139 Zenbakia 2001-10-11 / 2001-10-19

Elkarrizketa

Joxerramon Bengoetxea: "Hoy en día no sería posible fundar Europa"

DIAZ DE MENDIBIL, Ismael

Elkarrizketa: Joxerramon Bengoetxea Joxerramon Bengoetxea Caballero, experto en temas europeos "Hoy en día no sería posible fundar Europa" * Traducción al español del original en euskera Ismael Diaz de Mendibil Tras tres años de permanencia en el Gobierno Vasco, Joxerramon Bengoetxea parte de nuevo hacia Luxemburgo, país donde años atrás ejerció como abogado en el Tribunal de Justicia Europeo, una ocupación que volverá a desempeñar. Sin embargo, asegura que su estancia no será prolongada, ya que considera preferible disfrutar de la movilidad. En todo caso, confiesa que, esté donde esté, su meta principal siempre será Europa. ¿Cómo se definiría a sí mismo: como profesor, abogado, político? Me considero un teórico del Derecho, especializado en Derecho europeo. Al menos, eso es lo que me gusta. ¿Por qué no se especializó en Derecho laboral o familiar? Siempre me he sentido atraído por la Teoría del Derecho. Además, siento especial predilección por el Derecho internacional, principalmente por el Derecho Europeo. Soy muy europeísta. Creo en la Unión Europea y he encaminado mi trabajo hacia ella. Con tal fin, cursó sus estudios fuera de Euskal Herria. Decidí marcharme a Escocia, porque era allí donde se encontraba el experto que consideraba más interesante. Allí tuve ocasión de conocer lo que son la pluralidad, los problemas de los Estados, el papel de los países sin condición estatal, etc. También estuve en Alemania e Italia cursando sobre temas relacionados con Europa. Tras finalizar sus estudios, comenzó a trabajar como profesor en la Universidad del País Vasco, aunque no por mucho tiempo, ya que pronto partió hacia Luxemburgo. Así es, al Tribunal de Justicia Europeo. Allí ejercí como abogado junto a un juez, elaborando los informes que necesitaba para dictar las sentencias. Un trabajo sumamente interesante. Siendo usted un teórico del Derecho, ¿cómo le resulta el paso de la teoría a la práctica? ¿Cómo se aplica la teoría ante un problema práctico que se presentaen el Tribunal, pongamos por caso pesquero? La clave del Derecho es el lenguaje. A fin de cuentas, el Derecho consta de documentos, y cada parte debe fundamentar sus pretensiones en el lenguaje legal. Ahora que lo menciona, el lenguaje legal resulta muy complicado para los ciudadanos de a pie. Se dice que los juristas empleamos un lenguaje complicado. Yo también lo creo. El Derecho en sí es técnico, pero es que además hay quienes lo tecnifican más de lo necesario, para de alguna forma seguir ostentando el poder del conocimiento. Otro tanto sucede con los médicos, economistas, etc. Creo que las cosas se podrían explicar con más claridad, porque es evidente que eso no es bueno. Las encuestas revelan que los ciudadanos nos sentimos muy distantes las instituciones de la Unión Europea. Ahí la culpa la tenemos todos, medios de comunicación inclusive. Pero, ¿creen los Estados en Europa? Unos sí, otros no. Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, varias autoridades decidieron fundar Europa para adoptar una serie de medidas con el objeto de evitar que volviera a tener lugar otra atrocidad semejante. La creación de Europa perseguía superar los nacionalismos tal y como se concebían por entonces, que provocaban la destrucción, la división, la guerra y la violencia. En mi opinión, esa interpretación del nacionalismo era incorrecta. Hoy en día no sería posible fundar Europa. Ahora las autoridades compiten entre sí para ver quién saca más jugo a la apuesta europea. Esa acepción no es aceptable. Europa no nació con ese fin. En teoría, el proyecto europeo tiene futuro, pero en la práctica, en las cumbres que se celebran entre las máximas autoridades, los Estados se muestran temerosos de perder su poder. Ésa es la cuestión. Al limitarnos a pensar desde una visión estatal, no pensamos que