194 Zenbakia 2003-01-10 / 2003-01-17

Elkarrizketa

Maialen Lujanbio: "Los bertsolaris somos un modelo a seguir de entendimiento entre generaciones"

DOXANDABARATZ OTAEGI, Beñat

Entrevista: Maialen Lujanbio Maialen Lujanbio, bertsolari "Los bertsolaris somos un modelo a seguir de entendimiento entre generaciones" * Beñat Doxandabaratz La cita es en Los Tilos de Hernani. Después de comer, justo cuando los txikiteros y demás fauna de este pueblo República cumplen con el ritual revitalizante de la siesta. Maialen aparece con la cara fresca y relajada. Pero al decirle que tendremos que sacar unas fotos nos comenta que sea cuanto antes, ya que "aprovechando que no hay nadie mirando saldré mucho más natural". "Si empieza a venir la gente... madre mía, ¡Qué vergüenza!, añade. Aunque nada más iniciar la conversación nos avisa de que es tímida, Lujanbio habla mirando a los ojos; la suya es una mirada juguetona y que a lo largo de la entrevista desviará varias veces para saludar con un alegre "Iepa" a sus amigos que, recién resucitados de la siesta, empiezan a entrar en los bares. ¿Cuál es la diferencia entre la Maialen persona y la Maialen bertsolari? La diferencia está en el disfraz. Cuando cantamos los versos llevamos el disfraz puesto, aunque también es verdad que nuestra forma de ser también la sacamos a relucir. A pesar de subir al tablado, no se consideran actores. ¡No, para nada! Por el mero hecho de aparecer ante un público ya parece que eres atrevido y le echas morro a la cosa. Pero no es así. A mí, por ejemplo, me daría muchísimo corte si tuviera que hacer teatro. Antes usted era de las que siempre salían "al ataque". Sí, no sé el motivo; pero es verdad que cuando empezamos con las estrofas de ocho versos, las chicas jóvenes adoptábamos una táctica atrevida y respondona. Luego, con el paso del tiempo, dentro de ese corsé me empecé a sofocar y he ido cambiando. Quitarse esa imagen no sería fácil. Desde luego que no, ya que entre el bertsolari y el público se crea un estereotipo. Pero bueno, creo que he conseguido salirme de ese corsé y acercarme a otro terreno. Una vez conseguido el "pasaporte" de mujer bertsolari, ¿cómo le acogieronlos "dinosaurios" del bertsolarismo? Muy bien, ya desde el comienzo. Los bertsolaris veteranos, además de recibirnos bien, nos han cuidado. Eso sí, sin mimarnos mucho. Y nosotras, por nuestra parte, los hemos espoleado. En cambio, a los que más les ha costado acostumbrarse a ver mujeres bertsolaris ha sido a los aficionados más tradicionales, que recelaban un poco de nosotras. Hoy en día, al público poco le importa si el bertsolari lleva txapela, pendientes, piercing o patillas. Sí, afortunadamente, esos recelos ya han quedado atrás. Lo que quiere la gente es escuchar versos de buen nivel y le da igual cuál es nuestra pinta o edad. Saciemos la curiosidad de la gente: ¿Cómo se gana la vida un bertsolari? Pues en mi caso, además de cobrar un poco por las actuaciones, realizando encargos, traducciones, versos escritos y recogiendo documentación para luego contrastarla. Por tanto, en su caso, ser Licenciada en Bellas Artes ha sido una opción estética. Algo así. Aunque haya hecho mis pinitos haciendo carteles, no tenía aspiraciones profesionales en ello. Me pareció la carrera más adecuada para encauzar esa creatividad mía. Entre los bertsolaris, hay algunos que desafinan más de la cuenta. Yendo eso en su contra, ¿no deberían recibir alguna lección de canto? A decir verdad, no estaría mal, dado que sería para nuestro propio bien. Porque en definitiva, un verso bien recitado es más efectivo, vendible y mucho más agradable para el oído. Es algo que cada bertsolari tiene que sopesar y que yo sepa, algunos ya se están empleando en ello. Por otro lado, hay otro mito que dice que el bertsolari no tiene que recitar el verso, sino "echarlo". Es decir, que tienen más importancia el texto y las ocurrencias que la entonación. En ese sentido, hay bertsolaris que, a pesar de cantar bien, no han tenido ningún éxito como tales. Es un valor importante, pero añadido. ¿Qué ocurriría si