés, norteamericano, e italiano, bajo la dirección de José Luis Villarejo, y la supervisión general de Juan Cuberta. Pero las actuaciones del grupo no se limitaron a la ciudad de San Sebastián, ya que después del éxito que obtuvieron en Zumaia con la representación de “La venda en los ojos” de José López Rubio, se propusieron intensificar las actuaciones en la provincia. También se debe a este grupo teatral la celebración de la “Semana del Teatro de Cámara” entre el 2 y el 6 de septiembre de 1958.

Representación de “Ondina” de Jean Giradoux por el Teatro de Cámara y Ensayo del Círculo Cultural y Ateneo Guipuzcoano, el 19 de abril de 1958.

1.- Mª Pilar Pérez Ochoa. 2.- Ramón González. 3.- Concha Leza. 4.- el director José Luis Villarejo. 5.- Mª Carmen Pérez Ochoa.

En estas representaciones sobresalía principalmente su hermana mayor, Mª Carmen, que fue la protagonista de “Ondina” y de cuya actuación destacaba la prensa local “su naturalidad, su delicada ternura, y su seguridad en el escenario”7. Mª Carmen terminó los estudios teatrales a finales de 1959, se instaló en Madrid, y debutó a principios de 1960 en el Teatro María Guerrero con la obra “La boda de la chica” de Alfonso Paso. Al marcharse su hermana a Madrid Mª Pilar combinó una intensa actividad pictórica que se tradujo en presentarse a diversos certámenes, y en la participación en varias exposiciones en La Coruña, Vitoria, etc. a la vez que ocupó el lugar de su hermana ayudando en el comercio familiar hasta 1970, año en el que murió su padre y se cerró el negocio, y Mª Pilar junto a su madre se fueron a vivir a la calle San Juan nº 14 -2º- D, en donde únicamente se dedicó a pintar. Su madre falleció en 1990 y a partir de entonces la pintora se instaló en Orio en donde con interrupciones por sus numerosas exposiciones vivió hasta el fin de sus días.

“Pasajes de San Juan”. Óleo s/lienzo, 73 x 60 cm.

“Mi hermana”. Óleo s/lienzo, 46 x 38 cm.

Colección particular Exposiciones en el Club Guipúzcoa

Situado en los bajos de Víctor Pradera, número 10 fue inaugurado el 1 de junio de 1957 con la asistencia de las principales autoridades de San Sebastián y numerosas personalidades de todos los sectores de la vida de la ciudad, con el objetivo principal de fomentar la cultura y las actividades artísticas. Proyectado y ejecutado por el arquitecto D. Luis Alustiza se dividía en dos grandes plantas. La planta superior se utilizó para tertulias y relaciones sociales, y la inferior estuvo dedicada a servicios e instalaciones complementarias con una gran sala dedicada a Exposiciones, y en la cual Mª Pilar Pérez Ochoa presentó una muestra de su obra en diciembre de 1962.

“Danzantes”. Portada del Programa de la Exposición de Mª Pilar Pérez Ochoa en el Club Guipúzcoa.

Óleo s/lienzo, 140 x 70 cm.

Colección Particular.

Mª Pilar exponía veinte obras entre retratos y paisajes que merecieron los más cálidos elogios por gran parte de los asistentes a la inauguración. Los críticos asistentes al acto comentaban la madurez que había alcanzado la pintora apreciable en la representación de puertos vascos, por la riqueza de planos, estudiada perspectiva, y gran riqueza cromática. Con respecto a los retratos, eran ocho magníficas obras que la autora calificaba de “abocetados” por estar realizados a pincelada suelta, y esencializando las figuras, entre los que sobresalían “Autorretrato” y “Retrato de mi hermana”. Pero el cuadro que más llamaba la atención y que según Mª Pilar era lo mejor de su producción era “Danzantes”, una obra que reproducía a una pareja de bailarines del Conservatorio Superior de Música de San Sebastián, y que realizada a espátula y con una paleta limitada a rojo, azul, blanco, negro y diversos matices de grises, conseguía unos contrastes de luz y sombra muy interesantes8.

Poco tiempo después, en enero de 1963 presentó sus obras en la prestigiosa sala madrileña “ABRIL” con una magnífica acogida por parte del público madrileño. Mª Pilar pintaba incansablemente, y se sucedían los premios y las exposiciones. Entre las muestras más importantes podemos citar las que tuvieron lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid años 1962, 1963 y 1970, en 1972 en la Galería Mouffe de París, en el Museo Provincial de Logroño en 1974 y 1976, en la Galería Tartessos de Madrid en 1974 y 1979. Nuevamente en Madrid, en 1987 y 1990 en la Sala de Exposiciones de Caja Madrid, y en 1992 y 1993 en la Galería de Arte Castelló 120, y aunque en San Sebastián no exponía en los últimos años, sus últimas exposiciones fueron en la Galería Movellán de Hondarribia en 1994 y en 1997 en Zarautz, en la Galería ARYU .

En los últimos años ya no pintaba debido a su delicado estado de salud, y residió en Orio junto a Iñaki Usabiaga, quien con altibajos fue el amor de su vida. Falleció en San Sebastián el 12 de octubre del 2016.

“Elantxobe” (Vizcaya). Óleo s/lienzo 92 x 73 cm. Colección Particular.