pueda haber nada por encima de los Estados, no confiamos en esa posibilidad. Los medios de comunicación tienen mucho que ver. Por ejemplo, en los deportes. Los titulares rezan que "los españoleshan obtenido X medallas en las Olimpiadas", pero nunca dicen que "Europa ha obtenido X medallas", precisamente porque no se piensa desde la condición europea. Pero, ¿por qué no? ¡Somos europeos! Los medios de comunicación deberían colaborar en fomentar ese sentimiento. Hablábamos de las cumbres. Usted, desde su condición de vasco, ¿se muestra partidario de que su país pueda expresar su postura en tales reuniones? Desde luego. Yo quiero que se me escuche, no para salir siempre con las de ganar, pero sí para que los allí congregados conozcan cuál es la opinión que los vascos podamos tener en torno a diversos temas. Es más, me gustaría poder defender mis intereses. Algunas veces saldré ganando, otras no. Euskal Herria no es menos que España. En resumen, es una cuestión de soberanía. ¿Es posible tener voz y voto en la actual situación jurídico política de Europa? Es difícil, pero si España diera su consentimiento, sí sería posible. Sin embargo, ¿cómo conciben los representantes españoles España? Para ellos España es Madrid, y hay un único Gobierno. Las comunidades autónomas están consideradas enemigas del Gobierno Central. Los alemanes conciben el Estado de otra forma; Alemania la integran el Gobierno central y los landers, y éstos cuentan con una representación en Bruselas: nombran entre todos a un representante, y luego participa en las reuniones. Esta sería una de las posibles fórmulas. Otra sería la de Escocia. En el Reino Unido la representación varía en función del tema a tratar: a veces el ministro británico va acompañado del ministro escocés, y otras ocasiones va sólo el escocés en nombre de todos los británicos. Y hay más modelos: el de Austria, el de Bélgica... También hay Estados centralistas. España, en teoría, dada la presencia de las comunidades autónomas, no es centralista, pero su comportamiento sí lo es. Y no toda la culpa recae en el PP, porque el PSOE actúa de igual manera. Las autonomías les incomodan. Y para cambiar eso sólo hace falta voluntad. Nohacen sino dar motivos a quienes aseguran que no hay nada que hacer. Repito que para que los vascos estemos representados en Europa no hace falta modificar ninguna norma, es cuestión de voluntad. La llegada del euro está ya próxima, pero ¿cree usted que el proyecto europeo ha sufrido un retroceso en estos últimos años? Es cada vez más evidente que los Estados pueden ser egoístas. Y ése es el verdadero retroceso. Con ese tipo de planteamientos, nadie se presta a otorgar nada. Pero yo quiero mostrarme optimista. Estamos consiguiendo un mercado común, el euro, nuestras empresas realizan muchas compraventas en Europa... Todo eso nos resulta beneficioso. Por otra parte, en Europa se están desarrollando políticas nuevas que cada vez nos afectan en mayor medida. Europa es una realidad, aunque desconozco si nos damos cuenta o no, o hasta qué punto conocen esa realidad los periodistas que nos informan. En lo que respecta al futuro, ¿cuál es el reto de Europa? Dotar de contenido a la ciudadanía. Aunque somos ciudadanos europeos, debemos explicar su significado. Quienes saben mucho de este tipo de derechos y obligaciones son los estadounidenses. ¿Destaca algún líder entre las autoridades? Los líderes son producto de los medios de comunicación, y el problema es el modo en que estos medios están distribuidos en Europa, porque al estar en manos del Estado, están supeditados a una serie de intereses. No les interesa facilitar una perspectiva europea, porque es un tema que no llegan a dominar. Tampoco han resultado de gran ayuda los medios de comunicación alternativos, porque opinan que la Europa que se ha construido pertenece a los comerciantes. También los abertzales vascos tenemos unos esquemas demasiado simplistas y muy ligados al Estado, esquemas que habremos de superar para formar Europa. No nos damos cuenta, pero luego apenas tenemos fuerzas ante la globalización. "Eso no está bajo nuestro control", "Eso no lo decidimos nosotros", "Eso lo han impuesto los grandes Estados"...