no dispusieran de micrófono? ¡Uy! Que tendríamos que cuidar y trabajar mucho más nuestra formade recitar. ¡Qué remedio! Visto desde fuera, parece que ustedes los bertsolaris, más que una gran cuadrilla, forman un clan. Creo que es verdad, aunque no creas que esa imagen de familia la hacemos a posta. Por supuesto que hay relaciones mejores y peores, pero en general tenemos un ambiente muy bueno, con un entendimiento mutuo y enriquecedor, sobre todo teniendo en cuenta que somos varias generaciones las que andamos juntos. Por ese lado, la relación intergeneracional entre los bertsolaris de 18 a 75 años es mucho más normal en comparación a la que existe en nuestra sociedad. La juventud y los mayores entendiéndose. ¡Sorprendente! ¡Desde luego! Es un aspecto que chirría en nuestra sociedad, esa falta de consideración que hay hacia los mayores, sin dar ningún valor a su experiencia. Pero no creas, lo mismo ocurre con las palabras de los jóvenes; ¿cuántas veces no habremos oído la frase: son cosas de jóvenes, ya se les bajarán los humos. Por todo esto que te digo, los bertsolaris somos un modelo de entendimiento entre generaciones. A iniciativa de la Asociación de Bertsolaris, acaban de hacer un estudio sobre los temas más utilizados en el bertsolarismo actual. ¿A qué conclusiones han llegado? En primer lugar, que hay algunos temas que, aun existiendo matices, no cambian nunca. Son los temas relacionados con los fundamentos de la vida: el amor, el sexo, la amistad, el trabajo, etc. Y luego están los temas anecdóticos, ligados a un lugar o época determinados, como pueden ser la temporada de caza o la de sidra. ¿Y no tienen temas "tabú"? Humm, no se me ocurre ninguna. Hombre, nos ha ocurrido ir a un sitio y los de allí decirnos: "por favor, no cantéis sobre este tema". Por ejemplo, en los días previos al alarde de Hondarribia. De todos modos, muchas veces somos nosotros mismos los que nos autocensuramos, como cuando al acabar una cena animada nos planteamos si es o no oportuno mencionar la situación política. Después del "boom" vivido a principios de los años90, el mundo del bertsolarismo se ha popularizado, tanto en el número de aficionados como a la temática. La cuestión de "salir del armario", por ejemplo, ¿hasta qué punto les ha llegado? (Risas) Que yo sepa, entre los bertsolaris nadie ha reivindicado su condición sexual. Pero por otro lado, hasta hace bien poco, aunque no fuera un tema tabú, salía en muy pocas ocasiones. Ahora, por el contrario, es un tema que sacamos a menudo, porque, al fin y al cabo, los bertsolaris reflejamos los temas candentes en nuestra sociedad. Tanto en el tema como en el desarrollo de un recital de versos, ¿hasta dónde llega la responsabilidad del que pone el tema y dónde empieza la del bertsolari? Ese ha sido otro de los temas de estudio. La conclusión ha sido que la colaboración entre ambos tiene que aumentar hasta el punto de formar un equipo, para así conocernos mutuamente y dar la sensación de que vamos juntos y no como hasta ahora, cada uno por su lado. ¿Cuáles han sido las quejas de ellos? Los que moderan las sesiones y ponen el tema reivindican que ellos no se limiten a ser los "botones" de turno que "abren" la puerta a los bertsolaris, sino que se reconozca su protagonismo y se aprecie su labor creativa. ¿Y las de los bertsolaris? Nuestras reivindicaciones han girado en torno a que los temas que se nos propongan no sean esperpénticos ni liosos, sino que se remitan a temas cercanos y reales, para que así nos den la oportunidad de recitar acerca de un mundo que conocemos. Los bertsolaris, ¿son unos equilibristas sin red? ¿O lo suyo es algo más parecido al "puenting? Bueno, lo de la red es bastante relativo, según lo mires desde arriba o desde abajo. En mi opinión, no tenemos una red debajo y menos aún cuando tienes que improvisar el verso en 10 segundos y delante de 500 personas; en esos momentos estás bastante desnudo. Si bien también es cierto que el apoyo del público nos hace ver una pequeña red. No obstante, sí que tienen recursos para atarse en ese salto. Sí, pero