“Guernica”. Óleo s/lienzo 97 x 129 cm. Museo San Telmo. San Sebastián. Mª Pilar Pérez Ochoa, una pintora de paisajes

En su época de aprendizaje y experimentación Mª Pilar Pérez Ochoa se interesó por diversas temáticas, bodegón, retrato, figura y paisaje, aunque el paisaje siempre fue su preferido. Paisajes de Francia, de Holanda, de Castilla surgían de sus pinceles con una fuerza difícil de imaginar, pero sobre todo del País Vasco, del mar, de sus gentes afanadas en el trabajo diario, del campo vasco y del río Urumea. Todos ellos están representados con un perfecto dominio del color y de la luz, que en una exposición de Pilar hizo decir a críticos y a otros compañeros de profesión que: “nadie pinta el agua como Pilar... En sus paisajes el río se mueve”... Sin embargo la brillantez del color utilizado recuerda más a los paisajes soleados de Castilla que a los paisajes del País Vasco en donde predominan las armonías y variaciones de grises y azules. Sus paisajes portuarios de una inmensa riqueza de matices los realizaba de una manera rápida y abocetada que recordaba a los impresionistas, y aunque ella se consideraba impresionista su lenguaje pictórico es muy cercano a un realismo clásico y poético, aunque en su dilatada trayectoria artística aparecen detalles innovadores que le acercan al impresionismo, y al expresionismo por la utilización de la espátula, pero siempre alejada de la pintura abstracta, que reconocía “que no me va”. Tampoco podemos olvidar sus cuadros de “Hortensias”, que aunque en sus primeros años no se sintió interesada por las flores, en sus últimos años realizó varios cuadros de esta variedad, pintadas del natural por la pintora y que Mª Pilar representaba tal y como se encuentran en la naturaleza, libres, a merced de la luz y del viento, y no marchitándose en un jarrón.

Su numerosa obra forma parte del patrimonio artístico de Kutxa, del Museo de La Rioja, en Logroño, del Museo San Telmo de San Sebastián, y de colecciones particulares tan importantes como la de Esther Koplowitz.

“Río Urumea”. Óleo s/lienzo 73 x 73 cm. Colección Particular.

“Fuenterrabía”. Óleo s/lienzo 65 x 54 cm. Colección Particular.

“Hortensias”. Óleo s/lienzo 73 x 60cm. Colección Particular. Bibliograf?a

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1 Algunos textos también hablan de Martiarena como uno de sus maestros pero en una entrevista que se le hizo para el diario ABC, ella solamente cita como maestro a Olasagasti. Tampoco en la Exposición- Homenaje a Martiarena en 1960 celebrada en las Salas Municipales de Arte (del 15 al 30 de octubre de 1960) en la que participan alumnos de Martiarena, incluido Olasagasti, participó Pilar como alumna suya. Aunque si es cierto que sentía una “gran estima hacia D. Ascensio Martiarena”, al que consideraba el “auténtico maestro actual de los pintores guipuzcoanos”. Entrevista a Pilar Pérez Ochoa, publicada en La Voz de España, 9.10.1959. p.12.

2 Eduardo Peña Ruiz, pintor y maestro de maestros, hijo del también pintor Maximino Peña Muñoz (ilustre artista y socio fundador del Círculo de Bellas Artes) fundó la Academia Artium Peña en el año 1940, en donde se ha dedicado toda su vida a la enseñanza de la pintura. En la actualidad su hijo Eduardo Peña Nuñez, licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, dirige la nueva Academia Artium Peña, ejerce la docencia desde 1969, y compagina la labor pedagógica con la pintura y la fotografía.

3 NAVAS, A.: “María Pilar Pérez Ochoa, Pintora Donostiarra, expone en Madrid”. San Sebastián, revista anual ilustrada. Año XXIII, nº 23 (1957): p.79.

4 VV.AA.: Irene Laffitte. [Cat. exp.]. KutxaGizarte eta Kultur Fundazioa Gipuzkoa Donostia Kutxaren Gizarte Ekintza. Fundación Social y Cultural Kutxa Obra Social y Cultural Kutxa, Caja Guipúzcoa San Sebastián. San Sebastián. 1996. p.53.

5 Este retrato pudo desaparecer en el incendio que el caserío propiedad de Irene Laffitte sufrió en agosto de 1982, y en que se destruyeron diversos cuadros, y objetos artísticos y personales de Irene Laffitte. Poco después del siniestro y para sufragar las pérdidas ocasionadas, sus compañeros de profesión organizaron dos exposiciones para obtener fondos, una en la Caja de Ahorros Provincial de San Sebastián y otra en la Galeria Kriss de Irún, participando en ella Mª Pilar Pérez Ochoa.

6 MINA, J.: El Ateneo Guipuzcoano. Una historia cultural de San Sebastián. Txertoa Argitaletxea. Donostia – San Sebastián. 2008. p.176 y 206.

7 “Ondina”, en el Círculo Cultural Guipuzcoano”. CINE Y TEATRO. La Voz de España, 19.04.1958. p.6.

8 En la información sobre María Pilar Pérez Ochoa de la Auñamendi Eusko Entziklopedia de Bernardo Estornes Lasa Fondoa, se comenta que: “Destaca entre sus obras la titulada “Danzantes”.