131 Zenbakia 2001-07-13 / 2001-07-20

Gaiak

Consideraciones en torno a veinte años de producción teatral en Euskadi

ORTEGA, Juan

Consideraciones en torno a veinte años de producción teatral en Euskadi Consideraciones en torno a veinte años de producción teatral en Euskadi * Traducción al español del original en euskera Juan Ortega Se me piden, sin duda por mi calidad de testigo, en absoluto implicado en el sector, unas consideraciones entorno a la trayectoria seguida por la producción teatral en el País Vasco, a lo largo de los últimos veinte años, más o menos...¡y nada menos!. Nada menos que veinte años y nada menos que la producción teatral en el País Vasco. Traspasos, "Pepe el romano". A finales de los setenta y principios de los ochenta, con el estreno de la democracia como principal acontecimiento, y la perspectiva de más libertades por las que tanto habían luchado las gentes del teatro (y otras gentes que habían recurrido al teatro para ejercer su lucha, proliferan a diestro y siniestro una serie de grupos teatrales en los que, mayoritariamente, había más intenciones que capacidad; grupos en los que se suplía la falta de preparación y de medios con trabajo y sacrificio sin que estos fuesen suficientes armas para superar una precariedad de la que pocos de esos grupos lograron zafarse. No obstante algunos lo consiguieron, pasando a formar parte de la historia del teatro en el País Vasco y convirtiéndose en un referente para quienes a continuación fueron llegando. Lo más difícil de la época fue pasar del teatro de aficionados a la profesionalización, porque la especialización, la concurrencia racional de todos los sectores que participan en una producción teatral, quedarían para más adelante. Eran los tiempos en que todos los componentes de un grupo hacían de todo, si acaso con el liderazgo de alguno de ellos, generalmente el director, y sin más protagonismo que el de los actores...que ejercían de técnicos de luz y sonido, de escenógrafos, de personal de carga y descarga, de vendedores del espectáculo y de choferes, si el grupo disponía ya de furgoneta, porque de garaje si solían disponer,siendo éste su sede, centro de producciones, oficina...O sea que estabamos como en todas partes, y si, como en todas partes, esta era la realidad dominante, es de reconocer que excepciones positivas las hubo. Una de las excepciones de aquella primera época fue la Cooperativa de Producción Teatral Denok, que surge en Vitoria en 1977 y que, trabajando con rigor, realiza y distribuye varios montajes, crea el Festival de Teatro de Vitoria, y anima en panorama teatral vasco durante varios años. Avanza la década de los ochenta y entre las decenas de colectivos teatrales, se consolidan unos cuantos, que con estructuras de cierta solidez y buenos equipos, empiezan a salir de Euskadi, dándose a conocer, naturalmente con muchas dificultades, en Festivales de prestigio y realizando giras, no muy rentables, pero esperanzadoras, hasta que, en 1983, se produce un hecho que pasaría a ser otro referente como lo fuera Denok, anteriormente, dentro de la evolución de la producción teatral en el País Vasco. Me refiero al montaje de "Oficio de Tinieblas" de Camilo José Cela. Fueron las compañías Cobaya, Karraka, Kukubiltxo, Orain y Teatro Estudio quienes aportaron sus efectivos para realizar una producción con amplio elenco y dirección de Ramón Barea. Su estreno, que despertó todo tipo de expectativas, supuso todo un éxito y sirvió para que "Oficio de Tinieblas" se presentase en el Festival de Otoño de Madrid, donde también fue bien recibido, contribuyendo a la apertura de nuevos horizontes para el teatro vasco. Para entonces, ya había nacido Antzerti, Servicio de Arte Dramático de Euskadi, llamado a ser, por una parte Escuela de Arte Dramático y por otra Centro de Producción Teatral mediante compañía oficial más o menos estable. Esta institución, lógicamente, suscitó muchas expectativas entre las gentes del teatro, en tanto suponía dar opciones de formación de intérpretes y técnicos y trascender del ámbito local en producciones que arrastrarían a las realizadas por la iniciativa de lascompañías privadas, que, además dispondrían de profesionales mejor preparados. Tras varios años de existencia, sobresaltos, cambios de trayectoria, aciertos y fracasos. Antzerti desapareció, si bien es de reconocer que los profesionales formados en su seno se incorporaron a las compañías, desempeñando en ellas sus diferentes funciones y mejorando el nivel de las mismas. Otra cosa es que la creación, funcionamiento y desaparición de Antzerti, requiriera un estudio minucioso, de hecho el asunto ya ha sido ampliamente tratado, y que las conclusiones sean tenidas en cuenta por los estamentos correspondientes a la hora de establecer futuras políticas en el ámbito teatral. Mientras tanto continuó la evolución involución de las compañías vascas, con predominio de la inestabilidad, lo que no es óbice para que la producción sea cuantiosa y los éxitos cada vez más frecuentes, y tendrían que pasar varios años desde la creación de Antzerti, hasta que surgiera otra iniciativa "oficial" con posibilidad de incidir en el terreno de la producción. Me refiero a Arteszena, Teatro Público de Guipúzcoa, que con el patrocinio del Departamento de Cultura de la Diputación de Guipúzcoa, se pone en marcha a modo de Unidad de Producción y Exhibición de