¿Y qué hay de nosotros? Si realmente queremos ser libres, tenemos que localizarnos en un contexto más amplio, de lo contrario no hay nada que hacer. A principios de año volverá de nuevo a Luxemburgo. ¿Qué tal se vive allí? Es un país pequeño, aburrido en opinión de muchos. Tranquilo, muy verde... como aquí. Tienen una gran calidad de vida. Luxemburgo no es un país para hacer parrandas, para eso, nada como Euskal Herria. Se encuentra en un enclave muy interesante, y son más ricos que nosotros. Su calidad de vida es mayor, aunque ¿eso cómo se mide? Aquí, en general, vivimos muy bien, sabemos divertirnos. Allí la gente es más solitaria. En las calles no se ve la alegría que tenemos aquí. ¿Cuánto tiempo tiene previsto permanecer allí? No lo sé, me resulta difícil de concretar. Creo que unos dos años. Luego ya veremos, porque siempre ando de un sitio para otro. Yo a la vida le pido pluralidad, diversidad de perspectivas y experiencias, y aprender a base de trabajar en distintos puestos. Durante los últimos tres años ha sido Viceconsejero de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Vasco. ¿Cómo calificaría la experiencia? Como bonita, interesante y dura. No es un trabajo fácil, porque el propio Departamento tiene dificultades. Por una parte están los sindicatos, por otra los empresarios, y en medio está el Gobierno, que tiene que tratar de mantener el equilibrio. También tenemos el problema del paro, aunque en estos últimos años ha disminuido. ¿Han sido años buenos y malos? A mí me ha resultado muy dura la actitud que ha tomado el Gobierno español respecto al plan Hobetuz. Me parece una barbaridad. Nuestros trabajadores y empresas abonan unos 6.000 millones de pesetas, y ellos nos han devuelto 1.500 millones. ¡Menudo robo! Es una actitud que, en mi opinión, descubre la verdadera faceta del PP. Además, los principales sindicatos y empresarios han permanecido callados y se han mostrado de acuerdo. Como aspecto positivo, destacaría la educación laboral. El servicio de orientaciónpara el empleo, por ejemplo, ya está en funcionamiento. Desde Euskal Herria gestionamos mejor, porque nuestra administración es más eficaz. ¿La presencia de Izquierda Unida en el Gobierno Vasco facilitará las relaciones entre sindicatos y empresarios? Yo no creo que las relaciones vayan a ser necesariamente mejores. Creo simplemente que la presencia de Izquierda Unida es positiva, y punto. Es buena para todos, resulta enriquecedora, realizará aportaciones progresistas... Tenderá hacia la izquierda, y eso no es malo. ¿Podríamos calificarlo como político? Yo no me considero un político, aunque todos ellos me inspiran un enorme respeto. Algunos afirman que todos los políticos son iguales, pero no es cierto. Cada partido se rige por sus propias normas, y sus decisiones nos afectan a todos los miembros que lo formamos. No aceptan divergencias en su seno, al parecer porque la disparidad de opiniones les resulta perjudicial, aunque desde mi punto de vista, es justamente al revés. Nunca dejaré de ser militante, pero no quiero ser político de por vida. A pesar de pertenecer a un partido, me considero una persona muy independiente. Si algún día viera que mis reflexiones no se ajustan al partido, no tendría inconveniente en abandonarlo. ¿Cuándo piensa regresar a la universidad? La universidad es mi verdadero norte. Volveré para investigar, ya que me gustaría ahondar mis estudios sobre las experiencias vividas en los distintos trabajos que he desempeñado. Me interesan mucho los temas europeos, de modo que, esté donde esté, trataré de hacer algo que esté vinculado a Europa. Fotografías: Ismael Diaz de Mendibil Euskonews & Media 139.zbk (2001/10/11 19) Eusko Ikaskuntzaren Web Orria