sólopara no rompernos la crisma, siempre ayudados por la psicología a la que recurrimos en ese instante. De todos modos, teniendo en cuenta que estamos siempre jugando con la improvisación, siempre tenemos el riesgo de resbalarnos. ¿Le ha ocurrido alguna vez no acertar con la rima y quedarse totalmente "en blanco"? Sí. Mas de una vez se me ha olvidado el final del verso y quedarme totalmente callada. ¡Uf! Es muy duro, son unos segundos interminables, por mucho que la gente te vea como más humana y te quiera empujar con su mirada. Al acabar de echar el verso, es cuando el bertsolari suelta su adrenalina. Pues sí. Cuando estás a punto de fallar sueltas la adrenalina y la sientes subiendo y bajando. Esa es precisamente nuestra motivación, nuestra dosis. Si no, no merecería la pena. Al hilo de eso, hace poco estuve viendo las fotos de la Final del Campeonato de Bertsolaris y de verdad, daba pena ver qué caras teníamos lo que estábamos compitiendo. ¡Qué sufrimiento, cansancio y tensión! ¿A costa de qué tenemos que estar en ese plan tan penoso durante ocho horas? Un poco masoquistas sí que son. Un pelín sí. A pesar de estar al borde, aguantamos la presión y al final conseguimos nuestro premio. Ese anhelo es precisamente el que nos lleva a darle la vuelta a esa situación. El agradecimiento del público es agua revitalizante para el bertsolari. Cierto. Por ejemplo, cuando vamos a recitar a zonas no euskaldunes, el que cada verso nuestro sea como un regalo para los de allí. O el ver que la gente siente tus versos, se implica y se ríe nos da mucha fuerza. Y durante los campeonatos, ¿les puede más eso que los sacrificios de la competición? Hombre, yo creo que sí, porque el Campeonato de Euskal Herria, al ser una vez cada cuatro años, es como nuestra Olimpiada. Pero también es cierto que el grado de exigencia es muy alto. Al igual que los deportistas, es nuestra responsabilidad llegar en el punto justo de forma y no hacerlo pasado de rosca. Como si fuera un entrenamientodeportivo. Van a la par, por mucho que las nuestras sean otro tipo de series. Eso es algo que se comentó en el último campeonato: que si es conveniente cuidarse mucho, que si el día del campeonato es mejor madrugar y comer bien antes de que éste empiece a las once, etc. Pero creo que uno de los pocos que se aplica esa vida sana es Andoni Egaña (sonríe como diciendo: a ver qué me contesta cuando lo lea); los demás funcionamos más por intuición, independientemente de lo que se nos venga encima. Con todo, es innegable que para recitar buenos versos es fundamental tener la cabeza en su punto y ahí intervienen muchos factores: salud, momento personal, ganas de recitar, etc. A los bertsolaris les mueve la pasión hacia el idioma, a semejanza de los trovadores de la Edad Media. No sé si llegará a tanto. Pero es cierto que el bertsolarismo puede ser una herramienta muy útil no sólo en la recuperación de una lengua, sino a la hora de enganchar a los más jóvenes y no digamos ya en las zonas no vascófonas de la Margen Izquierda o Araba, o incluso en lugares donde el euskara está en retroceso como Nafarroa e Iparralde. ¿Y por qué Porque en caso de saber transmitir bien el verso, puede resultar un juego divertido, en tanto en cuanto el euskara es un idioma flexible. Ya que menciona la flexibilidad del euskara, en su opinión, ¿hasta qué punto se pueden / deben utilizar los castellanismos? Esa es una cuestión que siempre va a estar ahí. A mi entender, los castellanismos, en la medida que constituyen herramientas de comunicación y si son más efectivos que otras formas, ¿por qué no utilizarlos? Pero al mismo tiempo, eso denota una carencia nuestra, en el sentido de tener que utilizar un castellanismo pensando que en euskara carecerá de fuerza. Las palabras nuevas sí que son del todo lícitas. Yo soy del todo partidaria de un argot para el euskara. Además es un terreno muy poco trabajado. En ese aspecto, es de destacar el trabajo que están haciendo Asisko Urmeneta y Kike Amonarrizpara crear nuestro propio argot, reflejo de la comunicación del día a día. Y