espectáculos teatrales en 1992. Dirigieron Arteszena, Maribel Belastegui, del grupo Orain y Fernando Benués, de Ttanttaka. En este singular proyecto (no tengo constancia de la existencia de ningún otro Teatro Público Provincial) participaron más de cien intérpretes y técnicos, no sólo de Guipúzcoa, sino también de Vizcaya y creo, que de Alava en algún caso. En sus alrededor de tres años de existencia (creo recordar que con un presupuesto de noventa millones de pesetas para el primer año) Arteszena montó "La cacatúa verde" de Arthur Schnitzler, con la dirección de Mario Gas. De este espectáculo, especialmente dirigido a jóvenes espectadores, realizaron más de cincuenta funciones a las que acudieron más de dieciocho mil espectadores. La segunda producciónfue un espectáculo de danza: "Sueños eróticos" con coreografías de Marc Gómez, Toni Mira y Josu Mujika, del que realizaron entorno a cuarenta y cinco funciones con más de doce mil espectadores. Tras "Sueños eróticos" vino "Mephisto", el proyecto más ambicioso de los tres, dirigido por Pere Planella, también con más de cuarenta funciones... Logros artísticos (que fueron dispares) aparte. Arteszena resultaba una propuesta interesante, que sin duda contribuyó a elevara el nivel de las producciones teatrales en el País Vasco, dignificando el trabajo de técnicos e intérpretes y difundiendo el teatro y la danza de forma generosa...hasta que desapareció. Mientras tanto, las estructuras de los grupos vascos, al tiempo que, en un cambio de nomenclaturas, pasaban a irse denominando compañías o productoras, flexibilizaban sus estructuras, el paso de profesionales de una a otra fue siendo más frecuente y la metodología de producción fue adquiriendo profesionalidad, contratando intérpretes, técnicos o directores, de acuerdo con las pretensiones de cada proyecto, aún cuando la iniciativa continuase siendo de los responsables titulares de cada compañía. Claro que esta realidad no es general, dado que el número de compañías existentes es altísimo y persiste la precariedad en la mayoría, veamos sino,, a modo de ejemplo algunos datos de 1995. Para entonces se contaban hasta sesenta compañías profesionales establecidas en Euskadi, de ellas, sólo cinco realizaron más de veintiséis funciones y las demás se movieron, mayoritariamente, entre una y cinco funciones durante el año. Fue precisamente en 1995, cuando se produjo otro de los acontecimientos que también habría de influir en el campo de la producción, o así debería de ser. Me refiero a la creación de Eskena, Asociación de Empresas Productoras de Artes Escénicas de Euskadi, que se constituye para promocionar el teatro e impulsar su desarrollo aunando criterios y medios respecto a su actividad, a fin de abordar juntos proyectos más difícilesde conseguir por separado, así como para establecer el marco adecuado para unas relaciones fluidas con instituciones como Gobierno vasco, Diputaciones, Ayuntamientos, programadores, uso de los espacios teatrales de titularidad pública para la creación de espectáculos, intercambio de compañías vascas con las de otras comunidades, etc. Markeliñe, "Entre Tejas". Actualmente pertenecen a Eskena las siguientes compañías: Porpol, Traspasos, Teatro Paraíso, Emilio Fdez. de Pinedo, Markeliñe, Kukubiltxo Antzerki Taldea, Ttanttaka, Hika Antzerki Taldea, Maskarada, Taun Taun, Julio Perugorria Producciones, Txalo, Ados Teatroa, La Tentación Producciones, Hortzmuga, Txamuskina. En esta relación no están todas las que son, pero, naturalmente, son todas las que están. En manos de unas y otras está, en buena medida, el futuro de la producción teatral vasca. Así, agolpe de "efemérides" llegamos a la realidad del año 2001. Una realidad sin duda, más halagüeña que la imperante a principios de los ochenta. En el camino se han quedado, por una u otra circunstancia compañías como Aquelarre, Bekereke, Denok, Gazteiz, Geroa, Karraka, Orain...por citar las más significativas. Nos resistimos a devcir que han desaparecido, por eso digamos que han interrumpido su actividad. Los nombres forman parte de la historia del teatro del País Vasco a cuyo prestigio han contribuido en gran medida, y lo sigue haciendo, por medio de quienes a ellas pertenecieron y que siguen trabajando para el teatro de Euskadi... De la misma manera que los éxitos conseguidos por Ur, Ttanttaka, Tentación, Txalo, Markeliñe, Paraiso, Ados y otras compañías vascas nos hacen pensar en un futuro mejor. Pues, como decía, la realidad del 2001 viene marcada por un buen número de montajes en explotación, presentes en Festivales y Circuitos de prestigio, por las producciones en curso cuarenta y dos proyectos han solicitado subvenciones al Departamento de Cultura del Gobierno Vasco para la presente convocatoria), por la solidez de variasproductoras que disponen de muy buenos intérpretes y técnicos, directores, escenógrafos, distribuidores y demás profesionales pertenecientes al sector. ¿Quiere esto decir que la situación de la producción teatral es óptima en el País Vasco? Naturalmente que no, pero el esfuerzo de quienes a ella se dedican bien merece un reconocimiento y una mirada de esperanza, como contraposición a las críticas de quienes sólo vean lo que falta por conseguir...que es mucho. Juan Ortega, director de las Jornadas Internacionales de Teatro de Eibar Euskonews & Media 131.zbk (2001 / 7 / 13 20) Eusko Ikaskuntzaren Web Orria