600 Zenbakia 2011-11-11 / 2011-11-18

Gaiak

Nativos digitales: Una aproximación a la socialización tecnológica de los jóvenes

MERINO MALILLOS, Lucía



Partiendo de la hipótesis de que la actual generación de jóvenes puede ser considerada nativa de la cultura digital, se han analizado los procesos mediante los cuales los jóvenes construyen significados y desarrollan prácticas cotidianas vinculadas a lo tecnológico.1

A pesar de lo fácil que pueda parecer, analizar la juventud en términos sociológicos implica atender a una multiplicidad de elementos que, en conjunto, componen el entramado simbólico-social alrededor del cual se articula la juventud como realidad social. La juventud se ha llenado de significados y prácticas sociales propias, que la dotan de una identidad propia en términos de cultura juvenil, de ahí que resulte interesante analizar las formas mediante las cuales los jóvenes participan en los procesos de creación, producción y reproducción social.

Dentro de ese entramado simbólico-social, las nuevas tecnologías y su consumo modelan cada vez más las formas de ocio de los jóvenes. Así, consumo, ocio y nuevas tecnologías son las tres grandes dimensiones interrelacionadas que definen muchas de las prácticas cotidianas de la actual generación de jóvenes: la generación digital.

La cultura digital, como contexto en el que ubicar a los nativos digitales, hay que entenderla como la cultura propia de la sociedad en la que el sistema de tecnologías de las información y de la comunicación configura decisivamente numerosas prácticas sociales y formas de producción de lo social como la comunicación, la interacción, la producción, la investigación, la información... Y hay que entender la relación entre el contexto social y las tecnologías como un proceso dialéctico: las nuevas tecnologías no están predeterminadas, sino que sus significados y significaciones dependen de la complejidad y contingencia de las formas en que se insertan en los contextos y prácticas de uso. Así, la cultura digital sólo tiene sentido en la medida en que es utilizada, practicada por los actores sociales, entre los cuales destaca sobremanera la juventud.

Foto: Carolyn Coles.

El consumo, más allá de su significado mercantil, se ha erigido como elemento identitario de la cultura juvenil por la transmisión de significados culturales que conlleva; los jóvenes, más que consumir bienes y servicios, consumen estilos de vida. Y ese consumo que practican los jóvenes no supone una mera reproducción pasiva de la sociedad, sino la producción activa de ésta, la producción de significados y sentidos a través de sus prácticas cotidianas, lo que se conoce como trabajo simbólico.2 Integrados los procesos de consumo en su vida cotidiana como procesos de socialización, en especial con los pares, los jóvenes no se limitan exclusivamente a consumir lo tecnológico, sino que a través del trabajo simbólico, dotan a las tecnologías de un sentido nuevo e inesperado, producen significados y usos tecnológicos, desarrollan destrezas y habilidades, y en último término conocimiento; es decir, practican un consumo creativo.

El consumo, especialmente el consumo tecnológico, es el patrón a través del cual se configuran numerosas prácticas de ocio de los jóvenes. El tiempo de ocio ocupa un espacio progresivamente central en la cultura digital. Pero lejos de concebir ese espacio-tiempo para el ocio como algo improductivo, entendemos que el ocio produce destrezas, conocimiento y socialización, y por lo tanto, entendemos que es productivo.

Así, cultura digital, consumo y ocio convergen para dar forma a los nativos digitales, la actual generación de jóvenes cuya vida cotidiana está profundamente atravesada por procesos y prácticas tecnológicas.

La generación digital, comparada con generaciones previas, ha desarrollado capacidades nuevas: mayor inteligencia visual, gusto por la hipertextualidad o acceso no lineal a la información, inmediatez, más capacidad de resolución de problemas sin necesidad de consultar el manual... En particular, ha desarrollado la capacidad de socializarse en red. Para saber si tales cambios se han producido, necesariamente hay que preguntar a los jóvenes acerca de sus prácticas tecnológicas cotidianas, y el significado de las mismas. Ésta ha sido la principal labor de campo de esta tesis.

Cuando uno se acerca a los jóvenes se da cuenta de que les cuesta explicar el significado que las nuevas tecnologías tienen para ellos porque, debido a la normalización, se han convertido en un elemento estructural más de su vida cotidiana. Esa rutinización o normalización hay que entenderla desde los procesos de socialización tecnológica que los jóvenes han experimentado.