como a los chavales les gusta, puede ser un puente para que empiecen a disfrutar con el euskara. Recientemente, Jon Sarasua ha recitado unos versos en castellano. ¿Es eso señal de un aperturismo para recitar también en este idioma? No, ha sido un experimento puntual con motivo de la visita de unos mejicanos. Pero no creo que eso vaya a suponer la incorporación del castellano en nuestros versos. De todos modos, este tipo de cosas nos vienen muy bien, pues nos permiten cogerle el truco a la riqueza de otro idioma. Ya que menciona la riqueza, hablemos de viajes. La Maialen persona, ¿ha vuelto más realizada de los cinco viajes del proyecto Pangea? No se si más realizada, pero sí que me he observado a mi misma fuera de un contexto de seguridad, para de esa manera ver cómo me siento y me comporto en un lugar extraño, lejos de los míos. Y no cabe duda de que así, una se conoce mejor a si misma. Denos una imagen que se le haya quedado en la retina de cada uno de los países que ha visitado. Los Estados Unidos: Me sorprendió gratamente su naturaleza; el Yosemite Park, por ejemplo. Y luego también una ciudad como San Francisco, tan cosmopolita y liberal. Igualmente, la forma de vida de los euskaldunes de allí me pareció particular y especial. Australia: Los colores, de unos tonos que hasta entonces yo no conocía. Antes no podía imaginarme que la tierra pudiera ser tan roja y el cielo tan azul. Las dimensiones y grandiosidad del paisaje. Argentina: El alarde de la naturaleza, un contraste de climas y parajes totalmente opuestos, desde Iguazú hasta los glaciares de la Patagonia. La cordialidad de la gente. Rusia: Las dificultades para viajar, así como la frialdad y falta de amabilidad de los rusos/as. Seguramente, sus crudas condiciones de vida no les dejan demasiadas ganas para ser agradable con el turista. Si yendo en primavera nos pareció durillo, imagínate lo que será en pleno invierno. Jordania: Justo lo contrario: la cordialidad de la gente y el clima sofocante. Como en todos los países árabes, mucho misterio, sobre su cultura y sus creencia; sobre todo me quedé con las ganas de conocer el mundo de las mujeres: ¿cómo será su vida de puertas adentro? Está claro que al menos desde nuestros valores, no podemos emitir juicios de valor acerca de su realidad. En Jordania, por ejemplo, ¿percibió una concepción distinta del tiempo? Sí, muy distinta. Cuando el principal cometido es sobrevivir, se antoja imprescindible vivir el presente, tomando decisiones para el momento e utilizando los recursos disponibles. Me viene a la memoria cómo vivía la gente fuera de las ciudades, ganándose la vida como podían en el desierto y cuando aparecían los turistas, improvisaban y se ponían a hacer de guías para ellos. Como filosofía de vida está muy bien, lo que pasa es que aquí todos llevamos una vida cuadriculada, con la agenda llena de citas y cosas que hacer. Viajar se ha puesto de moda. ¿Qué le parece? Viajar es enriquecedor y te hace bien. Pero al mismo tiempo está muy mitificado. Ahora parece que todo el mundo tiene que salir por pelotas con destino a lugares exóticos; y que el que no lo haga es un pobre hombre. Pero no es así. De hecho, los únicos pobres hombres son los que viajan por pura pose. Maialen Lujanbio Hoy en día resulta habitual encontrarse con mujeres bertsolaris. Sin embargo, una de las primeras en cruzar el puente fue Maialen Lujanbio Zugasti (Hernani, 1976). Y a la chita callando ha ido progresando; tanto, que en el último Campeonato de Bertsolaris terminó segunda, por detrás del vencedor Andoni Egaña. A tenor de la opinión de los más entendidos, además de estar ya en la élite, no queda lejos el día en que Maialen se vista con la txapela de campeona, tales son sus aptitudes para el bertsolarismo y a las que ella suele añadir giros de artista ; no en vano es licenciada en Bellas Artes, a fin de encauzar ese caudal creativo del que hace gala. BeñatDoxandabaratz Fotografías del autor Euskonews & Media 194. zbk (2003 / 01 / 10 17) Euskomedia: Euskal Kultur Informazio Zerbitzua Eusko Ikaskuntzaren Web Orria