Proponemos el concepto de socialización tecnológica para entender los procesos de relación entre personas y nuevas tecnologías, concepto que engloba tanto la domesticación tecnológica3 como la alfabetización digital.4 Ambos han formado parte de la socialización tecnológica primaria de los nativos digitales, de ahí que sean considerados como tales. Desde su infancia han estado rodeados de aparatos en su vida cotidiana, y han aprendido su manejo a través de la curiosidad, del ensayo, desde una visión lúdica, como si de un juego se tratara, sin miedo a la máquina. Las habilidades que han adquirido no son sólo instrumentales. La alfabetización digital es constante, de ahí que se imponga en los usuarios de las nuevas tecnologías una adecuación constante a las innovaciones tecnológicas. Y esta habilidad parece connatural a los nativos digitales porque su socialización tecnológica ha sido primaria. Y no sólo ha sido primaria, también ha sido lúdica. Los jóvenes han adquirido esos conocimientos y destrezas jugando con videojuegos, ya que estos fueron la primera tecnología digital a la que tuvieron acceso y de la que hicieron uso. Los videojuegos constituyen la primera pantalla de entrada en la cultura digital para los nativos digitales.

Foto: DeclanTM.

Los jóvenes de la generación digital se apropian de las nuevas tecnologías de manera creativa. Son capaces de realizar interpretaciones, usos y aplicaciones de una determinada tecnología e incorporarla a sus prácticas cotidianas, asumiendo que no tienen por qué corresponderse necesariamente con las finalidades para las que había sido pensada o diseñada. Y esta apropiación creativa que realizan debemos entenderla como una fuente de innovación social. Los jóvenes de la generación digital son leading users de lo tecnológico, su maestría en usos y habilidades tecnológicas es tal que se ha abierto un debate en torno a la brecha generacional que podría estar produciéndose.

Si hoy los jóvenes son expertos, su autoridad en destrezas tecnológicas debería hacernos plantear una posible inversión en la forma tradicional de transmisión de conocimiento. Quizá debemos estar preparados para asumir que de los jóvenes también podemos y debemos aprender, sobre todo en lo que respecta a sus habilidades tecnológicas.

Aun cuando los jóvenes valoran el uso individual de las nuevas tecnologías, esta privatización del consumo tecnológico no significa necesariamente que los encuentros sociales estén siendo sustituidos por el aislamiento social. Los jóvenes están incorporando las nuevas tecnologías como nueva forma de contacto e interacción. No sustituyen sino que incorporan. Esta concepción de lo tecnológico como medio de relación e interacción fue palpable a lo largo de todo el proceso de trabajo de campo. Para los nativos digitales lo importante no es estar conectado, sino tener la posibilidad de estar siempre en contacto. El fenómeno de la hipercoordinación define esta práctica social consistente en revisar de forma continua los encuentros con los pares a través del uso de aparatos tecnológicos, especialmente a través del móvil y de las redes sociales.

Las nuevas tecnologías son espacios de socialización libres de autoridad adulta en los que los jóvenes de la generación digital se relacionan con sus pares: son experiencias participativas, igualitarias, de negociación de su propia identidad, tanto individual como de grupo. Son parte constitutiva de sus formas de relación, de vincularse simbólicamente a otros, son espacios que generan interacción e intercambio con otros jóvenes. En especial las redes sociales, ya que constituyen un contexto en el que todo puede ser mirado y mostrado, lo cual supone una fuerte satisfacción simbólica para ellos.

Todo esto se esto se hace especialmente relevante de entender de cara a afrontar un futuro en el que la Generación Digital 2.0 supera las destrezas, habilidades y conocimiento de los que hoy consideramos que forman parte de la actual generación digital. Parece que los que hoy son niños, serán dentro de no mucho jóvenes con mayor autoridad tecnológica, en términos de conocimiento y destrezas, que los actuales nativos digitales.

1 Actualmente investigadora post-doctoral en la UPV/EHU, realizó su tesis doctoral en el departamento de Sociología II de la UPV/EHU siendo becaria predoctoral FPI del Gobierno Vasco.

2 El concepto trabajo simbólico hace referencia a la aplicación de las capacidades humanas a los recursos simbólicos y materiales para producir significado.

3 La domesticación tecnológica hace referencia a los procesos mediante los cuales las tecnologías son incorporadas a las prácticas cotidianas de sus usuarios.

4 La alfabetización digital consiste en dotar de conocimientos y habilidades a las personas para que puedan hacer uso de las nuevas tecnologías.